EMPRESAS

El pelotazo empresarial de Íñigo Onieva: así ha levantado un negocio de casi 4 millones en dos años

Íñigo Onieva puede presumir de haber convertido Casa Salesas en un negocio plenamente consolidado

El restaurante cerró 2025 con una facturación de 3,74 millones de euros y un beneficio de 229.011 euros

La sociedad, constituida en 2023, propondrá además repartir 170.000 euros en dividendos

Íñigo Onieva en Madrid. (Foto: Europa Press)
Íñigo Onieva en Madrid. (Foto: Europa Press)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, llevo años siguiendo de cerca la actualidad social y los personajes que marcan la conversación pública. A lo largo de mi trayectoria he trabajado en medios como Cadena SER, El Independiente, Revista Capital y Diez Minutos, combinando información, análisis y contenido digital. Hoy cuento las historias que hay detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial atención a la actualidad del corazón, las casas reales y el universo televisivo.

Durante mucho tiempo, Íñigo Onieva estuvo más ligado a los titulares de la prensa del corazón que a los del mundo empresarial. Su mediática relación con Tamara Falcó, la ruptura que puso en jaque su boda o las posteriores reconciliaciones acapararon la atención pública durante meses. Sin embargo, lejos del foco sentimental, el empresario llevaba tiempo construyendo un proyecto que hoy puede presumir de haber superado la prueba más difícil: demostrar que era rentable. Los documentos mercantiles a los que ha tenido acceso COOL confirman que Casa Salesas ha dejado de ser una apuesta para convertirse en un negocio plenamente consolidado, con una facturación cercana a los cuatro millones de euros, beneficios superiores a los 229.000 euros y capacidad para repartir dividendos entre sus accionistas por primera vez desde su creación.

Las cifras hablan por sí solas. La sociedad Casablanca Salesas S.L., constituida en noviembre de 2023 para desarrollar el proyecto gastronómico, cerró el ejercicio 2025 con una cifra de negocio de 3.742.000 euros, muy por encima de los 2,08 millones registrados el año anterior. El incremento, cercano al 80 %, no solo evidencia que el restaurante ha encontrado su hueco en la competitiva oferta hostelera madrileña, sino que confirma algo mucho más importante desde el punto de vista empresarial: el negocio ha dejado atrás la fase de inversión para entrar en una etapa de crecimiento sostenido. De hecho, las pérdidas cercanas a los 6.000 euros que registró durante su primer ejercicio completo han dado paso a 229.011 euros de beneficio, una evolución que sitúa al establecimiento entre los proyectos gastronómicos de mayor crecimiento de la capital.

 

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Pero el dato más revelador no está únicamente en la facturación. COOL ha podido comprobar en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil que la sociedad propondrá repartir 170.000 euros en dividendos entre sus socios, un movimiento reservado a aquellas empresas cuya situación financiera ya permite remunerar la inversión realizada sin poner en riesgo su desarrollo. Traducido al lenguaje empresarial, significa que Casa Salesas no solo funciona, sino que ya genera suficiente caja para empezar a devolver beneficios a quienes apostaron por el proyecto cuando todavía era una incógnita.

Ese respaldo económico llega apenas dos años después de que el restaurante levantara la persiana en el barrio madrileño de Salesas con una filosofía muy clara: convertirse en un espacio que mezclara gastronomía, cafetería y coctelería durante todo el día. La propuesta gastronómica liderada por Juan Antonio Medina, el cuidado diseño firmado por Lázaro Rosa Violán y una ubicación privilegiada hicieron el resto. Muy pronto, el local dejó de ser únicamente un restaurante para convertirse en uno de los escenarios habituales de la vida social madrileña. Empresarios, aristócratas, deportistas, actores e ‘influencers’ comenzaron a desfilar por sus mesas, mientras la presencia habitual de Tamara Falcó contribuía a consolidar la imagen pública del establecimiento.

Íñigo Onieva en Madrid. (Foto: Europa Press)
Íñigo Onieva en Madrid. (Foto: Europa Press)

Sin embargo, detrás de esa exposición mediática existe una estructura empresarial mucho más compleja de lo que muchos imaginan. Según la documentación consultada por COOL, Casablanca Salesas S.L. tiene su domicilio social en la calle Marqués de Villamejor, fue constituida el 16 de noviembre de 2023 y desarrolla su actividad bajo el epígrafe de restaurantes y puestos de comidas. Actualmente está catalogada como pequeña empresa, mueve un volumen de negocio de entre tres y seis millones de euros y cuenta con una plantilla que oscila entre 26 y 50 trabajadores, una dimensión considerable para un negocio que apenas acaba de cumplir dos años de vida.

El proyecto tampoco se entiende sin los nombres que acompañan a Onieva. Junto a él se encuentra Manuel Campos Guallar, uno de los fundadores de Mabel Hospitality y pieza clave en el desarrollo del concepto. A ellos se suman otros inversores de perfiles muy distintos, desde Cristiano Ronaldo hasta Iván Espinosa de los Monteros o la actriz de Bollywood Esha Gupta, una combinación que llamó la atención desde el mismo día de la inauguración y que evidenciaba que Casa Salesas aspiraba a convertirse en algo más que un restaurante de moda.

 

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Precisamente esa condición de «restaurante de moda» era uno de los grandes interrogantes del sector. Muchos establecimientos logran una enorme repercusión durante sus primeros meses gracias al efecto novedad, pero muy pocos consiguen transformar esa popularidad en un negocio rentable a medio plazo. Las cuentas conocidas ahora despejan cualquier duda. El crecimiento de las ventas, la mejora de la liquidez y la entrada en beneficios reflejan que Casa Salesas ha logrado fidelizar a su clientela y consolidar un modelo de negocio capaz de sostenerse más allá del impacto mediático de sus propietarios.

Este éxito empresarial coincide, además, con una nueva etapa para Íñigo Onieva. Mientras Casa Salesas continúa creciendo, el empresario ya ha ampliado su presencia en el sector con Vega, el exclusivo club privado inaugurado recientemente en Madrid, reforzando una estrategia enfocada en la restauración y el ocio de alto nivel. Las cuentas conocidas ahora suponen, por tanto, mucho más que un buen balance económico: representan la confirmación de que el marido de Tamara Falcó ha conseguido convertir su proyecto más ambicioso en una empresa rentable y con capacidad para seguir expandiéndose.