Ucrania ha firmado un nuevo contrato para incorporar cientos de robots terrestres Gereon, fabricados por la empresa alemana ARX Robotics. Son vehículos no tripulados pensados para moverse por zonas peligrosas, transportar material y apoyar misiones donde enviar a una persona puede ser demasiado arriesgado.
La clave no está solo en tener más máquinas, sino en cambiar cómo se mueve la logística en el frente. En abril de 2026, el Ministerio de Defensa de Ucrania dijo que quiere contratar 25.000 sistemas terrestres robotizados durante el primer semestre del año y llevar toda la logística de primera línea hacia soluciones robóticas.
Robots sobre orugas
Un UGV es, en palabras sencillas, un vehículo terrestre sin conductor. Puede controlarse a distancia o funcionar con cierto nivel de autonomía, es decir, tomar algunas decisiones de movimiento con ayuda de sensores y software.
El Gereon RCS de ARX Robotics es un robot modular de tamaño medio, preparado para moverse por terrenos difíciles y cargar hasta media tonelada. La propia compañía lo presenta para tareas de logística, evacuación médica y vigilancia, además de trabajos industriales lejos del campo de batalla.
Para qué sirven
En la práctica, estos robots pueden llevar munición, agua, comida, baterías o equipos médicos hasta posiciones donde el riesgo de drones, artillería o minas es muy alto. También pueden sacar a un herido de una zona expuesta sin que un grupo de soldados tenga que recorrer el mismo camino.
¿Significa eso que el frente se queda sin personas? No. Significa que algunas de las tareas más repetitivas y peligrosas pueden pasar primero por una máquina, como si el robot fuera una mula mecánica enviada por delante.
El plan ucraniano
El ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, explicó tras una reunión con fabricantes que el objetivo inmediato es acelerar la llegada de estos sistemas a las unidades. Según Ukrinform, la Agencia de Adquisiciones de Defensa ya había firmado 19 contratos por valor de 11.000 millones de grivnas para este tipo de robots.
El uso ya no es anecdótico. El Ministerio de Defensa ucraniano afirmó que en marzo de 2026 los sistemas terrestres robotizados realizaron más de 9.000 misiones y que, en los tres primeros meses del año, completaron cerca de 24.500 tareas.
Alemania gana peso
ARX Robotics, fundada en Alemania y dirigida por Marc Wietfeld, está reforzando su presencia industrial en Ucrania junto a proveedores locales. La empresa también habla de formación sobre el terreno y asistencia técnica directa para que las unidades puedan operar y mantener los Gereon durante misiones reales.
Wietfeld aseguró que los sistemas terrestres no tripulados «han dejado de ser una capacidad de nicho» y se están convirtiendo en parte central de la logística de primera línea. Igor Kornilov, responsable de ARX Robotics Ukraine, añadió que la colaboración con las Fuerzas de Defensa permite mejorar los sistemas con información llegada directamente del frente.
Lo que puede cambiar
La logística militar suele sonar menos llamativa que los drones de ataque, pero sin suministros no hay posición que aguante. Llevar agua, munición o material médico a tiempo puede decidir si una unidad resiste o tiene que retirarse.
También hay límites. Estos robots necesitan mantenimiento, operadores entrenados, repuestos y protección frente al barro, el frío, las interferencias y los ataques. No son una solución mágica. Son una herramienta más, aunque cada vez más importante.
Más que una compra
El despliegue de los Gereon muestra que la guerra en Ucrania está empujando a Europa a probar tecnologías terrestres no tripuladas a una escala poco habitual. Lo que antes parecía una demostración de feria militar ahora se mide en rutas de suministro, evacuaciones y turnos de reparación.
Al final del día, la idea es sencilla. Si una caja de munición o una camilla puede viajar sobre orugas en vez de sobre los hombros de un soldado, el riesgo humano baja y la unidad gana margen para seguir operando.
La nota de prensa oficial se ha publicado en ARX Robotics.









