El Wi-Fi de siempre tiene los días contados y su sustituto ya está aquí: se acabaron las ‘zonas muertas’ de cobertura y la latencia

Publicado el: 4 de julio de 2026 a las 08:02
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Router Wi-Fi de nueva generación distribuyendo una conexión estable y de baja latencia a varios dispositivos en una vivienda.

Puede que tu router marque una velocidad enorme, pero la videollamada sigue congelándose justo cuando vas a hablar. Esa diferencia entre lo que promete la caja y lo que pasa en casa es el hueco que Wi-Fi 8 quiere cerrar.

La próxima generación, conocida técnicamente como IEEE 802.11bn, no nace para presumir de otro récord. Su idea principal es más práctica, lograr que la conexión sea más estable cuando hay paredes, vecinos, muchos móviles conectados o cambios entre varios puntos de acceso. IEEE describe el proyecto como una mejora de «ultra alta fiabilidad» para redes inalámbricas locales.

Wi-Fi 8 cambia la prioridad

Durante años, cada salto de Wi-Fi se vendió con una cifra más grande de velocidad. Wi-Fi 8 mueve el foco hacia la conexión que realmente llega al móvil, al portátil o a la consola cuando la señal no es perfecta.

IEEE plantea que al menos un modo de funcionamiento mejore el rendimiento en una cuarta parte frente a Wi-Fi 7 en condiciones difíciles. También busca reducir en una cuarta parte la latencia, que es el retraso entre una acción y la respuesta, y recortar las pérdidas de datos, sobre todo al pasar de un punto de acceso a otro.

Qué significa fiabilidad

Fiabilidad no quiere decir que internet nunca falle. Significa que la red aguanta mejor cuando el entorno se complica, igual que una carretera bien diseñada evita atascos aunque aumente el tráfico.

En la práctica, esto importa en pisos con varias plantas, oficinas grandes, aulas, hoteles o salas de eventos. Son sitios donde el Wi-Fi no solo compite con paredes, sino también con decenas o cientos de dispositivos que piden turno a la vez.

Menos zonas muertas

Una de las piezas que estudia Wi-Fi 8 es Enhanced Long Range, o alcance largo mejorado. La idea es ayudar a los dispositivos situados en el borde de cobertura, esos rincones donde el móvil todavía muestra una raya de señal pero cargar una web parece eterno.

Otra técnica llamada Distributed Resource Units reparte mejor ciertas partes del canal para que los equipos puedan transmitir con más eficacia sin saltarse los límites de potencia. Dicho de forma sencilla, intenta aprovechar mejor el carril disponible, incluso cuando el coche no tiene mucho motor. Samsung Research explica estas dos tecnologías dentro de su análisis técnico sobre IEEE 802.11bn, firmado por Taeyoung Ha, Rubayet Shafin y Manasi.

Varios routers, una red

Wi-Fi 8 también quiere que los puntos de acceso trabajen como un equipo, no como islas. Qualcomm Technologies describe la coordinación entre varios puntos de acceso como una forma de reducir interferencias, compartir mejor el tiempo de emisión y mejorar el rendimiento en redes densas.

Esto será clave para las redes mesh, muy comunes ya en viviendas grandes y oficinas. En vez de que el móvil se quede pegado a un nodo lejano, la red debería facilitar cambios más suaves. ¿El objetivo cotidiano? Menos llamadas cortadas al moverte del salón a la cocina.

La latencia importa

La latencia es ese pequeño retraso que se nota en videojuegos, videollamadas o gafas de realidad extendida. En una descarga larga quizá pase desapercibida, pero en una conversación en directo molesta enseguida.

Wi-Fi 8 introduce mejoras en las capas físicas y de control de la red para responder mejor en situaciones difíciles. Entre ellas aparecen el alcance largo mejorado, una mejor corrección de errores, la coordinación entre puntos de acceso, el uso más flexible de subcanales y mecanismos para reducir interferencias entre radios como Wi-Fi, Bluetooth o banda ultraancha.

Compatibilidad y consumo

La documentación de IEEE indica que el estándar trabajará en frecuencias entre 1 y 7,25 gigahercios y mantendrá la convivencia con equipos antiguos en las bandas habituales de 2,4, 5 y 6 gigahercios. Eso no significa que un móvil viejo vaya a tener las mejoras de Wi-Fi 8, pero sí que no debería quedarse fuera de la red por completo.

El proyecto también incluye mecanismos para reducir el consumo de los puntos de acceso y mejorar las conexiones directas entre dispositivos. No suena tan vistoso como una cifra de velocidad, pero puede ser importante en móviles, sensores, wearables y equipos que pasan el día conectados.

Cuándo llegará

Wi-Fi 8 sigue en desarrollo dentro del grupo IEEE 802.11bn, así que conviene no tratarlo como un producto terminado. Qualcomm, a través de un documento técnico firmado por Rolf De Vegt, vicepresidente de estándares técnicos, señala que la aprobación final de IEEE se espera en 2028 y que los productos certificados por Wi-Fi Alliance se proyectan alrededor de enero de ese año.

Samsung Research también sitúa la finalización de la especificación en torno a 2028 y recuerda que los dispositivos compatibles llegarán después del proceso de certificación. Por eso lo razonable es esperar prototipos y equipos tempranos antes, pero una adopción amplia más cerca de 2028.

La documentación oficial del proyecto se ha publicado en IEEE Standards Association.


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