La novia de Kiko Matamoros rompe su silencio: «han degradado mi imagen y he perdido el trabajo»
Desde que el colaborador de 'Sálvame' hizo pública su nueva relación sentimental, el pasado de la albaceteña ha sido puesto en entredicho.
El corazón de Kiko Matamoros está ocupado de nuevo. Cristina Pujol ha sido la encargada de reemplazar a Makoke en la vida del colaborador, una albaceteña de 39 años cuya vida, hasta hace unos pocos días, era todo un misterio. Nada más hacerse pública la relación sentimental del defensor de la audiencia de ‘Sálvame’, han sido muchos los rumores que se han cernido entorno a su chica. Alusiones a su pasado que llegaron a provocar un ataque de ansiedad a la mujer que ha devuelto la ilusión a Matamoros. «He sufrido mucho por todo lo que se dice de mí. Me quería mantener al margen, pero me han forzado a hablar», dice Cristina en una entrevista que ha concedido a la revista ‘Lecturas’.
«Mala madre», «obsesiva» o «fantasiosa», son algunos de los apelativos que se le han colgado a la novia de Kiko Matamoros en las últimas semanas. Unas acusaciones que, según ella, le han perjudicado mucho en el terreno laboral. «Terminé mi contrato como dependienta en unos grandes almacenes y no me van a volver a llamar. Con todo lo que se ha dicho de mí, han denigrado mi imagen. He perdido el trabajo», confiesa en la ya citada revista Cristina Pujol, y añade que tras el revuelo mediático ha perdido la oportunidad de alcanzar su mayor sueño: ser policía nacional. «Estoy opositando, pero después de todo esto tampoco pasaría una entrevista para ser policía. Nunca pensé que mi relación con Kiko me fuera a perjudicar», confiesa la albaceteña. Uno de los testimonios que arremetió con mayor dureza contra Cristina fue el de su propio hijo, que a través de una llamada al programa ‘Sálvame’ reveló la mala relación que existe con su madre. «La familia del padre de mi hijo lo ha absorbido. Piensa que solo me quiero yo y que soy mala. Es una situación muy cruel», cuenta la novia del famoso polemista, que señala el comentario que más le dolió en boca del joven: «cuando mi hijo hizo esa llamada y dijo que creía que lo de Kiko eran invenciones mías fue muy doloroso. Eso me llegó».
[Alejandra Rubio y Kiko Matamoros, compañeros de trabajo]
Uno de los temas que más han molestado a Cristina Pujol es su supuesta vinculación con el mundo de la prostitución. Asunto por el que Kiko Matamoros salió en su defensa de manera inmediata. «Mi ex dijo que se separó cuando vio a qué me dedicaba, y cuando estuve con él no trabajé nunca. Empecé a salir con él cuando tenía 16 o 17 años, antes bailaba un poco, pero ya me puse con él y fue un noviazgo largo. Me ha dolido que hable así», explica la nueva mujer en la vida de Kiko Matamoros, que no niega haberse dedicado a hacer bailes eróticos. Una profesión que ahora aprovechará en la intimidad con su novio. «A Kiko le gusta mucho. Si le tengo que hacer un bailecito, encantado de la vida», dice Cristina entre carcajadas.
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