Pablo Iglesias denuncia un nuevo ataque a su taberna y las redes dudan: «Se pintan ellos mismos»
La taberna Garibaldi ha aparecido con pintadas de simbología nazi en su fachada
Los internautas mantienen la teoría de que ha sido una estrategia deliberada de Pablo Iglesias
La taberna Garibaldi, el negocio hostelero de Pablo Iglesias ubicado en la calle Miguel Servet 23 de Madrid y financiado con más de 140.000 euros a través de una campaña de crowfunding, ha vuelto a situarse en el centro de la polémica. En las últimas horas, el ex político ha denunciado que el local ha sido vandalizado con unas pinturas de simbología de extrema derecha, concretamente con una esvástica y con el número 1488, el cual es bastante común para mostrar apoyo a la ideología nazi. Como era de esperar, el ex diputado no ha optado por el silencio, y ha acudido al programa Malas lenguas para criticar duramente lo ocurrido.
«Bueno, si Vito Quiles tiene permiso para entrar en el congreso, si diputados de Vox pueden amenazar a quienes están ejerciendo en el congreso con absoluta impunidad, es lógico que los nazis piensen que pueden atacar un espacio antifascista y de libertad cultural como es la taberna Garibaldi. El problema es que, contra los nazis, hay que actuar. Si se produjeran detenciones y estuvieran en la cárcel, estas cosas no ocurrirían», sentenciaba.
Sobre el vandalismo fascista contra la Taberna Garibaldi 👇🏻 pic.twitter.com/hbfVWfvNH9
— Pablo Iglesias 🔻{R} (@PabloIglesias) April 16, 2026
Para dar mayor visibilidad a sus declaraciones, Pablo Iglesias las ha compartido en su perfil oficial de X, las cuales no han tardado en generar todo tipo de reacciones al respecto, siendo la mayoría de ellas teorías que señalan que estas pintadas no son más que una estrategia deliberada para conseguir atención mediática y reforzar su discurso crítico hacia la derecha. De hecho, hay quienes aseguran que han sido hechas por el mencionado y «sus secuaces».
«Esas pintadas las han hecho tus secuaces. Son una falsa bandera», «Lo de haceros pintadas en vuestro propio local es patético, chiqui», «Es una manipulación. Se pintan ellos mismos. Nadie usa la esvástica en España», «No os habéis molestado ni en comprar pintura diferente a la que usáis vosotros para practicar vandalismo feminazi», «Spray rosa, la esvástica bien dibujada… No me jodas, Pablito, que ya nos vamos conociendo», «Qué atentado más tierno. Cero vidrios rotos, solo pintura rosa que se puede borrar… Más bien, parece autoatentado», «Qué mal se le da pintar al coletas», escribían algunos de los internautas.

Por ahora, Iglesias no se ha pronunciado sobre ninguna de estas acusaciones, aunque lo cierto es que, en medio del revuelo, El Debate ha publicado en exclusiva que los cristales de la taberna quedaron completamente limpios tan solo unas horas después de aparecer las pintadas. Una solución en tiempo récord que ha alimentado aún más la teoría de que el incidente era algo premeditado por el dueño del local.