WhatsApp está preparando un cambio visual importante con «Liquid Glass», un estilo con transparencias, barras flotantes y animaciones más suaves. La parte clave es sencilla, aunque quizá decepcione a quien busque un truco rápido. Actualizar la app aumenta las opciones de verlo antes, pero no permite activarlo a mano.
La novedad apunta sobre todo a iPhone con iOS 26, el sistema donde Apple estrenó este lenguaje visual. También conviene aprovechar la revisión de la app para mirar algo menos vistoso, pero más útil en el día a día, los «dispositivos vinculados«. Ahí puede estar la pista de que alguien ha entrado donde no debía.
Qué es Liquid Glass
«Liquid Glass» es el nuevo diseño visual que Apple presentó el 9 de junio de 2025 para iOS 26 y el resto de sus plataformas. La idea es que algunos botones, barras y menús parezcan una capa de cristal suave sobre el contenido. No es magia, claro. Es una forma de dar profundidad sin llenar la pantalla de elementos pesados.
Alan Dye, vicepresidente de Human Interface Design de Apple, lo definió como «nuestro mayor rediseño de software». En la práctica, eso significa transparencias, reflejos y cambios visuales que se adaptan al modo claro u oscuro. Algo parecido a mirar una pantalla a través de un cristal fino.
En WhatsApp, este estilo puede hacer que la app se note más ligera y moderna. La conversación sigue siendo la misma, los mensajes no cambian y los chats no ganan funciones nuevas por arte de diseño. Pero la sensación al moverse por la interfaz sí puede cambiar bastante.
Qué cambia en WhatsApp
Según la información publicada por WABetaInfo, WhatsApp está probando una interfaz compatible con «Liquid Glass» para la pantalla de chat en iOS. El cambio incluye una barra inferior más flotante, una barra superior con más transparencia y botones que encajan mejor con el aspecto de iOS 26. También se están refinando elementos como el teclado, los menús y el reproductor de notas de voz.
El detalle importante es que el rediseño no está disponible para todos. Algunos usuarios ya pueden ver partes de la nueva estética, mientras otros siguen con el diseño anterior aunque tengan WhatsApp actualizado. Esto no depende solo del móvil, sino también del despliegue gradual de la propia aplicación.
¿Por qué hacerlo así? Porque WhatsApp puede probar si las transparencias se leen bien, si las animaciones van fluidas y si no aparecen fallos raros en pantallas reales. Al final del día, nadie quiere que un menú bonito haga más difícil leer un mensaje rápido.
Cómo intentar activarlo
El primer paso es actualizar WhatsApp desde la App Store en iPhone o desde Play Store en Android. Después basta con abrir la aplicación y comprobar si la barra de navegación, los botones o los menús han cambiado. Si no ves nada nuevo, no estás haciendo nada mal.
No existe un interruptor llamado «Liquid Glass» dentro de los ajustes de WhatsApp. Tampoco hay una combinación secreta ni un modo oculto para forzar el rediseño. La app lo activa de forma automática cuando la versión y la cuenta entran en el despliegue.
En iPhone, el cambio está ligado al lenguaje visual de iOS 26. En Android, mantener la app actualizada sigue siendo buena idea para recibir mejoras generales, aunque la información más concreta sobre «Liquid Glass» se centra ahora mismo en iOS. Toca esperar. A veces la tecnología va por tandas, como las actualizaciones del colegio que llegan a una clase antes que a otra.
La revisión que protege tu cuenta
Mientras llega el nuevo diseño, hay una comprobación mucho más importante que sí puedes hacer hoy. WhatsApp permite usar dispositivos vinculados para acceder a la cuenta desde ordenadores, tablets u otros equipos, con un límite de hasta cuatro dispositivos vinculados. Eso es cómodo, pero también exige revisar de vez en cuando dónde sigue abierta la sesión.
Para comprobarlo, abre WhatsApp, entra en «Dispositivos vinculados» y mira la lista. En Android suele aparecer desde el icono de los tres puntos, mientras que en iPhone se accede desde la zona de configuración. Si ves un equipo desconocido, toca ese dispositivo y elige «Cerrar sesión«.
Este gesto puede cortar un acceso sospechoso antes de que vaya a más. No hace falta ser experto en ciberseguridad para hacerlo. Es como mirar si has cerrado la puerta al salir de casa.
Cuidado con los códigos
El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España ha documentado casos en los que los delincuentes intentan robar cuentas de WhatsApp usando engaños cotidianos, como la excusa de un paquete urgente. La clave suele ser la misma, conseguir que la víctima entregue un código de verificación o datos personales. INCIBE recomienda activar la verificación en dos pasos y no compartir códigos con terceros.
WhatsApp también aconseja no compartir el código de registro ni el PIN de verificación en dos pasos. Esa capa extra no evita todos los sustos, pero complica bastante el trabajo a quien intenta entrar en tu cuenta. En seguridad, lo aburrido suele funcionar.
Por eso, el mejor plan combina dos cosas. Mantener WhatsApp actualizado para recibir el nuevo diseño cuando toque y revisar los dispositivos vinculados para detectar accesos extraños. Una cosa se ve bonita. La otra te puede ahorrar un problema serio.
La información principal sobre el rediseño de WhatsApp con Liquid Glass se ha publicado en WABetaInfo.








