El entorno de los Andic niega que la boda de Jonathan con Paula Nata provocara una ruptura con Isak: «Les ayudó con el acuerdo prenupcial»
Según ha podido confirmar COOL a través de fuentes cercanas a la familia, Jonathan y Paula Nata sí firmaron un acuerdo prenupcial
Fuentes próximas a la familia trasladan a COOL su malestar y aseguran que existe una sensación de profunda incomprensión

La versión difundida este jueves sobre la relación entre Isak Andic y su hijo Jonathan en los meses previos a la muerte del fundador de Mango no coincide, según ha podido saber COOL en primicia de fuentes del entorno cercano a la familia, con lo que ocurrió en realidad. Frente al relato que apunta a un deterioro de la relación provocado, entre otras cuestiones, por la boda de Jonathan con Paula Nata y por la ausencia de un acuerdo prematrimonial, personas próximas a los Andic niegan tajantemente este último extremo: sí hubo acuerdo prenupcial firmado en mayo del 2024, Isak Andic estaba al tanto y, según estas fuentes, no existió el enfrentamiento familiar que se ha descrito en relación con el enlace.
La precisión resulta especialmente relevante por el contexto en el que se produce. La investigación sobre la muerte de Isak Andic continúa abierta y los investigadores siguen analizando las circunstancias que rodearon su fallecimiento, ocurrido el 14 de diciembre de 2024 durante una excursión por Montserrat junto a su hijo Jonathan. La familia ha defendido desde el primer momento que se trató de un accidente, mientras que Mossos d’Esquadra, Fiscalía y la jueza instructora mantienen abiertas distintas líneas de investigación.
En este escenario, cualquier relato sobre la relación entre padre e hijo adquiere una importancia especial. Y es precisamente aquí donde el entorno de la familia Andic quiere introducir una corrección sustancial a lo contado ayer.

Según ha podido confirmar COOL a través de fuentes cercanas a la familia, Jonathan y Paula Nata sí firmaron un acuerdo prenupcial y, de hecho, Isak ayudó a firmar este acuerdo en sede notarial. No se trataría, por tanto, de una boda celebrada «sin un acuerdo prematrimonial», como se afirmó en el relato difundido en televisión.
Además, estas fuentes aseguran que Isak Andic conocía la existencia del acuerdo y estaba de acuerdo con él. La familia sostiene que existen mensajes intercambiados entre padre e hijo en relación con la boda, cuyo contenido sería positivo y reflejaría una relación muy diferente de la descrita como marcada por un enfrentamiento irreconciliable.
Hay, además, una fecha que el entorno de los Andic considera especialmente significativa: junio de 2024. Fue entonces cuando tuvo lugar la pedida de mano de Jonathan y Paula, un momento familiar que, según las fuentes consultadas por este medio, se vivió con «emoción y alegría» y en el que la relación entre los miembros de la familia era buena.
Después llegó el enlace civil. Jonathan y Paula formalizaron su matrimonio en septiembre de 2024 ante notario, siempre según la versión trasladada a COOL por personas del entorno familiar. La celebración social, la gran boda familiar, estaba prevista para mayo de 2025.
Una boda que no llegó a celebrarse

El 14 de diciembre de 2024, tres meses después de aquella boda civil, Isak Andic murió tras precipitarse desde una altura aproximada de cien metros durante una excursión en Montserrat. La fiesta que estaba prevista para la primavera siguiente quedó, inevitablemente, cancelada. Por ello, el entorno de la familia Andic considera especialmente doloroso que el relato sobre la boda se incorpore ahora a una reconstrucción de la relación entre Isak y Jonathan que, a su juicio, presenta una imagen distorsionada de lo ocurrido.
Fuentes próximas a la familia trasladan a COOL su malestar y aseguran que existe una sensación de profunda incomprensión ante determinadas informaciones que, sostienen, pueden contribuir a alimentar la hipótesis de un conflicto entre padre e hijo. «Es muy injusto», resumen estas fuentes, que insisten en que los mensajes entre ambos relacionados con la boda son positivos.
La cuestión no es menor. Una cosa es que existieran diferencias personales o profesionales entre un padre y su hijo —algo que el entorno familiar no presenta como imposible— y otra distinta es dibujar una ruptura total vinculada al matrimonio de Jonathan. La versión que ahora aporta el entorno de los Andic niega precisamente esa conexión.
De la pedida de mano a Montserrat

La cronología que sostiene la familia ofrece, por tanto, una fotografía diferente de aquellos últimos meses. En junio, la pedida de mano de Jonathan y Paula habría reunido a la familia en un ambiente descrito como «muy emotivo» y feliz. Posteriormente, se habría formalizado el acuerdo prenupcial y, en septiembre, se celebró el matrimonio civil ante notario. La gran celebración familiar estaba prevista para mayo de 2025.
Tres meses después de aquella boda civil, Isak Andic murió en Montserrat. Ahora, las declaraciones difundidas en televisión sitúan el supuesto deterioro de la relación entre padre e hijo precisamente en ese periodo y atribuyen a la boda un papel relevante en el distanciamiento. El entorno de los Andic niega que esa sea la historia que reflejan los hechos y, especialmente, los mensajes que ambos intercambiaron.
Será la investigación judicial la que determine qué valor puede concederse a cada testimonio y qué ocurrió realmente durante aquella excursión. Las declaraciones de un antiguo trabajador de la casa, al igual que las informaciones aportadas ahora por el entorno familiar, forman parte de un contexto que deberá ser contrastado por los investigadores y no permiten por sí solas establecer responsabilidades sobre la muerte de Isak Andic.
Pero hay un dato que, desde la familia, consideran necesario dejar claro: el matrimonio de Jonathan con Paula Nata no se celebró sin acuerdo prenupcial, Isak Andic conocía dicho acuerdo y la gran celebración familiar estaba prevista para mayo de 2025.