Castilla y León Tres años después de un incendio

Lucas Ferrero: «En cuatro o cinco años la Sierra de la Culebra volverá a arder con más virulencia»

Entrevistamos a Lucas Ferrero, presidente de la asociación La Culebra no se Calla

Sierra de la Culebra
Lucas Ferrero, en el centro de la pancarta, durante una proitesta protestan por los incendios forestales en Zamora, en 2022. (Foto: EP).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Han transcurrido tres años desde que se quemaron las 65.948 hectáreas de la Sierra de la Culebra en 2022, uno de los incendios más devastadores y terribles que han acontecido en nuestro país. que duró 45 días.

Nos hemos acercado a la provincia de Zamora para saber cómo han vivido la ola de incendios de este mes de agosto y qué ha pasado desde entonces, desde que las llamas se llevaron por delante las vidas del pastor Victoriano Antón, del brigadista Daniel Gullón y de dos bomberos portugueses.

A la pérdida de vidas y una biodiversidad única, se suma la de miles de desplazados durante la catástrofe natural provocada por 14 rayos que impactaron simultáneamente en el corazón verde de la provincia en ese atardecer del mes de agosto, iniciando el desastre entre las localidades de Ferreras de Arriba, Sarracín de Aliste y Ferreras de Abajo en Castilla y León.

El recuerdo de un megaincendio

En total, 13 municipios fueron alcanzados por este megaincendio devastando pinares centenarios, y afectando gravemente a ciervos, corzos, jabalíes, zorros y diez manadas de lobo ibérico durante su época de cría.

fauna afectada la culebra
Además de los cuatro fallecidos, la biodiversidad también se vio muy afectada en la Sierra de la Culebra. (Foto: Europa Press).

Todo lo que se pregunta acerca de esta catástrofe natural huele a quemado, a angustia y desesperación por la impotencia vivida entonces y la que sienten ahora tras las 400.000 hectáreas incineradas este agosto en España. Todo lo que está aconteciendo en este verano de 2025 recuerda mucho a las condiciones del 2022, como si se calcaran los fuegos y algunas de sus causas.

En aquel entonces las condiciones meteorológicas eran extremas: calor intenso, combustible abundante, tormentas secas, creando el escenario perfecto para que los rayos provocaran múltiples focos de incendio que se propagaron rápidamente por la zona. La única diferencia entre ambos momentos era que en el devastador incendio de la Sierra de la Culebra, España y la zona sufrían una sequía prolongada.

Casi nada ha cambiado desde 2022

«Ahora estamos pidiendo lo mismo que en el 2022 año en el que se quemó la Sierra de la Culebra». Es lo primero que nos dice Lucas Ferrero, presidente de la asociación La Culebra no se Calla, al preguntarle qué ha cambiado en cuanto a recursos de prevención y extinción.

La asociación se creó a raíz del incendio de 2022 para «tener algo de voz y ser un altavoz ante las administraciones, porque si ibas como una persona normal y corriente no te atendían. Por lo tanto, pues tuvimos que ir con un número, con un CIF».

Las principales reivindicaciones de este colectivo y de este territorio que sufrieron las llamas siguen pendientes, según nos explican. Preguntamos qué se pedía entonces, cuando crearon la asociación y nos responden que lo mismo que ahora.

Las mismas reivindicaciones que 2022

A las administraciones, a la Junta de Castilla y León, reclamaban «mejores condiciones para los bomberos y forestales, que no sólo los dejaran en verano, sino que los dejaran también en invierno para hacer otras tareas», responde con resignación Ferrero.

reivindicacion la culebra

Esta demanda, aparte de trabajar lo rural durante todo el año, «también fijaría puestos de trabajo para que se quedaran en el pueblo, no sólo que se contrataran en verano y que se quedaran en casas de alquiler, sino que se pudiera asentar esa gente», explica Ferrero.

«Sí que han hecho algo con las carrocetas, las autobombas, a esa gente sí que es verdad que antes las mandaban para casa en octubre y noviembre y las volvían a coger en mayo. Y ahora las tienen durante todo el año», apunta.

Reclamaciones de hace tres años

Sin embargo, vuelve a afirmar que «seguimos reclamando lo mismo, exceptuando alguna cosa que se ha conseguido», en referencia a las autobombas, «pero con la Junta de Castilla y León no se ha conseguido casi nada».

«Lo último que pedimos fue que no se retiraran los puestos de vigilancia que hay en la provincia de Zamora, bueno, y en Castilla y León. De momento, aquí en Zamora, se ha conseguido que se quedaran las personas que había antes en los puestos de vigilancia».

Este arquitecto técnico de 39 años trabaja como autónomo en Villanueva del Valrojo, una localidad del municipio de Ferreras de Arriba, en la provincia de Zamora. Este pueblo, que se encuentra junto a la Sierra de la Culebra, tiene 128 habitantes y ha visto de cerca este agosto el fuego otra vez, reviviendo temores pasados.

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Imagen de las llamas durante el incendio de 2022 en la Sierra de La Culebra. (Foto: Europa Press).

Revivir los miedos

«En el caso de mi pueblo, hemos tenido el de Molezuelas y el de Puercas, uno por cada lado de la sierra, a unos 15 y 10 kilómetros». Unas llamas y columnas de humo que «hace aflorar el nerviosismo de mucha gente, que vuelva a pasar lo mismo». Regresan de la memoria las vivencias y las emociones de entonces, los «recuerdos y que tampoco quieres que te vuelva a pasar».

