Hallazgo colosal en Japón: 12 mandíbulas confirman que en el océano habitaron pulpos de 19 metros durante el Cretácico
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El pulpo más antiguo del mundo era realmente un fósil de otra especie
El mundo marino sigue guardando secretos que apenas se conocen. Ahora, un equipo japonés ha salido a la luz con un hallazgo poco común: 12 mandíbulas fósiles que apuntan a la existencia de pulpos gigantes durante el Cretácico.
El estudio Earliest octopuses were giant top predators in Cretaceous oceans, publicado en Science, detalla cómo estos animales alcanzaron tamaños cercanos a los 19 metros y ocuparon posiciones dominantes en los ecosistemas oceánicos de hace entre 100 y 72 millones de años.
Científicos identifican pulpos gigantes de 19 metros gracias a 12 mandíbulas en Japón
El paleontólogo Yasuhiro Iba, de la Universidad de Hokkaido, lideró un equipo que analizó 12 nuevas mandíbulas halladas en la isla de Hokkaido, al norte de Japón. Los investigadores extrajeron estos restos de rocas sedimentarias mediante técnicas digitales avanzadas y los integraron con otros 15 fósiles procedentes de la isla de Vancouver, en Canadá.
Las piezas, conocidas como picos, constituyen prácticamente la única parte dura del cuerpo de los pulpos y por eso logran conservarse durante millones de años. El equipo examinó en total 27 ejemplares y clasificó los restos en dos especies: Nanaimoteuthis jeletzkyi y Nanaimoteuthis haggarti. Esta última alcanzó las mayores dimensiones, con estimaciones que rozan los 19 metros de longitud total.
El análisis no se limitó al tamaño: los científicos estudiaron el desgaste de las mandíbulas y detectaron astillamientos, arañazos y superficies pulidas. Según el estudio, ese patrón coincide con el comportamiento de cefalópodos actuales que trituran presas duras. Iba explicó que el desgaste llega a representar hasta un 10% de la estructura original, una cifra elevada que indica un uso intensivo.
Ese detalle cambia el contexto. Durante décadas, la comunidad científica asumió que los grandes depredadores del Cretácico eran reptiles marinos y tiburones. Sin embargo, estos datos sitúan a ciertos pulpos en el mismo nivel trófico. Los autores del estudio sostienen que estos animales podían alimentarse de moluscos con concha, crustáceos, peces e incluso otros grandes depredadores en determinadas circunstancias.
Así eran los pulpos gigantes que cazaban en el Cretácico
Los fósiles permiten reconstruir cómo eran estos animales. Nanaimoteuthis haggarti presentaba un cuerpo alargado, con aletas laterales similares a las de los actuales pulpos cirrados, conocidos como pulpos Dumbo. Esa morfología favorecía la estabilidad y el control en aguas profundas.
El tamaño marcaba la diferencia. Con longitudes comparables a las de un autobús, estos pulpos superaban a muchos de los grandes peces del periodo y rivalizaban con reptiles marinos como los mosasaurios. Sus brazos largos y flexibles les permitían sujetar a las presas mientras las desgarraban con el pico.
El estudio también apunta a un rasgo menos evidente. Las mandíbulas presentan desgaste asimétrico, más acusado en un lado que en otro. Iba y su equipo interpretan esa característica como una señal de comportamiento lateralizado, algo asociado a sistemas nerviosos complejos. En los pulpos actuales, esa lateralidad se relaciona con capacidades cognitivas avanzadas.
Ese dato refleja que los cefalópodos ya mostraban inteligencia desarrollada en el Cretácico, mucho antes de lo que muchos modelos sugerían. No se puede medir directamente la inteligencia en fósiles, pero los patrones físicos encajan con comportamientos sofisticados.
Los investigadores también destacan la ventaja evolutiva de su cuerpo blando. A diferencia de otros organismos con estructuras rígidas, estos pulpos podían crecer más sin las limitaciones de un esqueleto pesado. Esa combinación de flexibilidad, tamaño y fuerza de mordida les permitió competir en la cima de la cadena alimentaria.
Desde luego, este estudio no confirma que estos animales inspiraran leyendas como el Kraken, pero sí reflejan que la naturaleza ya produjo criaturas reales que encajan con esa imagen mucho antes de que alguien la imaginara.
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