Andalucía
SUCESOS

La Fiscalía solicita ampliar la autopsia del niño asesinado en Almería por prácticas de curanderismo

La autopsia revela muerte por shock hipovolémico por desgarro hepático y politraumatismo abdominal con derrame intestinal

La Fiscalía ha solicitado una ampliación de la autopsia de Lucas, el menor de cuatro años asesinado por la pareja sentimental de su madre el pasado 3 de diciembre en Garrucha (Almería). Según la Guardia Civil, Juan David, la pareja de la mujer, habría golpeado hasta la muerte al niño.

La autopsia apunta a que la causa del fallecimiento fue un shock hipovolémico, desgarro hepático y politraumatismo abdominal con derrame intestinal. Sin embargo, la Fiscalía solicita conocer «la acción última» de su muerte.

Según el auto de ingreso en prisión dictado por la Sección Civil y de Instrucción número 4 del Tribunal de Instancia de Vera, Juan David aprovechaba las horas que se encontraba a solas con el menor para maltratarlo y golpearlo de forma habitual. Es por ello que ahora la Fiscalía ordena que los médicos forenses precisen «en la medida de lo posible» la fecha en la que se produjeron las «lesiones antiguas» que el cuerpo de Lucas presentaba y el mecanismo con el que se provocaron. Así, se podría acreditar el maltrato continuado.

Conocimiento previo

En el auto también se recoge que Bárbara, la madre, sería conocedora de las agresiones y el maltrato que sufría su hijo por parte de su pareja, tanto el día en que Juan David fracturó un hueso del brazo al menor como el día del asesinato.

«La investigada tenía conocimiento previo de dicho maltrato, ya que en un proceso penal en el que fue parte y se condenó al denunciado a la privación de acercarse al menor, habría quedado acreditada la existencia de un episodio de maltrato. Asimismo, dicho maltrato habitual se habría producido en su presencia de forma presunta, debido a que los testigos que convivían con los denunciados lo habrían manifestado en este sentido», añade el auto.

El día del asesinato, el 3 de diciembre, la madre salió de la habitación que compartía con su hijo y su pareja en dirección al quiosco en el que trabajaba y, sobre las 12 de la mañana, habría regresado al domicilio a petición de Juan David, quien le comunicó que el niño se encontraba «mal».

El acusado habría declarado ante el juez que Bárbara acudió inmediatamente al domicilio «en las horas previas al fallecimiento del menor», que murió sobre las 15:30 horas, y que estuvo presente durante parte del episodio sin que «hubiera tenido intención presunta de evitarlo o asistir a su hijo».

La investigación apunta a que, una vez muerto Lucas, ambos abandonaron el cadáver en un búnker en una playa de Garrucha.

Curanderismo

La fiscal ha requerido que los forenses se pronuncien sobre la «compatibilidad» del supuesto «tratamiento» que tanto la madre como la pareja le realizaron con las lesiones que presenta el cadáver y la causación final de la muerte.

Cabe recordar que la defensa del investigado defiende que el niño habría sido sometido a un «masaje abdominal vigoroso de curandero» de forma «repetida» para tratarle de forma «negligente» un dolor abdominal, lo que explicaría las lesiones hepáticas.

En un primer momento, la autopsia preliminar apuntaba a un supuesto «desgarro» y a la presencia de una «sustancia blanquecina» en la zona del recto. La defensa del principal acusado defiende que esas lesiones y fluidos son consecuencia de graves problemas intestinales previos, estreñimiento o del propio «aplastamiento de intestinos» que causó la muerte.

Por último, las mismas fuentes indican que los letrados han informado al juzgado del descubrimiento de frascos de vidrio y restos de plantas cerca del lugar donde ocurrió el suceso. Estos objetos podrían haber sido empleados como «ventosas» y presentarían una forma compatible con las quemaduras térmicas que el menor tenía en el cuerpo, según lo descrito en la autopsia.

Por este motivo, han solicitado a la Policía Judicial que los recoja de inmediato con el fin de reforzar su hipótesis de que se trató de una técnica de curación tradicional aplicada de manera incorrecta.