Pablo Castellano, en llamas, deja sin respiración a sus compañeros del desafío: «Ha sido una agonía absoluta»
Ha tenido que superar uno de los desafíos más complicados hasta la fecha
"Me he empezado a bloquear. En la tercera puerta, de hecho, me he reventado la mano"
Pablo Castellano ha sembrado la preocupación durante su última prueba en El Desafío. Cada semana, el marido de María Pombo, se ha enfrentado a un reto propuesto por la dirección del programa y que todas las veces ha logrado terminar con éxito. Sin embargo, esta última entrega, ha tenido que superar uno de los desafíos más complicados hasta la fecha. Envuelto en llamas, el empresario ha tenido que atravesar un circuito de obstáculos y casi pone en riesgo su salud.
El empresario ha tenido que romper tres cristales mientras estaba envuelto en llamas, una tarea que anteriormente realizó Omar Montes en la edición anterior. En esta ocasión, el equipo del programa ha decidido aumentar un poco la dificultad. Pablo Castellano ha tenido que ascender unas escaleras para luego lanzarse al vacío, encontrándose abajo con una piscina de aproximadamente 30 centímetros de profundidad que extinguía las llamas y una serie de colchonetas que amortiguaban su caída. «El fuego lo va a dificultar todo. La visión, la respiración. En el salto de altura, Pablo se puede bloquear. A lo mejor tenemos que subir a apagarle», decía el entrenador sobre el padre de Martín.
Asimismo, el presentador, Roberto Leal, confirmaba que Pablo ha estado durante una semana preparándose para este reto y que durante los entrenamientos ya sufrió un altercado: «Golpeó una de las puertas de cristal y con uno de los cristales, con una de esas lascas se cortó el labio. Tuvo un pequeño accidente. No es ninguna broma el desafío. Se la juegan literalmente. Esta vez fue un cristal y no el fuego lo que le provocó esa herida que vemos. Hoy la tiene totalmente superada, pero es un susto extra que tiene en el cuerpo», explicaba.
Una vez envuelto en llamas, comenzó su recorrido, que transcurría sin problemas hasta que llegó a la tercera puerta, donde necesitó varios intentos para romperla, perdiendo así un tiempo valioso. Después de este contratiempo, continuó hasta enfrentarse a la escalera, donde alcanzó el momento más crítico: el salto. Finalmente, Pablo Castellano se lanzó, superando su miedo a saltar hacia la pequeña piscina.
Posteriormente, cayó sobre el escaso palmo de agua y el fuego se apagó, pero el concursante no respondía cuando el equipo intentaba ayudarlo. A pesar de los aplausos por superar el desafío, Castellano no celebraba y permanecía inmóvil, necesitando ser sujetado para no quedar completamente tumbado en el agua.
Tras unos segundos, que parecían horas, Pablo Castellano ha comenzado a reincorporarse, aún con el susto en el cuerpo. «Me he empezado a bloquear. En la tercera puerta, de hecho, me he reventado la mano. Pero bien, ya está», reconocía tras lo ocurrido y mostrándose muy orgulloso de lo que había conseguido delante de sus compañeros de experiencia.
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