Una PlayStation 5, un visor Meta Quest 2, una Smart TV de gran formato y cámaras Sony han acabado en una subasta pública tras ser gestionados como bienes procedentes de incautaciones judiciales. La convocatoria reúne más de 400 lotes, algunos con precios de salida desde 50 euros, y permanecerá abierta hasta el 30 de julio de 2026.
El reclamo suena a ganga, pero conviene frenar un segundo. No es una tienda con precios fijos, ya que las ofertas pueden subir hasta el cierre y varias fichas avisan de que los aparatos no han sido probados. También hay comisiones y gastos de retirada que pueden cambiar bastante la cuenta final.
Qué tecnología sale a subasta
La parte tecnológica suma 13 lotes dentro de la subasta de electrónica. El catálogo incluye consolas, realidad virtual, televisores, cámaras Sony Alpha A7 II, monitores de estudio e interfaces de audio Thunderbolt, aparatos que conectan micrófonos e instrumentos a un ordenador.
La ficha de la PlayStation 5 describe una consola usada con marcas visibles, cable de alimentación y sin mando, cable HDMI ni base. Tampoco ha sido probada, por lo que la plataforma no confirma que funcione.
El visor Meta Quest 2 incluye dos mandos y caja, pero su funcionamiento y el estado de la batería son desconocidos. La cifra de 50 euros aparece, por ejemplo, en un lote de auriculares y soportes, no como precio universal para todos los dispositivos.
Quién gestiona los bienes
La Oficina de Recuperación y Gestión de Activos es un órgano estatal que auxilia a jueces y fiscales. Un decomiso es una medida legal que permite retirar un bien vinculado a un delito o adquirido con ganancias ilícitas.
Cuando la autoridad judicial lo encarga, la ORGA puede conservar, administrar o vender esos bienes para evitar que pierdan valor. En esta convocatoria, Surus organiza el proceso y Escrapalia actúa como plataforma de pujas online.
El Ministerio de Justicia resume una parte de su misión con una frase clara, «privar a la delincuencia de las ganancias obtenidas ilícitamente». Tras atender las indemnizaciones que correspondan, parte del dinero decomisado puede destinarse a ayuda a víctimas y a combatir la criminalidad organizada.
Cómo participar en la subasta
El registro en Escrapalia es gratuito y hace falta una cuenta confirmada para pujar. Después se elige un lote, se introduce una oferta y se sigue su evolución, aunque cada puja es vinculante y no puede retirarse porque alguien cambie de opinión.
Hay otro concepto clave, el precio de reserva. Es el mínimo que debe alcanzarse para que el lote pueda venderse y, si la ficha muestra «reserva no alcanzada», liderar la puja no garantiza la compra. La PS5 mostraba precisamente ese aviso en la consulta realizada el 20 de julio de 2026.
Los cierres se producen de forma escalonada durante la mañana del 30 de julio. Una oferta presentada en el último minuto amplía el plazo tres minutos, como cuando un subastador pregunta por última vez quién da más. Algunas fichas permiten visitar los artículos en Madrid antes del cierre.
La letra pequeña importa
Varias piezas llamativas se venden en el estado en que se encuentran. La Smart TV Hisense de 58 pulgadas, la cámara Sony Alpha A7 II y la interfaz de audio profesional figuran como no probadas, así que el comprador asume una incertidumbre real. Una foto bonita no sustituye a una revisión.
A la puja ganadora hay que añadir la comisión indicada en la ficha. En estos lotes tecnológicos es del 12,39 por ciento y a esa comisión se suma el IVA, el impuesto sobre el valor añadido, mientras que la ORGA no repercute IVA ni emite factura por el propio bien. El comprador recibe una orden de pago como justificante, así que una adjudicación de 200 euros no termina costando solo 200.
El transporte tampoco está incluido. El adjudicatario debe pagar, organizar la recogida y asumir el embalaje, la carga y el traslado desde Madrid en las fechas señaladas. Para un televisor grande, ese detalle puede pesar casi tanto como la puja.
Más de tecnología
La convocatoria completa también reúne 232 lotes de ropa, 131 de calzado y 45 de bolsos, bisutería y otros complementos. Aparecen firmas como Dior, Louis Vuitton, Gucci, Armani, Balmain, Missoni y Salvatore Ferragamo, junto a los 13 lotes electrónicos.
¿Puede salir una compra interesante? Sí, pero el precio de salida solo abre la puerta. Lo sensato es comparar el valor de segunda mano, comprobar qué accesorios faltan, sumar la comisión y calcular la recogida antes de pulsar el botón de puja.
Los precios y el número de pujas pueden cambiar hasta el cierre, así que la ficha de cada lote es la referencia final.
La subasta oficial se ha publicado en Escrapalia.














