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Este emblemático río retomará su cauce hacia el mar tras décadas de desvíos y presas

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

El río Colorado, uno de los más importantes de Norteamérica y una pieza clave de ecosistemas de México y Estados Unidos, volverá a conectarse con el mar tras años de desvíos, presas y una intensa explotación de los recursos hídricos. La recuperación de su desembocadura con el mar de Cortés representa un acontecimiento histórico para los científicos, ecologistas y comunidades locales que llevaban décadas reclamando medidas para poder restaurar uno de los ríos más castigados del planeta.

Un río transformado

Con una longitud de más de 2.300 kilómetros, el río Colorado nace en las Montañas Rocosas de Estados Unidos y atraviesa varios estados antes de llegar al noroeste de México. Durante siglos, sus aguas alimentaron humedales, lagunas y bosques de galería, que son franjas de vegetación que crecen a lo largo de los márgenes de ríos.

La construcción de grandes infraestructuras hidráulicas, entre ellas presas como la de Hoover y Glen Canyon, permitió abastecer de agua a millones de personas y convertir zonas áridas en tierras agrícolas productivas. Pero esto también provocó que gran parte del caudal dejara de alcanzar el mar durante muchos años, alterando profundamente a los ecosistemas.

Regreso al mar de Cortés

La noticia que ha despertado el interés internacional tiene su origen en una serie de acuerdos entre México y Estados Unidos para mejorar la gestión del río. Gracias a programas de restauración ambiental, el río Colorado ha conseguido volver a transportar agua hasta zonas que permanecían secas desde hacía décadas.

Los trabajos también han permitido recuperar humedales, restaurar la vegetación y mejorar las condiciones para numerosas especies de aves, peces y mamíferos que dependen de estos ecosistemas.

Beneficios para la biodiversidad

La recuperación del cauce no sólo tiene valores paisajísticos. Los humedales que pertenecen al río Colorado actúan como un refugio para cientos de especies y desempeñan un papel principal en la regulación hídrica y climática. Durante décadas, la reducción del caudal provocó la desaparición de numerosos hábitats naturales y afectó gravemente a la fauna local.

Aunque los expertos no esperan que el río vuelva a alcanzar la extensión que tuvo antes de la construcción masiva de presas, sí se considera posible poder recuperar áreas que son clave para la conservación de la biodiversidad.