'SÍ, QUIERO'

Los Fuster vuelven a México de boda 30 años después: la hija de Ricky da el ‘sí, quiero’ y Felipe VI es la gran incógnita

Eduardo Sánchez Navarro Redo, Josh Lucas y Jessica Lucas en la ceremonia inaugural en el Centro de Convenciones de Los Cabos. (Foto: Getty Images)
Eduardo Sánchez Navarro Redo, Josh Lucas y Jessica Lucas en la ceremonia inaugural en el Centro de Convenciones de Los Cabos. (Foto: Getty Images)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

Los Fuster se van de boda a México. Mónica Fuster Sánchez-Navarro, hija de Ricardo Fuster Garaizabal, conocido como Ricky Fuster, y de la empresaria mexicana Mónica Sánchez-Navarro, contraerá matrimonio este sábado 10 de octubre con Santiago Rodríguez. La ceremonia tendrá lugar en la tierra natal de su madre y reunirá durante varios días a familiares y amigos llegados de España y México. Una boda que ha despertado una especial expectación en los círculos sociales de ambos países y que vuelve a poner el foco sobre una de las familias más próximas al entorno de Felipe VI desde sus años de juventud.

Los festejos comenzaron este miércoles 7 de octubre y culminarán el sábado con el esperado sí, quiero. La novia y su futuro marido anunciaron su compromiso el pasado mes de marzo, después de que Santiago le pidiera matrimonio con un anillo de diamantes. Desde entonces, los preparativos han avanzado con discreción hasta desembocar en esta semana de celebraciones en México, donde la familia materna de Mónica tiene buena parte de sus raíces y mantiene importantes intereses empresariales.

 

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Mónica es una de los cinco hijos de Ricky Fuster y Mónica Sánchez-Navarro y, como el resto de sus hermanos, ha crecido alejada de los focos pese a pertenecer a dos conocidos clanes empresariales. La joven estudió Psicología en la Universidad de Navarra y en la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, y ha mantenido hasta ahora un perfil especialmente discreto. Durante la pandemia, además, puso en marcha Montips, una cuenta en redes sociales en la que compartía consejos relacionados con belleza.

Su futuro marido, Santiago Rodríguez, también cuenta con una sólida trayectoria académica y profesional. El mexicano se graduó en Ingeniería Química por la Universidad de Stanford y actualmente trabaja en la firma estadounidense de capital riesgo Andreessen Horowitz, donde forma parte del equipo de inversión en crecimiento. Según la información publicada por Vanitatis, está especializado en compañías relacionadas con tecnología financiera, consumo y criptoactivos. Antes de incorporarse a esta firma trabajó en Bain Capital.

Pero si hay un apellido que convierte esta boda en especialmente interesante desde el punto de vista social es el de los Fuster. Ricky y su hermano Álvaro Fuster son amigos de Felipe VI desde los años en los que coincidieron en el colegio Santa María de los Rosales, en Aravaca. La relación se remonta a la adolescencia del actual Rey y se ha mantenido durante décadas. El entonces príncipe Felipe frecuentaba la casa familiar de los Fuster y compartía con ellos vacaciones, viajes y momentos de ocio. De hecho, México ya fue escenario de un momento muy importante para esta familia. En 1996, Felipe VI acudió a la boda de Ricky Fuster y Mónica Sánchez-Navarro, los padres de la novia que ahora vuelve a casarse en el país. Tres décadas después, la siguiente generación toma el relevo y vuelve a reunir en México a las familias Fuster y Sánchez-Navarro. La coincidencia abre una incógnita inevitable: ¿volverá Felipe VI a acompañar a los Fuster en un día tan señalado?

La amistad entre el Rey y la familia no se limitó a sus años de colegio. Felipe VI también mantuvo relación con los padres de Álvaro y Ricky. En 2001, el entonces príncipe acudió junto a la infanta Cristina al funeral de Ricardo Fuster Conrado, padre de los dos hermanos, fallecido a los 77 años. El empresario e ingeniero estuvo vinculado al sector aeronáutico y fue representante en España de McDonnell Douglas, compañía estadounidense especializada en la fabricación de aeronaves.

Mercedes Sánchez Navarro durante la entrega del Premio Enrique V. Iglesias al Desarrollo del Espacio Empresarial Iberoamericano. (Foto: Casa Real)
Mercedes Sánchez Navarro durante la entrega del premio Enrique V. Iglesias al Desarrollo del Espacio Empresarial Iberoamericano. (Foto: Casa Real)

Con el paso de los años, los Fuster fueron ampliando sus negocios hacia otros sectores. Hoy, uno de sus principales focos está en las energías renovables, con Spanish Power como uno de sus proyectos empresariales más destacados. La compañía desarrolla, financia, construye y mantiene parques eólicos y fotovoltaicos y cuenta con proyectos en distintos países, entre ellos España, México, Portugal, Suecia y Finlandia. La familia también ha participado en operaciones inmobiliarias y en proyectos residenciales en Madrid.

El apellido Sánchez-Navarro tampoco necesita presentación en México. Mónica Sánchez-Navarro pertenece a una de las familias empresariales más conocidas del país, históricamente vinculada al negocio cervecero y con importantes intereses en el ámbito inmobiliario y turístico. Su padre, Eduardo Sánchez-Navarro Redo, fue uno de los impulsores del desarrollo de Los Cabos a través de Grupo Questro, con proyectos que incluyen hoteles, campos de golf y promociones residenciales.

Familiares y amigos en el último adiós a Ricardo Fuster. (Foto: Europa Press)
Familiares y amigos en el último adiós a Ricardo Fuster. (Foto: Europa Press)

El entorno familiar de la madre de la novia también conecta con uno de los nombres más poderosos de México: su hermana Mercedes Sánchez-Navarro mantiene una relación con Carlos Slim Helú, uno de los grandes magnates empresariales del país. Mónica Sánchez-Navarro ha desarrollado además sus propios proyectos empresariales. Es cofundadora de Mon & Pau, una firma especializada en prendas de piel que creó junto a Paulina Lebrija y Tatiana Arelle. La marca cuenta con tienda en Madrid y ha logrado hacerse un hueco entre la clientela española y mexicana, mientras sus fundadoras fueron incluidas en 2024 en una selección de Forbes de mujeres latinas a seguir.

Así, la boda de Mónica Fuster y Santiago Rodríguez no será únicamente el enlace de dos jóvenes con brillantes trayectorias académicas y profesionales. Será también el encuentro de dos familias empresariales con fuertes raíces a ambos lados del Atlántico y, especialmente, la celebración de una nueva generación de los Fuster en el mismo país donde sus padres se dieron el sí, quiero hace treinta años.