Recetas de cocina
Pescado

Llevo 45 años trabajando como pescadero y hay un sólo pescado que nunca he llevado a mi casa

Su precio y su aspecto lo convierten en una opción habitual, pero conviene conocer estos detalles antes de comprarlo

  • Javier Martínez
  • Javier Martínez Moris (Alcalá de Henares, 2005) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria. Ha trabajado en Libertad Digital y actualmente en OkDiario. Le apasiona la redacción de noticias de actualidad y deportes, dos de sus grandes intereses dentro del periodismo. Su objetivo es seguir aprendiendo y desarrollar su carrera profesional en el ámbito de la información.

El consumo de pescado es una práctica habitual en gran parte de la población mundial. Este alimento aporta proteínas de alto valor biológico, ácidos grasos omega-3, vitaminas y minerales esenciales, en función de cada variedad. El precio, la procedencia y la forma de conservación son algunos de los aspectos que conviene tener en cuenta antes de llenar la cesta de la compra.

Un pescadero danés que cuenta con 45 años de experiencia asegura tener una especie que nunca se lleva a casa para preparársela a su propia familia. Su elección no se debe a las propiedades del producto, sino a las dudas sobre su calidad y las diferencias que aprecia frente a otras variedades de pescado blanco.

El pescado que evita comprar para su familia

La especie señalada es la panga, también conocida como pangasius. Se trata de un pescado blanco de sabor suave que suele comercializarse en forma de filetes y destaca por su precio asequible. Estas características hacen que sea una alternativa para quienes buscan una opción económica y fácil de preparar.

Según el testimonio del pescadero, algunos filetes pueden contener una cantidad excesiva de agua, lo que provoca que pierdan líquido durante la cocción y dificulta que adquieran un buen dorado cuando se cocina a la plancha. La textura es otro de los aspectos que critica, ya que puede resultar más blanda después de descongelarse. Además, su sabor es muy poco pronunciado, por lo que hace que dependa en gran medida de los condimentos o las salsas que se realicen para acompañarla.

El pescadero pone el foco en determinados pescados sometidos a procesos de glaseado o tratados para retener agua. Esto se realiza para incrementar su peso y, en consecuencia, aumentar su valor. Conviene recalcar que estas características dependen del producto concreto y no se puede afirmar que toda la producción de panga presente los mismos problemas.

Qué pescados elegir en su lugar y cómo reconocer su calidad

Para quienes quieran consumir un pescado de sabor suave y una textura firme, existen otras alternativas. La merluza, el bacalao o el abadejo son algunas de las variedades que pueden incorporarse a la compra según la disponibilidad, el precio y la procedencia.

Más allá de la especie, existen indicadores que ayudan a valorar la calidad del pescado. En los ejemplares enteros, los ojos deben presentar un aspecto claro y las branquias un color rojizo. en los filetes, conviene fijarse en que la superficie tenga un aspecto fresco, sin exceso de líquido acumulado ni una textura deteriorada.

Además, es recomendable consultar el etiquetado para conocer la especie, el origen y si el producto se ha vendido descongelado. Preguntar al pescadero por la procedencia y las características de cada variedad permite comparar opciones y elegir con más información.