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La NASA confirma lo impensable: algunas fotos de la misión Artemis II se han hecho con un iPhone 17 Pro Max

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

La noticia ha corrido como la pólvora en los foros de fotografía y tecnología, algunas de las imágenesde nuestro planeta tomadas desde la órbita terrestre no provienen de una cámara de 50.000 euros, sino de un dispositivo comercial. El iPhone 17 Pro Max, el actual buque insignia de Apple, ha demostrado que su sistema de cámaras es capaz de rendir en las condiciones más extremas del vacío espacial, superando las expectativas de los propios ingenieros de la misión Artemis II, desde la Tierra.

El secreto tras la foto de la misión Artemis II

La fotografía espacial ha estado dominada por cuerpos de cámara modificados, principalmente de la firma Nikon, diseñados para resistir la radiación cósmica y las fluctuaciones térmicas. Sin embargo, la foto que se ha vuelto viral en las últimas horas muestra una realidad distinta. El comandante Reid Wiseman, en un momento de descanso durante el trayecto hacia la Luna, decidió sacar su iPhone 17 Pro Max del bolsillo para inmortalizar la vista desde la ventana de la cápsula Orion.

Esto ha sido posible gracias a que empresas privadas como SpaceX, ha relajado estos protocolos. En esta ocasión, la propia NASA permitió que los tripulantes de Artemis II llevaran sus propios terminales. El iPhone 17 Pro Max superó las pruebas de seguridad previas al despegue, permitiendo que esta tecnología de consumo masivo llegara a miles de kilómetros de la superficie terrestre.

Del equipo profesional al bolsillo del astronauta

Lo que hoy vemos como una anécdota era, hasta hace apenas unos años, algo totalmente impensable en el sector aeroespacial. La normativa de seguridad de la agencia siempre ha sido inflexible con los dispositivos electrónicos personales debido al riesgo de interferencias electromagnéticas y a la vulnerabilidad de los sensores frente a la radiación cósmica. Introducir un terminal que cualquier ciudadano puede comprar en una tienda dentro de una cabina de mando de máxima precisión rompe con décadas de hermetismo técnico.