JUICIO DE RODOLFO SANCHO Y SILVIA BRONCHALO

Silvia Bronchalo: «Mi hijo me dijo que o retiraba la denuncia a su padre o me iban a destruir»

El juicio entre Silvia Bronchalo y Rodolfo Sancho se originó en 2024 por una denuncia por presuntos insultos y vejaciones en mensajes privados

El caso terminó reducido a un único WhatsApp por el que el actor fue finalmente absuelto

Durante la vista, Bronchalo declaró que su hijo, Daniel Sancho, le pidió retirar la denuncia y le advirtió de que "la iban a destruir"

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Marta Menéndez

En el marco del recurso presentado por Silvia Bronchalo contra el archivo inicial de la causa y del posterior procedimiento por un presunto delito leve de vejaciones contra Rodolfo Sancho, COOL ha tenido acceso en exclusiva al vídeo del juicio celebrado el pasado mes de abril en los juzgados de Alcobendas.

Un procedimiento que se remonta a febrero de 2024, cuando Bronchalo denunció a su ex pareja por supuestos insultos y comentarios vejatorios en conversaciones privadas, entre ellos expresiones como «pirada» o «incapaz» y referencias a un supuesto trastorno de salud mental. La causa, que fue archivada inicialmente y posteriormente reabierta parcialmente, terminó reconducida a un delito leve centrado en un único mensaje de WhatsApp: «Eres bipolar. Y tiene tratamiento», una frase por la que finalmente Rodolfo Sancho fue absuelto al considerar la juez que no existía intención de humillar ni relevancia penal suficiente para constituir un delito.

Durante su declaración ante la jueza, Bronchalo abordó uno de los episodios más delicados del procedimiento: la supuesta conversación con su hijo Daniel Sancho, actualmente condenado en Tailandia por el asesinato del cirujano colombiano Edwin Arrieta. Preguntada en sala sobre si su hijo le habría exigido retirar la denuncia contra su padre, la madre fue tajante al confirmar ese extremo y relató una llamada especialmente tensa. «Mi hijo me llamó, después de que su padre le llamara una semana antes de comenzar el juicio en Tailandia, diciéndome que su padre le había dicho que yo le había demandado», explicó.

Silvia Bronchalo en el juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Alcobendas. (Foto: Europa Press)
Silvia Bronchalo en el juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Alcobendas. (Foto: Europa Press)

A partir de ahí, según su versión, la conversación derivó en una fuerte discusión. «Estaba muy enfadado. Me dijo que la tenía que retirar, que si no lo hacía me iban a destruir», aseguró Bronchalo ante la juez, insistiendo en que esa advertencia no se produjo en una sola ocasión.

«Eso fue lo que mi hijo… también me lo dijo en la sala de juicio en Tailandia», añadió, subrayando que el mensaje habría sido reiterado en distintos momentos del procedimiento. En su declaración, Bronchalo dejó entrever además que esas palabras del joven podrían estar condicionadas por la influencia o la versión trasladada previamente por Rodolfo Sancho, en un contexto de fuerte tensión familiar durante el proceso.

La acusación también se refirió al impacto emocional que la denuncia habría tenido en el entorno familiar, apuntando a que Daniel Sancho pudo haber recibido la información sobre la situación de su madre en un contexto especialmente tenso. En ese sentido, durante el interrogatorio se le trasladó que ella habría transmitido a su hijo «alteración, preocupación y altísimo grado de ansiedad» a raíz de la denuncia. Bronchalo, sin embargo, rechazó esa formulación y negó que se le hubiera planteado en esos términos durante su declaración.

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Silvia Bronchalo y Rodolfo Sancho en su juicio. (Foto: COOL)

Sea como fuere, lo cierto es que el testimonio de Bronchalo, recogido en el vídeo del juicio al que ha tenido acceso COOL en exclusiva, refleja la dimensión familiar que ha adquirido el procedimiento, especialmente en un contexto marcado por la exposición mediática del caso y la situación judicial de su hijo en Tailandia.

La madre de Daniel Sancho enmarcó sus declaraciones en un escenario de tensión emocional y conflicto con su expareja, manteniendo su versión sobre el impacto que le generaron los mensajes. El proceso judicial, por su parte, ha estado centrado en determinar si el único WhatsApp analizado —»Eres bipolar. Y tiene tratamiento»— tenía o no entidad suficiente para constituir un delito de vejaciones, cuestión que finalmente fue descartada por la jueza al no apreciarse relevancia penal.