De repente de los temores de los incendios próximos llega el miedo por el futuro de la Sierra de la Culebra, porque enseguida Lucas comparte lo que puede pasar en el futuro: «según está el monte ya a día de hoy, y hablando con guardas forestales, amigos y demás, entendemos que a lo mejor dentro de cuatro o cinco años esto vuelva otra vez a quemarse y encima con más virulencia, porque ya no tenemos pinares y todo lo que hay es monte bajo, por lo tanto, que va a correr más rápido».

A las puertas de otra tragedia

Todo esto lo dice con una resignación pasmosa, que deja entrever que la lucha es continua y que cansa, con una tensa espera por lo que puede pasar en el futuro, aunque ya ven en el terreno el combustible para otra tragedia.

En 2022 se quemaron pinares y ahora lo que está aflorando son pinos otra vez. «También están aflorando en las zonas quemadas entonces especies como urces [brezo], escobas y jaras», nos corrige Ferrero, reconociendo que «están volviendo a crecer en torno a una media de 100/150 pinos por metro cuadrado, que son como agujas».

«Desde la Junta de Castilla y León han dicho que no van a hacer nada. Ni reforestar, ni entresacar, ni nada. Cuando esos pinos tengan un metro y medio o dos, pues que entresacarán por calles. Pero bueno, nosotros entendemos que cuando lleguen a esa altura, lo más seguro es que si viene un fuego, lo arrasará todo otra vez», afirma el presidente de la asociación.

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Un hombre sostiene una pancarta durante una manifestación frente a la Delegación Territorial de la Junta en junio de 2022. (Foto: EP).

Reforestar y limpiar lo quemado

Durante la conversación surgen muchos temas, entre ellos lo que habría que hacer, «trasplantar estos pinos que están creciendo ahora mismo, como se hizo en los primeros años, cuando se plantó toda la sierra y sacaron pinos a pequeños a viveros, araron todo a la sierra, reforestaron volviéndolos a plantar uno por uno en cada sitio aislados individuales».

También habla de arar toda la sierra, limpiar los cortafuegos que desde el 2002 necesitan «una pasada por la máquina» porque «el otro día, en el incendio de Sarracín de Aliste, que está del otro lado de la Sierra de Culebra el fuego ha vuelto a requemar otra vez y corría más rápido por el cortafuegos que por el lado donde no había cortafuegos», explica Ferrero.

Falta de limpieza de lo rural

Se centra en explicar que lo que hace falta es una limpieza «muy exhaustiva de todo lo que es el medio rural, porque también hay una problemática donde ya no es sólo lo público, también en el ámbito de lo privado. Hay concentración parcelaria que en muchos casos son de herederos desconocido, de gente que vive en Madrid, en Barcelona y les da lo mismo. El problema es que tú tienes la parcela limpia, pero, la de los vecinos está sucia, y si viene un fuego, pues te arrasa la tuya igualmente».

¿Qué es lo que habría que hacer entonces? «Poner a trabajar cuadrillas durante el invierno limpiando monte y caminos y en verano estar para los incendios, arar toda la sierra y volver otra vez a volver a hacer el nuevo manto vegetal y luchar contra la descoordinación total que hay en los incendios», aclara.

Ayudas desde la Sierra de la Culebra

En la memoria queda lo que también sufrieron después de los incendios de 2022 y, por este motivo, en este 2025 la asociación está ayudando a los afectados con el censo de los nuevos ganaderos, apicultores y toda la gente que ha sido tocada por las llamas.

Están fletando camiones de forraje, alpacas a los perjudicados, «empezar a subir comida y demás, porque sé de gente que lo ha perdido todo», aclara Lucas. Para hacerlo posible, el dinero sale de las donaciones, de las arcas de la asociación y que estaba destinado a actividades, «ahora tendremos que dejarlo un poco de lado porque estamos ayudando a la gente».

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Avtividad de reforestación de la asociación (Foto: La Culebra no se Calla ).

Reivindicaciones y actividades

La asociación La Culebra no se Calla sigue haciendo sus reivindicaciones, pero no todo consiste en pedir. También se mueve durante todo el año con excursiones con institutos y colegios, plantando y reforestando más de 10.000 árboles, comprando bebederos y donando dinero para la compra de colmenas.

Este año, han regalado a la gente particular castaños «porque a mucha gente se le quemaron en esos incendios. Tenemos comprados ahora otros 1.500 para repartir en octubre y noviembre en esta siguiente campaña. Lo que se intenta es que poco a poco se vuelva a ver esos árboles que había antes, sobre todo de la gente mayor que tenía esos castaños y que sacaba un rendimiento luego al vender las castañas o simplemente para tenerlas y comerlas en casa».

«No se ha aprendido nada»

A Lucas Ferrero le pedimos un último consejo a los afectados por la ola de incendios de este 2025… una vez que pasan las llamas: «Hay que pelear y luchar un poco con la administración. Mucha gente recibió subvenciones. Yo no recibí, por ejemplo, como autónomo, pero otras empresas sí. Si quieres recibir algo y tener alguna ayuda, pues no te queda más remedio que pegarte con la burocracia y el papeleo».

Concluye diciendo que desde 2022 «no se ha aprendido nada. Si dejaran, por ejemplo, a gente que sepa luchar y trabajar contra los incendios, esto cambiaría mucho. Los incendios se tienen que apagar durante todo el año, no sólo en verano».