Ciudadanos se tiene que aclarar
En las últimas semanas, especialmente tras las elecciones en Cataluña, se ha hablado mucho acerca de la posibilidad de que Ciudadanos adelante al Partido Popular, ante lo que muchos comentaristas consideran la batalla por el espacio del centro-derecha en España. Con independencia de que pueda confirmarse que Ciudadanos sobrepasase al Partido Popular —en mi opinión, es complicado que eso suceda, salvo que el PP se hundiese al estilo de UCD—, es cierto que una parte de los votantes del PP ha optado en últimas convocatorias electorales, sobre todo en las últimas regionales catalanas, por Ciudadanos. Por tanto, está claro que una gran parte del electorado de Ciudadanos, por no decir casi todo, es de centro-derecha, con ideología liberal-conservadora. Por eso, no parece inteligente que el partido del señor Rivera se empeñe, una y otra vez, en no ser enmarcado en dicho espacio político, pues lo que le puede dar la victoria es ese sector de la sociedad.
Sin embargo, Ciudadanos opta por la indefinición, por decir siempre lo que cree que la gente quiere escuchar, sin importar que pueda ser incoherente con lo dicho por ellos mismos semanas antes, y suele deslizarse por un discurso buenista y políticamente correcto. Es algo que sucede, por ejemplo, con su posición con la prisión permanente revisable, y en materia económica sucede muy frecuentemente. Así, en Madrid, el mismo día puede pedir la señora Villacís que se bajen los impuestos y el señor Aguado que se suban. La última petición de Ciudadanos en la región madrileña para que se suba el impuesto de Sucesiones no tiene sentido, ninguno desde el punto de vista económico y práctico, ninguno, tampoco, desde el punto de vista liberal-conservador, y es incoherente con lo manifestado unos días antes por el presidente de Ciudadanos, al tildar el impuesto de Sucesiones de arcaico y pedir en Aragón su eliminación.
Del mismo modo, rechazan, como decía antes, aparecer como una opción de centro-derecha, cuando su nicho de mercado podría estar ahí. Pese a que muchos liberal-conservadores les han hecho guiños generosos, parecen renegar de dicha ideología. La fundación FAES les ha lanzado algún que otro piropo, pero el señor Rivera mantiene mucho las distancias para que no lo asimilen con el presidente Aznar, muy erróneamente, porque de él podría aprender mucho.
De la misma manera, en unas brillantes jornadas sobre los Millennials, celebradas recientemente por el think tank ‘Red Floridablanca’, también generosamente les tendieron la mano para que pudiesen identificarse con ese espacio de centro-derecha y, sin embargo, cuando se mencionaba ese espacio político la señora Villacís no se daba por aludida. Grave error comete Ciudadanos con no buscar su hueco en el centro-derecha. Realmente, Ciudadanos adolece de importantes cuadros, el nivel de formación no es el más elevado que podría demandarse y la experiencia en la gestión es prácticamente inexistente. Si, además, desprecian representar los valores y las ideas del centro-derecha, los votantes prestados les van a durar menos que un pirulí en la puerta de un colegio, y de tanto querer parecerse al presidente Suárez, pueden correr la misma suerte que el CDS.
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