Lucía Pombo cuenta el susto que vivió durante el parto de su hija Lola: «Era un charco de sangre gigante»
Lucía recuerda que su marido vivió aquellos minutos con una angustia todavía mayor
La situación obligó al equipo médico a trasladarla rápidamente al paritorio para comprobar el estado de la bebé

Lucía Pombo ha decidido compartir con sus seguidores uno de los momentos más angustiosos que vivió durante el nacimiento de su hija. La influencer, que ha reaparecido en sus stories de Instagram, ha explicado por primera vez con detalle por qué su parto terminó siendo mucho más complicado de lo que esperaba y ha recordado el enorme susto que protagonizó junto a su marido, Álvaro López.
Todo comenzó después de llegar a las 41 semanas de embarazo. Ante el avanzado estado de gestación, los médicos decidieron inducirle el parto. «A mí me inducen el parto porque yo ya estaba de 41 semanas», comienza relatando Lucía, que explica que ingresó en el hospital y comenzó el proceso con Propess.
La idea inicial era pasar la noche en el hospital y continuar con la inducción a la mañana siguiente. Sin embargo, alrededor de las tres de la madrugada, la situación cambió radicalmente. Lucía se movió en la cama y tuvo la sensación de que había roto aguas. No era la primera vez que experimentaba esa sensación durante un parto, por lo que despertó a Álvaro para avisar a la matrona y comenzar con el protocolo correspondiente.

Pero cuando encendieron la luz, descubrieron algo completamente diferente a lo que esperaban. «Era un charco de sangre: no había agua, no había roto aguas», ha relatado la influencer. La cantidad de sangre que encontraron hizo saltar todas las alarmas y provocó un momento de enorme angustia para ambos.
«Os podéis imaginar lo que nos asustamos», reconoce Lucía, que recuerda especialmente los segundos posteriores. La influencer explica que dejó de sentir a su hija e inmediatamente pensó que podía estar ocurriendo algo grave. «Yo dejé de sentir a la niña, me asusté muchísimo, y Álvaro muchísimo más», ha confesado.
La angustia del marido de Lucía Pombo
La situación obligó al equipo médico a trasladarla rápidamente al paritorio para comprobar el estado de la bebé. El objetivo era localizar cuanto antes su pulso y comprobar que no estaba sufriendo. Si los médicos detectaban algún problema, la alternativa habría sido practicar una cesárea de urgencia.
Lucía recuerda que su marido vivió aquellos minutos con una angustia todavía mayor. «Estaba muchísimo más nervioso que yo, muchísimo más inquieto, llorando, con ansiedad», explica. Para ella, sin embargo, aquel momento tuvo otra dimensión: «Cerré los ojos y me encomendé. Dije: ‘Lo que tenga que ser’».
Finalmente, el enorme susto quedó en eso. Los médicos determinaron que el sangrado se había producido por un coágulo adherido a la placenta. La situación había sido muy llamativa por la cantidad de sangre, pero la bebé estaba bien y no presentaba signos de sufrimiento.
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Un parto rápido y seis puntos de sutura
Superado ese episodio, el resto del parto evolucionó de manera mucho más tranquila. Lucía asegura que dilató «súper rápido» y que la epidural, uno de los aspectos que más le preocupaban antes de dar a luz, apenas la notó.
Eso sí, el nacimiento de su hija tuvo una consecuencia física que hizo especialmente duro el posparto. La pequeña le provocó un desgarro durante el parto y los médicos tuvieron que darle seis puntos de sutura.
«Eso ha sido lo peor del posparto, el desgarro», ha reconocido la influencer. Con su relato, Lucía Pombo ha querido mostrar una parte menos idílica de la maternidad y poner palabras a un episodio que, aunque finalmente terminó bien, tanto ella como Álvaro tardarán en olvidar.