5 cosas que han cambiado en los coches en los últimos 50 años

Cincuenta años son muchos. Para los coches también. Y si no solamente hay que echar un vistazo a cómo han cambiado en todo este tiempo. Para hacernos una idea mejor, nos apoyamos en Seat, que nos compara los cinco puntos clave que separan el mítico Seat 850 con el Seat Ibiza actual. Cuatro ruedas, un chasis, una carrocería… tan iguales y a la vez tan diferentes.

Maletero: el espacio y su situación

El Seat Ibiza actual tiene una capacidad de hasta 430 litros, mientras que el maletero del 850, en cambio, es de 175 litros, por lo que apenas hay espacio para dos maletas pequeñas. Además, está ubicado en la parte delantera del vehículo. Actualmente, los maleteros se sitúan en la parte trasera, lo que es mucho más adecuado, tanto de cara a la comodidad como por seguridad.

Carrocería: una cuestión de medidas y materiales

Es una característica común de los coches actuales: la carrocería es muy resistente para proteger a los ocupantes. Ésta se deforma para que la energía de un impacto llegue lo menos posible al habitáculo. El espacio interior, por su parte, también es importante. En el 850, desde el asiento del conductor tocas la ventanilla del copiloto con el brazo estirado. El Ibiza, en cambio, es 18 centímetros más ancho, lo que confiere mayor sensación de seguridad.

Consumo: reducido a la mitad

En el Seat Ibiza el diseño del coche permite un menor consumo porque el vehículo ofrece una menor resistencia al aire, algo que no ocurre con el 850. La media de consumo del modelo 1.4 TDI 90 CV del Ibiza es de 3,6 litros cada 100 km. La del 850, en cambio, es el doble: 7 litros.

Asientos: del taburete al sofá

En el Seat 850 eran los asientos unas telas con una pequeña estructura y sin reposacabezas, casi como taburetes, que apenas alcanzaban a cubrir el 40% del cuerpo. Ahora, en cambio, son como un sofá, cubren un 80%. Tenemos una estructura que cuida las lumbares y las cervicales, además de incorporar reposacabezas, elementos que permiten evitar latigazos cervicales en caso de impacto posterior.

Dirección asistida: cuando girar el volante era cuestión de fuerza

La dirección asistida es uno de los grandes inventos de las últimas décadas. En el Seat 850, la caja de dirección es mucho más lenta, es decir, hay que dar más vueltas para girar el volante, lo que obligaba a hacer más fuerza. En el Seat Ibiza, en cambio, el volante es muy sencillo de manejar.