realeza neerlandesa

Mabel de Holanda, cuñada de Máxima, pierde 155 millones por la caída de sus acciones y baja al puesto 148 de los más ricos

Mabel de Holanda
(Foto: @mabel.vanoranje)
Ana Márquez

La fortuna de Mabel de Holanda ha sufrido un importante revés. La princesa, viuda del príncipe Friso y cuñada del rey Guillermo Alejandro y de Máxima de Holanda, ha visto cómo su patrimonio estimado pasaba de los 575 millones de euros a los 420 millones en apenas un año. Una caída de 155 millones que la aleja de los puestos más altos de la clasificación de las grandes fortunas neerlandesas.

Detrás de este descenso hay una historia que mezcla negocios, inversiones y realeza. Mabel, que durante años ha mantenido un perfil discreto, se ha convertido en una de las mujeres más acaudaladas vinculadas a una familia real europea gracias, en buena medida, a su participación en Adyen, la compañía neerlandesa de tecnología financiera que gestiona pagos para grandes empresas internacionales. Su patrimonio depende en buena parte de la evolución de sus inversiones, por lo que las oscilaciones del mercado pueden traducirse en cambios millonarios.

Según la información publicada por el diario neerlandés De Telegraaf, la nueva edición de la lista Quote 500 refleja un importante retroceso para la princesa. La clasificación de las 500 mayores fortunas de Países Bajos sitúa a Mabel en el puesto 148, frente al 96 que ocupaba el año anterior, con un patrimonio estimado de 420 millones de euros, frente a los 575 millones de la edición anterior.

De los 575 a los 420 millones: el peso de sus inversiones

El patrimonio estimado de Mabel ha caído cerca de un 27 % en un año. La cifra supone una pérdida sobre el papel de 155 millones de euros, aunque no significa necesariamente que haya salido esa cantidad de sus cuentas bancarias: cuando una parte importante de la riqueza está ligada a acciones y participaciones empresariales, la valoración puede cambiar en función de la cotización y de las expectativas del mercado.

Una de las claves de su fortuna es Adyen, plataforma de pagos fundada en Países Bajos que trabaja con compañías como Netflix y Spotify. Mabel fue una de las inversoras que apostaron por la empresa y, en 2018, vendió parte de sus acciones por unos 43 millones de euros. Aquella operación dejó claro que su riqueza no procede únicamente de su vínculo con la realeza, sino también de una estrategia de inversión que ha sabido aprovechar el crecimiento de una compañía tecnológica.

El retroceso coincide con un año complicado para algunas empresas del sector de los pagos digitales, cuyas valoraciones han sufrido ajustes. En este contexto, la fortuna atribuida a Mabel puede variar de forma considerable de un ejercicio a otro. La princesa sigue figurando entre las grandes fortunas de Países Bajos, aunque la caída en la clasificación demuestra hasta qué punto el patrimonio de los grandes inversores está expuesto a los vaivenes bursátiles.

La familia Orange-Nassau, entre las más ricas de Países Bajos

La pérdida de valor de los activos de Mabel no debe confundirse con la situación económica de toda la familia real neerlandesa. Según la clasificación de Quote 500, la familia Orange-Nassau suma una fortuna estimada de 1.500 millones de euros y ocupa el noveno puesto entre las familias más ricas del país. Es decir, mientras el patrimonio personal atribuido a Mabel ha retrocedido, la familia a la que pertenece por matrimonio mantiene una posición destacada en el mapa económico neerlandés.

La distinción es importante: Mabel conserva una relación estrecha con los Orange-Nassau, pero su fortuna se contabiliza de manera individual en la lista. Además, su situación no equivale a la de Máxima y Guillermo Alejandro, que representan oficialmente a la monarquía neerlandesa. Mabel no desempeña funciones institucionales habituales y ha desarrollado su propia trayectoria profesional y filantrópica.

Quién es Mabel de Holanda y qué relación tiene con la familia real española

Mabel Martine Wisse Smit, conocida como princesa Mabel de Orange-Nassau, nació en Países Bajos en 1968. Estudió Ciencias Políticas y Economía y desarrolló una carrera vinculada a los derechos humanos y la cooperación internacional. Su entrada en la realeza llegó con su boda, en abril de 2004, con el príncipe Friso, segundo hijo de la entonces reina Beatriz y hermano del actual rey Guillermo Alejandro.

Su matrimonio también tuvo consecuencias dinásticas. Friso se casó sin solicitar la autorización parlamentaria necesaria para conservar sus derechos sucesorios, por lo que perdió su lugar en la línea de sucesión al trono neerlandés. Mabel mantuvo el título de princesa de Orange-Nassau, pero no forma parte de la Casa Real en el sentido institucional. La pareja tuvo dos hijas, las condesas Luana y Zaria, que crecieron lejos del foco público tras la tragedia familiar.

En febrero de 2012, Friso sufrió un grave accidente de esquí en Austria y permaneció en coma durante más de un año. Murió en agosto de 2013, a los 44 años, dejando a Mabel viuda con dos niñas pequeñas. Desde entonces, ella ha mantenido una relación cercana con su familia política, especialmente con Beatriz, Guillermo Alejandro y Máxima, aunque su vida transcurre principalmente en Londres.