El ejemplo familiar que Ana Obregón va a seguir para contarle a su nieta que no es su madre
Ana Obregón ha vuelto a protagonizar su tradicional posado estival desde Mallorca
La actriz ha confesado que está siendo un verano lleno de sensaciones agridulces
Un miércoles más, Ana Obregón vuelve a ser la protagonista indiscutible de un nuevo número de la revista del saludo. Coincidiendo con las fechas estivales, y como no podía ser de otra manera, la bióloga ha protagonizado su tradicional posado del verano desde Mallorca, su destino vacacional por excelencia, aunque, en esta ocasión, lo ha hecho junto a una persona muy especial: su nieta Anita. «Tenía muchísimas ganas de que Anita viera la playa, el mar, que disfrutara, porque el año pasado era muy chiquitita y este es el primer verano en el que ya se da cuenta de las cosas», comenzaba a decir.
A lo largo de la entrevista, Ana ha confesado que está viviendo otra primera vez en muchas cosas, algo que le ocasiona una sensación agridulce al recordar a su hijo en ciertos aspectos: «Con Anita estoy descubriendo todo otra vez a través de sus ojos, que se iluminan con cada cosa que ve. Es un verano muy especial para mí, muy triste al mismo tiempo, pero muy bonito», contaba. Asimismo, confesaba que la bebé le llama ‘mamá’, algo que le explicará más adelante: «No le voy a decir con 17 meses ‘no soy tu mamá’. Soy abuela-mamá y cuando ella tenga uso de razón, se lo contaré», sentenciaba.
El término ‘abuela-mamá’ es una historia que en su familia vuelve a repetirse y que, en un futuro, le ayudará a contar la verdad a la pequeña, según sus propias palabras. «Cuando nació mi madre, su mamá murió en el parto y la crió también su abuela. Cuando mi madre nos contaba la historia, yo me emocionaba mucho. El día de su primera comunión, a los siete u ocho años, su abuela le dijo: ‘Mira, Anita, yo no soy tu mamá. Ella murió cuando naciste y yo soy tu abuela’, y mi madre respondió: ‘Pues gracias, abuela-mamá, porque me has cuidado y me cuidas muy bien’. Entonces yo soy abuela-mamá y cuando ella tenga uso de razón se lo contaré, pero es la misma historia, exactamente igual», explicaba.
En cuanto a su figura paternal, Ana ha señalado que desde que nació Ana Sandra le ha enseñado fotos de Aless: «Lo primero que dijo Anita es ‘papá’, porque yo tengo fotos de Aless por toda la casa y estoy todo el rato ‘tu papá, tu papá’. Pero una cosa es decirle a un bebé ‘es tu papá’ y otra que, a los diez meses, de repente, se quedó mirando una foto de Aless y dijo ‘papá’. Fue su primera palabra», recordaba.
Por otro lado, la protagonista de Ana y los 7 también reconocía que había muchos momentos en los que no podía contener las lágrimas. De hecho, en alguna que otra ocasión, se equivocaba y, por inercia, llamaba a la pequeña por el nombre de Aless, al que sostiene que se parece mucho: «Es físicamente clavada a Aless. El pelo, la nariz, la boca… Y en el carácter también. Tiene un sentido del humor, una energía, está todo el día riéndose. Ama la vida como la amaba Aless. Es un bebé que por cualquier cosa se ilusiona y le sonríe a todo el mundo», comentaba.
Lo último en Actualidad
-
El test definitivo sobre los jugadores de La Roja: ¿cuánto sabes de su vida fuera del campo?
-
La boda que hará hablar a toda la izquierda: Lilith Verstrynge se casa con el ‘rasputín’ de Yolanda Díaz
-
Muere Manuel Arjona a los 58 años, uno de los integrantes de la primera formación de Locomía
-
¿Nuevo capítulo para Orson Salazar? Una terraza, muchas sonrisas y una acompañante que hace saltar las alarmas
-
¡Vota! Luna Llena o Mercurio retrógrado: ¿qué te afecta más?
Últimas noticias
-
Gloria Camila reivindica su lugar en la moda: «Ser ‘hija de’ no te da facilidades, me ha puesto piedras en el camino»
-
Horóscopo diario gratis: la predicción para hoy, martes 7 de julio
-
OKDIARIO con el padre del héroe de España en Dallas: «Mikel siempre está para lo que le pida De la Fuente»
-
Elecciones gallegas 2005, laboratorio de pruebas de la Ley de nietos
-
La SER redujo su beneficio a 15 millones antes del presunto giro al centro de la radio y la salida de Barceló