CASA REAL NORUEGA

El abrazo viral de Ingrid de Noruega a Haaland sin camiseta: la imagen del Mundial 2026 que está dando la vuelta al mundo

La histórica victoria de Noruega ante Brasil en el Mundial 2026 dejó una de las imágenes más virales del torneo

Ingrid de Noruega abrazó a Erling Haaland en el vestuario tras el partido

El gesto espontáneo, compartido por la Casa Real noruega, está dando la vuelta al mundo

Erling Haaland y la princesa Ingrid de Noruega. (Foto: @detnorskekongehus)
Erling Haaland y la princesa Ingrid de Noruega. (Foto: @detnorskekongehus)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, llevo años siguiendo de cerca la actualidad social y los personajes que marcan la conversación pública. A lo largo de mi trayectoria he trabajado en medios como Cadena SER, El Independiente, Revista Capital y Diez Minutos, combinando información, análisis y contenido digital. Hoy cuento las historias que hay detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial atención a la actualidad del corazón, las casas reales y el universo televisivo.

La histórica clasificación de Noruega para los cuartos de final del Mundial de 2026 no solo dejó una de las grandes sorpresas deportivas del torneo, sino también una de las imágenes más comentadas de la competición. Tras la victoria por 2-1 frente a Brasil, la celebración en el vestuario del conjunto noruego se convirtió en un fenómeno viral gracias al espontáneo abrazo entre la princesa Ingrid Alexandra de Noruega y el delantero Erling Haaland, quien todavía no había tenido tiempo de ponerse la camiseta tras el encuentro. El vídeo, compartido por la Casa Real de Noruega en sus canales oficiales, acumula millones de visualizaciones y ha generado innumerables reacciones en redes sociales. La escena muestra a los hijos de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit recorriendo el vestuario para felicitar personalmente a los jugadores después de una de las victorias más importantes de la historia del fútbol noruego.

La protagonista involuntaria del momento fue la princesa Ingrid Alexandra, heredera de la nueva generación de la monarquía noruega, quien abrazó con total naturalidad a Haaland mientras el delantero celebraba junto a sus compañeros el pase a la siguiente ronda del Mundial. También el príncipe Sverre Magnus saludó efusivamente al futbolista, reflejando la enorme emoción que se vivía en el vestuario tras eliminar a una de las selecciones más laureadas de la historia.

La clasificación de Noruega tuvo un nombre propio: Erling Haaland. El delantero firmó un espectacular doblete que permitió al combinado nórdico superar a Brasil por 2-1 en un encuentro cargado de intensidad. Neymar logró recortar distancias desde el punto de penalti en los últimos minutos, pero no fue suficiente para evitar una eliminación histórica de la pentacampeona del mundo.

Durante todo el partido, las cámaras enfocaron en numerosas ocasiones a Ingrid Alexandra y a Sverre Magnus en la grada del estadio de Nueva Jersey. Los hermanos vivieron el encuentro como dos aficionados más: sufrieron con cada ocasión de peligro, celebraron los goles levantándose de sus asientos, se abrazaron y agitaron las bufandas de la selección noruega en un ambiente de absoluta euforia. Su actitud fue ampliamente elogiada por mostrar una imagen cercana y natural de la familia real noruega. Lejos del protocolo habitual de los actos oficiales, ambos dejaron claro que en un acontecimiento deportivo de semejante magnitud predominan la emoción y el sentimiento de pertenencia al país.

Haaland durante el partido contra Brasil. (Foto: Getty Images)
Haaland durante el partido contra Brasil. (Foto: Getty Images)

Una vez finalizado el partido, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus cumplieron con una tradición habitual de muchas casas reales europeas cuando acompañan a sus selecciones nacionales en grandes torneos: acceder al vestuario para felicitar personalmente a jugadores y cuerpo técnico. Fue precisamente allí donde se produjo el momento más comentado de la jornada. En medio de la celebración, Haaland, todavía sin camiseta y completamente entregado a la fiesta por la clasificación, recibió el abrazo de los dos jóvenes miembros de la realeza. La escena, completamente espontánea, rompió cualquier formalidad y fue interpretada por muchos usuarios como una muestra de la cercanía que caracteriza a la monarquía noruega. La propia Casa Real acompañó el vídeo con un mensaje cargado de entusiasmo en el que calificaba la victoria como un auténtico «milagro en Nueva Jersey», reflejando el enorme orgullo nacional por el histórico resultado conseguido por la selección.

Además de compartir la celebración con los futbolistas, los dos hermanos también aprovecharon la ocasión para fotografiarse con dos auténticas leyendas del fútbol brasileño: Ronaldinho y Ronaldo Nazário, presentes en el estadio para seguir el encuentro. Las imágenes fueron igualmente difundidas por la institución y sirvieron para completar una jornada inolvidable para la representación noruega en el Mundial.

Mientras Ingrid Alexandra y Sverre Magnus vivían la emoción desde Estados Unidos, sus padres siguieron el partido desde Noruega. El príncipe heredero Haakon y la princesa Mette-Marit permanecieron en su residencia siguiendo el encuentro por televisión, acompañados de bufandas y banderas de su país. La fotografía compartida posteriormente por la Casa Real tuvo también un significado especial, ya que supuso la primera imagen pública de Mette-Marit tras el trasplante de pulmón al que fue sometida recientemente debido al agravamiento de la fibrosis pulmonar que padece desde hace años. La instantánea transmitió un mensaje de tranquilidad sobre la evolución de la princesa, que continúa recuperándose favorablemente bajo supervisión médica.

La ausencia de Haakon y Mette-Marit en Estados Unidos hizo que sus hijos asumieran el protagonismo institucional durante el torneo. No era la primera vez que ambos representaban a la Corona en este Mundial, ya que días antes también asistieron al encuentro en el que Noruega derrotó a Senegal durante la fase previa. Con estas apariciones, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus consolidan su papel como la nueva imagen de la monarquía noruega. Especialmente Ingrid, segunda en la línea de sucesión al trono, ha incrementado notablemente su presencia pública en los últimos meses en un periodo especialmente delicado para la familia real, marcado tanto por el estado de salud de su madre como por otras circunstancias familiares.