Ciencia
Verano

Los expertos activan las alarmas este verano: los mosquitos se están acostumbrando a los repelentes, y ya incluso los asocian con comida

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Hay algunos trucos e inventos para luchar contra los mosquitos en verano, pero en la mayoría de casos nuestro principal aliado sigue siendo el repelente. Por desgracia, parece que estos insectos tan molestos están aprendiendo a combatirlos.

Al parecer, los mosquitos pueden aprender a cambiar su respuesta al DEET, uno de los repelentes más usados del mundo. No significa que todos vayan a dejar de funcionar, pero sí es un paso para que los mosquitos actúen de forma distinta ante un producto que debería alejarlos.

Al menos eso es lo que defiende el estudio Associative learning switches DEET valence from aversive to appetitive in Aedes aegypti publicado en la revista científica especializada Journal of Experimental Biology.

Los mosquitos aprenden a asociar un repelente con comida

No es cierto que los mosquitos aprendan a preferir un tipo de sangre por encima de otra en humanos, pero sí que es correcto que pueden modificar su comportamiento en busca de comida. Esa es una de las conclusiones del estudio.

El experimento se centró en Aedes aegypti, una de las especies de mosquito más estudiadas por su importancia sanitaria. La pregunta de partida era muy concreta: si el DEET provoca rechazo de forma natural, ¿puede un mosquito aprender a verlo de otra manera?

Para comprobarlo, los investigadores entrenaron mosquitos individuales mediante un mecanismo de aprendizaje asociativo. Es decir, hicieron que los insectos vincularan el olor o la presencia del DEET con una recompensa.

Primero lo asociaron con una comida de sangre. Después comprobaron si esos mosquitos entrenados respondían al DEET solo o al DEET sobre piel de huésped.

En otro bloque, las hembras fueron entrenadas para asociar el repelente con azúcar, otra fuente de alimento para estos insectos.

El resultado es que los mosquitos entrenados mostraron un cambio en la valoración del DEET. Pasaron de una respuesta innata de evitación a una respuesta aprendida de atracción o apetito.

Por qué un repelente de insectos puede acabar siendo atractivo para los mosquitos

Lo más preocupante del estudio es que un repelente como el DEET no es obligatoriamente disuasorio para los mosquitos. Cuando se liga a una recompensa, el insecto puede reinterpretarla.

No estamos hablando de una resistencia clásica, como la que se suele mencionar cuando una población deja de responder a un producto por cambios biológicos acumulados. Aquí lo que ocurre es un aprendizaje por experiencia.

Es decir, no es que el mosquito deje de detectar el repelente, sino que modifica el valor que le da y cómo reacciona. Una sustancia que debería alejarlo se convierte en una pista vinculada a comida si antes apareció junto a sangre o azúcar.

Si el problema fuera sólo que el insecto no percibe el repelente, la explicación sería sensorial. Pero si lo percibe y aun así se acerca porque ha aprendido una asociación positiva, la estrategia de protección se vuelve más compleja.

Qué cambia el hallazgo a la hora de combatir a los mosquitos en verano

De este estudio no podemos concluir que debemos abandonar el uso de repelentes de mosquitos. Sustancias como el DEET siguen siendo una herramienta fundamental.

Lo que sí cambia es la manera de entender el comportamiento del insecto. Los mosquitos no funcionan como máquinas que responden siempre igual a un olor. También pueden aprender, ajustar su conducta y aprovechar señales del entorno.

Es decir, debemos estar preparados para utilizar estrategias más complejas y novedosas. Si un repelente puede cambiar de significado, la protección no debe depender de una única barrera química.

El camino pasa por evitar acumulaciones de agua, reducir puntos de cría, usar mosquiteras cuando sea necesario y aplicar repelentes de forma correcta.