Un perfil de la sección Creadores pone foco en un creador digital, y la historia recuerda que detrás de cada éxito online hay rutina, estrategia y algoritmo

Publicado el: 2 de junio de 2026 a las 12:36
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Jeff Bezos presenta el Fire Phone de Amazon durante su lanzamiento oficial en 2014.

Amazon vuelve a mirar al móvil más de una década después de uno de sus tropiezos más recordados. La compañía está desarrollando un teléfono con el nombre en clave Transformer, según una información de Reuters basada en cuatro personas con conocimiento directo del proyecto.

La clave no estaría solo en vender otro smartphone. Esta vez, Amazon quiere que el dispositivo sea una puerta de entrada permanente a Alexa, a sus compras, a sus contenidos y a su ecosistema de servicios. Suena sencillo, pero no lo es. El mercado móvil no perdona.

El regreso al móvil

El recuerdo incómodo se llama Fire Phone. Amazon lo lanzó en 2014 como su primer smartphone, con Jeff Bezos defendiendo una idea ambiciosa para plantar cara a Apple y Samsung.

Aquel móvil ofrecía Dynamic Perspective, una tecnología que daba sensación de profundidad en la pantalla, y Firefly, una herramienta para reconocer productos y conectarlos con la tienda de Amazon. También se vendió en Estados Unidos de forma exclusiva con AT&T y con un año de Prime incluido.

El problema fue que la propuesta no cuajó. Reuters recuerda que el Fire Phone pasó de costar 649 dólares desbloqueado a 159 dólares, fue cancelado tras 14 meses y dejó a Amazon un cargo de 170 millones de dólares por inventario que no logró vender.

Qué es Transformer

Transformer es, por ahora, un proyecto interno. No hay anuncio oficial, ni fecha de lanzamiento, ni precio confirmado. Tampoco consta que Amazon haya iniciado conversaciones con operadoras para distribuirlo, algo que todavía pesa mucho en mercados como Estados Unidos.

Reuters señala que el equipo ha explorado dos caminos. Uno sería un smartphone tradicional. El otro sería un teléfono más simple, parecido a esos móviles pensados para llamar, escribir, consultar lo justo y reducir el tiempo de pantalla.

Ese segundo enfoque tiene una lógica muy actual. Muchos usuarios están cansados de vivir pegados a las notificaciones, pero no quieren quedarse incomunicados. Un móvil de Amazon con Alexa podría venderse como segundo dispositivo, casi como una agenda hablada que cabe en el bolsillo.

Alexa en el bolsillo

La diferencia frente al Fire Phone estaría en Alexa. Amazon presentó Alexa+ en 2025 como una versión más conversacional y personalizada de su asistente, impulsada por inteligencia artificial generativa, capaz de resumir temas, organizar tareas, controlar el hogar y ayudar en compras.

Dicho en sencillo, Amazon quiere que Alexa deje de ser solo una voz que responde desde un altavoz. La idea es que pueda actuar como un asistente que recuerda contexto, entiende peticiones más naturales y se mueve entre servicios. En un móvil, ese papel sería mucho más cercano.

Al final del día, un teléfono es el dispositivo que más veces tocamos. Ahí está el calendario, la música, los mensajes, las fotos y las compras. Si Amazon consigue colocar a Alexa en ese centro, podría tener algo que el Fire Phone nunca tuvo de verdad.

Quién mueve el proyecto

El desarrollo depende de la división de dispositivos y servicios de Amazon, la misma familia que fabrica Echo, Kindle, Fire TV y otros aparatos de consumo. Reuters sitúa el proyecto en ZeroOne, un grupo interno creado para trabajar en productos más avanzados y diferentes.

ZeroOne está dirigido por J Allard, un veterano de Microsoft ligado a Xbox, Xbox Live y Zune. Por encima aparece Panos Panay, que se incorporó a Amazon para liderar Devices & Services tras más de 19 años en Microsoft, donde fue una de las caras más visibles de Surface y Windows + Devices.

Ese detalle importa. Amazon ya sabe vender servicios, pero un móvil exige otra cosa. Diseño, batería, cámara, sistema operativo, acuerdos con operadoras y una experiencia que no se rompa en el uso diario. Ahí es donde se gana o se pierde al usuario.

Un mercado difícil

El momento tampoco ayuda. IDC prevé que el mercado mundial de smartphones caiga un 12,9 por ciento en 2026 por la crisis de chips de memoria, con precios más altos y menos margen para los fabricantes.

Reuters también apunta a otra barrera conocida. Apple y Samsung controlaban juntas cerca del 40 por ciento de las ventas globales el año pasado, según Counterpoint Research, y los usuarios siguen muy atados a sus tiendas de aplicaciones.

Ese fue uno de los puntos débiles del Fire Phone. Su sistema Fire OS no ofrecía la misma variedad de aplicaciones que Android con Google Play o iOS. Esta vez, Amazon estaría explorando además una tableta con Android en lugar de Fire OS, una señal de que la compañía podría haber aprendido algo de aquella caída.

Lo que aún falta

Transformer sigue siendo una promesa sin escaparate. Puede cambiar de forma, retrasarse o incluso no llegar a venderse. En tecnología, un prototipo interno no siempre acaba en la estantería de una tienda.

Aun así, la noticia marca un giro interesante. Amazon no parece buscar solo otro móvil con pantalla bonita. Busca un aparato que convierta a Alexa en compañera diaria, más cerca del bolsillo que del salón.

La pregunta es si eso basta para que alguien cambie de teléfono. O, al menos, para que compre uno más. Ahí Amazon tendrá que demostrar que Transformer no es un recuerdo disfrazado del Fire Phone, sino una propuesta útil para una época dominada por la inteligencia artificial.

La información principal se ha publicado en Reuters.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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