¿Un mundo sin pájaros? Más de la mitad de las especies de aves del mundo están en declive
La UICN ha actualizado su Lista Roja de Especies Amenazadas
El 61% de las especies de aves están sufriendo una reducción de sus poblaciones
La pérdida y la degradación de los hábitats son las principales causas
El infierno es un lugar sin pájaros. Esto y no otra cosa es lo que significa Averno, palabra que a su vez deriva de Áornos, donde se unen los vocablos griegos a (sin) y ornis (aves). Ciertamente, imaginar un mundo huérfano de estos bellos animales alados nos lleva a las peores distopías, en las que el medioambiente ha colapsado y sobrevivir se convierte casi en un imposible.
El caso es que este escenario propio de películas y series de terror podría estar cerca de hacerse realidad: según la actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), efectuada en el reciente Congreso Mundial de la Naturaleza de Abu Dabi, el 61% de las especies de aves están disminuyendo.
Más allá del indudable atractivo estético y de los melodiosos cantos de muchas de sus especies, no debemos olvidar que las aves desempeñan un papel fundamental para el equilibrio de los ecosistemas, contribuyendo a la polinización de las flores, la dispersión de las semillas y el control de las plagas. Al mismo tiempo, son un claro bioindicador: la pérdida de poblaciones de pájaros suele apuntar a algún grave problema medioambiental.
Amenazadas a nivel mundial
En 2016, el porcentaje de especies de ave en declive se situaba en el 44%, lo cual significa que, en sólo nueve años, el incremento ha sido de 17 puntos porcentuales, según la citada actualización de la Lista Roja.
Para la misma, han sido reevaluadas 1.360 especies de aves, con las que se ha completado la octava evaluación exhaustiva de todas las especies de aves del mundo realizada por BirdLife International. «Con la participación de miles de expertos durante nueve años, 1.256 (11,5%) de las 11.185 especies evaluadas están amenazadas a nivel mundial», explican desde la UICN.
«La causa más frecuente de la disminución de las poblaciones de aves es la pérdida y degradación de sus hábitats, impulsada especialmente por la expansión e intensificación agrícola y la explotación forestal, que constituyen las principales amenazas para las aves en peligro de extinción», resalta el mismo organismo internacional.

Bosques tropicales
Madagascar, África Occidental y América Central son tres de las regiones del mundo en las que la pérdida de bosques tropicales representa una amenaza creciente para las aves.
En concreto, 14 especies de aves forestales endémicas de Madagascar han sido reclasificadas en la Lista Roja dentro de la categoría de Casi Amenazadas y tres más han pasado a ser Vulnerables. Este último es el caso de la filepita de Schlegel (Philepitta schlegel), cuyos machos muestran unas llamativas carúnculas azules y verdes en la cara.
En África Occidental, cinco especies están ahora Casi Amenazadas, entre ellas el cálao casquinegro (Ceratogymna atrata), que sigue siendo cazado y comercializado. En el caso de América Central, la pérdida de bosques ha empujado al cucarachero ruiseñor norteño (Microcerculus philomela) a tener la consideración de Casi Amenazado.

Tres de cada cinco
En palabras de Ian Burfield, Coordinador Mundial de Ciencias en BirdLife (Especies) y Coordinador de la Autoridad de la Lista Roja para Aves: «Que tres de cada cinco especies de aves en el mundo presenten poblaciones en declive muestra cómo de profunda se ha vuelto la crisis de la biodiversidad y lo urgente que es que los gobiernos tomen las medidas a las que se han comprometido en virtud de múltiples convenciones y acuerdos».
«La restauración de los hábitats de bosque nativo en la isla Rodrigues, que facilita la recuperación exitosa del endémico carricero de Rodrigues (Acrocephalus rodericanus) de En Peligro Crítico en 1996 a Preocupación Menor en la actualidad, muestra lo que es posible a través de asociaciones y perseverancia», añadió Burfield.
La solución pasa, por tanto, por la regeneración integral de los ecosistemas forestales. «Los destinos de las aves y los árboles están entrelazados: los árboles dependen de las aves para regenerarse y las aves dependen de los árboles para sobrevivir», asegura Malin Rivers, Jefa de Priorización de la Conservación en Botanic Gardens Conservation International (BGCI).

Focas árticas
Al margen de las aves, el Congreso Mundial de la Naturaleza celebrado en Abu Dabi durante el pasado mes de octubre ha dejado otros impactantes titulares que alertan del preocupante estado de la biodiversidad global. La UICN alertó, por ejemplo, de que el cambio climático está acercando a las focas árticas a la extinción.
«La principal amenaza para las focas del Ártico es la pérdida de hielo marino provocada por el calentamiento global. Las focas árticas dependen del hielo marino para reproducirse y criar, así como para mudar, descansar y acceder a las áreas de alimentación», explica el organismo internacional.
«El adelgazamiento y la desaparición del hielo marino también afecta a los hábitos de alimentación de las focas árticas y hace que el Ártico sea más accesible para los humanos, lo que aumenta aún más el riesgo general para estas especies», añade la UICN.
Tortuga verde marina
A pesar de este complicado panorama, también hubo algunas noticias positivas en la capital de los Emiratos Árabes Unidos, como la recuperación de la tortuga verde marina, que ha pasado de estar en la categoría de En Peligro a Preocupación Menor «gracias a décadas de acción sostenida de conservación», sostiene la UICN.
La población mundial de tortugas verdes, presente en aguas tropicales y subtropicales de todo el mundo, ha aumentado aproximadamente un 28% desde la década de 1970, destaca la misma fuente.