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Brindis de emoción en la zoología: descubren una nueva especie de erizo de mar en un cañón submarino argentino

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Las especies marinas concentran gran parte de la biodiversidad del planeta, y muchas siguen ocultas en zonas donde apenas llega la exploración científica. Entre ellas, los equinodermos destacan por su variedad y por adaptaciones poco comunes.

Dentro de ese grupo, los erizos de mar muestran estrategias muy distintas según el entorno en el que viven. Algunos apenas cambian con los años, mientras otros desarrollan rasgos únicos para sobrevivir en condiciones extremas. En este caso, los investigadores han identificado una especie adaptada a grandes profundidades, con características poco habituales dentro de su grupo.

Descubren un erizo de mar en un cañón submarino argentino

Investigadores del CONICET identificaron un nuevo género y una nueva especie de erizo de mar en el cañón submarino de Mar del Plata, a más de 1.000 metros de profundidad. El equipo, liderado por Jonathan Flores junto a Martín Brogger y Mariano Martínez, bautizó a la especie como Bathycidaris argentina.

El hallazgo sitúa a este pequeño animal en un rango de entre 1.100 y 1.950 metros bajo la superficie, en un entorno marcado por la oscuridad total, el frío y la presión extrema. El erizo mide apenas dos centímetros de ancho y uno de alto, sin contar las espinas, y presenta una coloración violeta oscuro poco habitual.

Los científicos describieron la especie tras combinar análisis morfológicos con estudios de ADN. El trabajo apareció en The Zoological Journal of the Linnean Society, una de las revistas más reconocidas en zoología. Esa validación confirmó que no se trataba de una variante conocida, sino de una línea evolutiva distinta dentro de la familia Ctenocidaridae.

El cañón submarino donde apareció no es un punto cualquiera. Se encuentra a unos 250 kilómetros de la costa argentina y desciende hasta casi 4.000 metros. Su relieve y las corrientes que lo atraviesan lo convierten en un corredor biológico donde conviven especies de distintos orígenes, incluidas algunas relacionadas con fauna antártica.

Cómo han encontrado este erizo de mar en el fondo del océano

El equipo recogió los primeros ejemplares durante las campañas oceanográficas Talud Continental I, II y III, realizadas entre 2012 y 2013 a bordo del buque Puerto Deseado. Los investigadores lanzaban dispositivos de muestreo a más de un kilómetro de profundidad sin saber qué encontrarían al recuperarlos horas después.

Ese trabajo de campo marcó el inicio, pero la identificación llevó años. En laboratorio, los especialistas examinaron la estructura del erizo, sobre todo sus espinas y los pedicelarios, unas pequeñas pinzas que utiliza para defenderse y limpiarse. Después compararon su ADN con el de otras especies conocidas.

El análisis confirmó diferencias claras. Bathycidaris argentina forma un linaje propio dentro de su familia, lo que obliga a revisar parte de la clasificación actual de estos erizos.

El comportamiento del animal también llamó la atención del equipo. Las hembras retienen los embriones alrededor de la boca y los protegen con sus espinas hasta que se desarrollan por completo. Este tipo de incubación implica un gasto energético alto, pero mejora la supervivencia en un entorno donde las condiciones son muy exigentes.

Además, las espinas del erizo funcionan como soporte para otros organismos. Sobre ellas se fijan pequeños animales como gusanos o hidrozoos, algo poco común en fondos marinos blandos donde escasean las superficies duras.

Las campañas más recientes en la zona, con vehículos operados a distancia, han permitido observar este ecosistema en tiempo real. Los investigadores ya han detectado decenas de especies nuevas en el área, lo que confirma que el fondo marino argentino sigue siendo en gran parte desconocido.