Ciencia
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Los científicos tienen la solución al problema de perder amigos después de los 30

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Un estudio realizado por la Universidad de Aalto, en Finlandia, y la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, cuyos resultados fueron difundidos por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), muestra que el mayor número de conexiones sociales se alcanza a los 25 años. Según los investigadores, durante la juventud vamos ampliando nuestro círculo de amistades hasta esa edad, pero a partir de entonces comienza un descenso progresivo. Después de los 25, y especialmente a partir de los 30, el grupo de amigos se reduce de manera gradual, ya que las responsabilidades personales y laborales nos dejan menos tiempo para mantener el contacto.

Asimismo, los expertos de las universidades de Finlandia y del Reino Unido también observaron que las mujeres tienden a perder amistades con mayor rapidez que los hombres. Sin embargo, alrededor de los 40 años, ellos suelen contar con un número total de amigos inferior al de ellas. Los investigadores creen que esto se debe a que las mujeres dedican más esfuerzo a crear y conservar vínculos de calidad. Una vez consolidan sus relaciones más importantes, centran su tiempo en fortalecerlas y dejan de lado aquellas que consideran menos significativas.

¿Por qué perdemos amigos a partir de los 30 años?

«A veces un periodo de transición en la vida nos brinda la oportunidad de dejar atrás personas con las que no tenías tanta afinidad, relaciones que manteníamos por una simple cuestión de proximidad pero que no nos aportaban nada emocionalmente», explica Andrea Bonior, psicóloga clínica, a Vice. «Nuestras prioridades cambian con el tiempo. A veces puede parecernos raro seguir yendo de bares con nuestros amigos solteros cuando ya no tenemos interés en conocer a parejas potenciales, o tal vez ya no nos apetezca hablar de qué vamos a ponernos para ir a tal o cual fiesta o del nuevo gimnasio que acaban de abrir cuando nos hemos pasado la noche en vela tratando de calmar a nuestro recién nacido».

Una encuesta elaborada por Sigma Dos para Yo Dona en julio de 2024 puso de manifiesto que los españoles tenemos, en líneas generales, un número reducido de amistades que consideramos «verdaderas». Los datos reflejan una disminución de estos vínculos con el paso de los años. Casi la mitad de los participantes de entre 16 y 29 años afirmaron tener cinco o más amigos íntimos, mientras que entre los mayores de 65 años ese porcentaje descendía hasta situarse por debajo del 29 %.

Pero, ¿por qué disminuyen las amistades con la edad? Jeffrey Hall, profesor de Comunicación de la Universidad de Kansas, considera que el principal motivo por el que las relaciones de amistad se reducen a partir de la treintena es la falta de tiempo. Según explica, este factor resulta tan importante como la afinidad entre las personas. Hall calcula que son necesarias alrededor de 90 horas de interacción de calidad para que un conocido se convierta en amigo y, al menos, 200 horas para consolidar una amistad íntima. Sin embargo, las obligaciones personales y laborales dificultan dedicar ese tiempo a crear o mantener nuevas relaciones.

En la misma línea, una investigación desarrollada por las universidades de Oxford y Aalto, en Finlandia, basada en el análisis de más de 3,5 millones de llamadas telefónicas, concluyó que las amistades comienzan a disminuir a partir de los 25 años. Kunal Bhattacharya, uno de los responsables del estudio, explicó que este cambio coincide con una etapa decisiva del ciclo vital. «Se trata de un punto de inflexión vital decisivo, ya que, en torno a esa edad, la mayoría de las personas se asoman a las responsabilidades y compromisos de la vida adulta y se ven obligados a reevaluar de manera drástica sus prioridades, optando, en la mayoría de los casos, por la pareja, la familia y el trabajo en detrimento de la amistad».

Sin embargo, la falta de tiempo no sería la única explicación. La psicóloga Cristina Berzosa sostiene que, durante la infancia y la adolescencia, la amistad suele entenderse como una relación más espontánea y flexible. Con el paso de los años, las personas se vuelven más selectivas y exigentes a la hora de elegir con quién compartir su tiempo, una actitud que también puede estar influida por la escasez de tiempo disponible.

Un fenómeno que también se observa en los animales

Esta reducción de las relaciones sociales no es exclusiva del ser humano. La revista científica Philosophical Transactions of the Royal Society publicó 16 investigaciones que analizaron cómo distintas especies animales también muestran una menor interacción social a medida que envejecen, aunque por razones diferentes. En estos casos, el aislamiento suele responder a estrategias de supervivencia, como evitar enfrentamientos físicos o reducir el riesgo de contagio de enfermedades.

Además, los investigadores observaron que muchos animales adultos limitan sus interacciones a individuos con los que ya mantienen vínculos estables, reduciendo el contacto con miembros desconocidos de su grupo. En lugar de ampliar su red de relaciones, tanto animales como personas tienden a centrarse en mantener aquellos vínculos que consideran más seguros o valiosos para su bienestar.