Naturaleza

Hace 50 años investigadores comenzaron a estudiar a las orcas, hoy han descubierto lo impensable: fabrican herramientas para mandarse mensajes

A diferencia de otros mamíferos marinos, poseen repertorios vocales complejos

Las orcas son uno de los animales más fascinantes del océano no solo por su inteligencia y sus estrategias de caza

Los expertos de Science Post afirman que los científicos han dedicado a estudiar las orcas residentes del sur

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Las orcas son uno de los animales más fascinantes del océano no solo por su inteligencia y sus estrategias de caza, sino también por su extraordinaria capacidad para comunicarse entre ellas. Estos cetáceos viven en grupos familiares muy unidos y dependen del sonido para coordinar movimientos, encontrar alimento y mantener los vínculos sociales. A diferencia de otros mamíferos marinos, poseen repertorios vocales complejos que funcionan como auténticos dialectos aprendidos dentro de cada manada.

Gracias a investigaciones recientes, los científicos descubren cada vez más detalles sobre cómo las orcas intercambian mensajes y cómo el ruido humano amenaza esa comunicación submarina diaria. Desde Science Post advierten que estos cetáceos están amenazados por la desaparición de sus presas y la contaminación, mientras que los campos de algas pardas donde fabrican sus herramientas están en declive debido al calentamiento global. Según explica la Red Canadiense para la Educación Oceánica, las orcas producen silbidos, llamadas pulsadas, bramidos de baja frecuencia y clics de ecolocalización utilizando sacos nasales situados dentro del espiráculo, ya que no poseen cuerdas vocales. Estos sonidos cumplen funciones distintas y permiten a los animales orientarse incluso en aguas oscuras o profundas.

«La ecolocalización consiste en emitir clics agudos que rebotan sobre los objetos y regresan convertidos en ecos interpretados por la mandíbula inferior y una zona grasa de la cabeza», mencionan los expertos. De este modo, las orcas identifican tamaños, formas y distancias con enorme precisión.

Además, cada grupo desarrolla un dialecto propio que se transmite culturalmente de madres a crías. La Fundación para la Conservación de la Costa Lluviosa señala que estos repertorios son esenciales para cazar, compartir alimento y reforzar la cohesión social entre individuos de distintas generaciones dentro de manadas estables que permanecen unidas durante décadas en libertad.

¿De qué manera se relacionan las orcas entre sí?

Los expertos de Science Post afirman que los científicos han dedicado a estudiar las orcas residentes del sur, la población de ballenas mejor documentada del planeta. «Gracias a drones de nueva generación, que un equipo del Centro de Investigación de Ballenas (CWR) y de la Universidad de Exeter reveló un comportamiento nunca antes descrito: estas orcas fabrican herramientas a partir de algas para masajearse entre sí», explican.

«Sus dientes, los movimientos de su cuerpo y la fuerza de tracción les permiten cortar la pieza. Luego se acercan a un compañero, giran el alga a lo largo de toda su tribuna y presionan el extremo contra el costado de su congénere», explican los especialistas.

A su vez, sostienen que esta secuencia puede durar hasta quince minutos y suele incluir un intercambio de roles entre los socios. La palabra “masaje” surge naturalmente, aunque los investigadores prefieren el término técnico que ellos mismos acuñaron: allokelping.

Los profesionales destacan que las algas pardas también tienen propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que podrían proporcionar beneficios adicionales a las ballenas. “En el aspecto social, las orcas se tocan entre sí con sus cuerpos y aletas, pero el uso de algas marinas podría mejorar esta experiencia”, aseguran.

¿Cómo utilizan las orcas los sonidos para comunicarse?

Las orcas dependen del sonido porque el océano es un entorno donde la visibilidad suele ser limitada. A través de diferentes vocalizaciones, estos animales pueden mantenerse en contacto, aunque estén separados por grandes distancias o rodeados de aguas oscuras. «Las llamadas también sirven para coordinar movimientos colectivos durante la caza y para advertir posibles peligros dentro del grupo», comentan.

La ecolocalización es uno de los sistemas más sofisticados que existen en la naturaleza. Las orcas emiten clics que rebotan en peces, rocas o cualquier objeto cercano. Después, los ecos regresan y son interpretados por el cerebro del animal. Gracias a este mecanismo, pueden localizar alimento y desplazarse con enorme precisión incluso en condiciones de escasa luz.

La Red Canadiense para la Educación Oceánica explica que estos cetáceos producen una amplia variedad de sonidos, desde silbidos hasta chasquidos de mandíbula. Cada uno tiene funciones concretas y puede cambiar según la situación. «Algunas vocalizaciones están relacionadas con el juego, otras con la alimentación y otras con la comunicación entre madres y crías», sostienen los expertos.

El papel de las vocalizaciones de las orcas

Los investigadores creen que las vocalizaciones no están completamente determinadas por la genética. Las orcas jóvenes comienzan emitiendo sonidos inmaduros y, poco a poco, perfeccionan el repertorio mediante la imitación de los adultos. El proceso se intensifica durante los primeros meses de vida y continúa hasta la pubertad.

Además, se ha observado que determinadas vocalizaciones familiares aumentan tras el nacimiento de una cría. Esto hace que el sonido desempeña un papel fundamental en la relación entre madre e hijo y facilita el aprendizaje temprano dentro de la manada.

La importancia de proteger la comunicación submarina

La doctora Valeria Vergara y el doctor Lance Barrett-Lennard, codirectores del Programa de Investigación para la Conservación de Cetáceos de Raincoast, subrayan que las orcas poseen uno de los sistemas de comunicación más complejos del reino animal. Sin embargo, todavía se desconoce el significado exacto de muchas llamadas de su repertorio.