Del bronce olímpico al «¿Quién es ese rubio?»: Urdangarin revive los Juegos que cambiaron su vida junto a la infanta Cristina
El COE homenajea a los deportistas españoles de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 en su 30.º aniversario
Iñaki Urdangarin recibe el reconocimiento como medallista de bronce con la selección española de balonmano
Atlanta 1996 también fue el escenario donde comenzó la relación entre Urdangarin y la infanta Cristina

Iñaki Urdangarin ha vuelto a situarse en el foco mediático tras ser homenajeado por el Comité Olímpico Español (COE) con motivo del 30.º aniversario de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, donde conquistó la medalla de bronce con la selección española de balonmano. El acto reunió a numerosos deportistas que formaron parte de aquella histórica delegación, responsable de sumar 17 medallas para España y consolidar el crecimiento del deporte nacional tras Barcelona 1992.
Durante la ceremonia, celebrada este 30 de junio en la sede del COE, más de un centenar de olímpicos recibieron un diploma conmemorativo en reconocimiento a su trayectoria. Entre los homenajeados también estuvieron figuras como Miguel Induráin, campeón olímpico en la prueba contrarreloj de ciclismo, y Arantxa Sánchez Vicario, que logró el bronce en el torneo de dobles femenino de tenis. El presidente del COE, Alejandro Blanco, aprovechó el acto para agradecer el legado de aquella generación de deportistas, destacando que sus logros trascendieron el resultado deportivo. Según señaló, los éxitos conseguidos en Atlanta 1996 siguen formando parte de la memoria colectiva del deporte español y continúan siendo un ejemplo para las nuevas generaciones de atletas.

En el caso de Urdangarin, aquellos Juegos Olímpicos también marcaron un antes y un después en el plano personal. Fue durante la cita olímpica cuando conoció a la infanta Cristina, en un encuentro que terminaría convirtiéndose en uno de los episodios más recordados de la historia reciente de la Casa Real. Según la versión más difundida, ambos coincidieron durante una celebración organizada tras la victoria del equipo español de waterpolo, momento en el que la hija de Juan Carlos I mostró interés por el jugador de balonmano y preguntó por él con la ya famosa frase: «¿Quién es ese rubio?».
A partir de ese primer contacto, la relación fue avanzando durante los meses siguientes hasta hacerse pública. En 1997, la Casa Real confirmó oficialmente el compromiso de la pareja y, el 4 de octubre de ese mismo año, contrajeron matrimonio en Barcelona. Con motivo de la boda, el entonces rey Juan Carlos I les concedió el título de duques de Palma, una distinción que años después sería retirada por Felipe VI tras el estallido del caso Nóos.

Aunque la trayectoria posterior de Urdangarin estuvo marcada por los problemas judiciales y el posterior divorcio de la infanta Cristina, el homenaje celebrado por el COE quiso poner el foco únicamente en su faceta como deportista. La institución reconoció la aportación de todos los integrantes de la delegación española de Atlanta 1996, una generación que contribuyó a consolidar el prestigio internacional del deporte español y cuyos éxitos siguen siendo recordados tres décadas después.