Conectar el móvil al wifi sin conocer la clave no tiene por qué significar vulnerar una red. La información facilitada plantea métodos oficiales y autorizados para compartir el acceso sin dictar una contraseña larga.
La solución suele estar ya dentro del teléfono. Basta con que otro dispositivo autorizado comparta el acceso mediante las herramientas incluidas en el sistema.
El código QR en Android
Un código QR de wifi contiene los datos necesarios para entrar en la red sin copiarlos carácter por carácter. Es una llave digital que solo debe mostrarse cuando el propietario autoriza la conexión.
En el móvil Android que ya tiene acceso, hay que abrir «Ajustes», entrar en «Red e Internet» y tocar la red activa. Después se pulsa «Compartir» y aparece un código QR que el otro teléfono puede escanear, según la documentación oficial de Google.
Los nombres de los menús pueden variar según la marca y la versión del sistema. Aun así, la opción suele estar dentro de los detalles de la red guardada y no obliga a instalar ninguna aplicación adicional.
Compartir desde un iPhone
Apple permite enviar el acceso entre un iPhone, un iPad y un Mac cercanos. El dispositivo conectado debe estar desbloqueado, mientras la otra persona selecciona la misma red y espera a que aparezca el botón «Compartir contraseña».
Para que funcione, ambos equipos necesitan tener activados el wifi y el Bluetooth, estar cerca y haber iniciado sesión en sus cuentas de Apple. También deben tener guardados en Contactos los datos asociados a la cuenta de la otra persona.
Los iPhone recientes ofrecen otra vía desde la app «Contraseñas», donde se pueden consultar las redes guardadas y mostrar un código QR. Apple también permite revelar una clave almacenada con el código del dispositivo, Face ID o Touch ID cuando la transferencia automática falla.
Entre Android y iPhone
Cuando los dos móviles usan sistemas distintos, el código QR puede ser el puente más cómodo si el receptor reconoce el formato. Android permite generarlo desde la red a la que está conectado y el iPhone incluye un lector de códigos QR en la cámara y el Centro de Control.
Este proceso no elimina la seguridad del router. Solo transmite los datos de acceso de una forma práctica, por lo que conviene evitar capturas del QR en grupos de mensajería, redes sociales o espacios públicos.
Si ninguna opción aparece, lo correcto es acudir a quien gestiona la red. En un hotel o una biblioteca puede existir una página de acceso, mientras que en casa el administrador puede consultar o cambiar la clave desde la aplicación o el panel oficial del router.
WPS tiene límites
WPS es un sistema creado para añadir ciertos aparatos al wifi sin escribir la contraseña, normalmente mediante un botón del router. Parece ideal, pero depende de que tanto el router como el dispositivo sean compatibles.
Además, no es la primera opción recomendable desde el punto de vista de la seguridad. La agencia estadounidense CISA aconseja desactivar WPS y ha advertido sobre ataques dirigidos contra su sistema de PIN.
En la práctica, pulsar WPS solo tiene sentido si el propietario conoce bien la configuración de su router y el aparato lo necesita. Para un móvil, el QR de Android o las herramientas de Apple suelen ser más claras.
Sin trucos ni aplicaciones dudosas
No saber la contraseña no concede permiso para entrar en una red ajena. Estos métodos funcionan porque un dispositivo autorizado ya conoce la clave, porque el dueño aprueba la transferencia o porque el administrador facilita el acceso.
También conviene desconfiar de aplicaciones que prometen descubrir contraseñas wifi, sobre todo si piden instalar perfiles, conceder permisos amplios o descargar archivos fuera de las tiendas oficiales. El Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda usar Google Play o la App Store y comprobar que los permisos solicitados tengan sentido para la función de la aplicación.
Quien administra el router debería mantener su software actualizado, usar una contraseña fuerte y elegir WPA3 cuando los dispositivos sean compatibles. Apple recomienda WPA3 o un modo combinado con WPA2 para mejorar la seguridad sin dejar fuera a los equipos más antiguos.
La opción más práctica
Para una visita en casa, lo habitual será mostrar el QR del móvil ya conectado y escanearlo. Entre dispositivos Apple, basta con acercarlos, seleccionar la red y aprobar el aviso para compartir.
Si el sistema no responde, conviene reiniciar ambos teléfonos, comprobar el wifi y el Bluetooth y volver a acercarlos. La información oficial se ha publicado en la documentación de ayuda de Google y Apple y en las recomendaciones de CISA e INCIBE.
La documentación oficial principal se ha publicado en Google.











