Carnet de conducir DGT

La DGT cambia el permiso de conducir a partir de 2026: la norma afecta a los conductores nacidos entre 1956 y 1961

DGT permiso de conducir

La conducción es una actividad que exige atención, reflejos, buena visión y coordinación, cualidades que pueden deteriorarse con el paso del tiempo. Por este motivo, numerosos países, han establecido normativas específicas para las personas mayores que desean seguir al volante. Sin embargo, es importante subrayar que la edad, por sí sola, no supone un impedimento para mantener la validez del carnet. En España, la DGT cualquier persona puede mantener su permiso de conducir, independientemente de su edad, siempre que conserve las capacidades físicas y mentales necesarias.

No existe una edad límite para dejar de conducir, aunque a partir de los 65 años la DGT introduce una serie de medidas de carácter preventivo. La más relevante es la reducción del periodo de vigencia del permiso, lo que implica revisiones médicas más frecuentes para asegurar que el conductor sigue siendo apto para circular. Un conductor de 75 años con buena visión, reflejos adecuados y plenas facultades cognitivas puede estar igual o incluso mejor preparado que otro más joven con problemas médicos. Por ello, la DGT centra sus criterios en garantizar una conducción segura mientras se mantengan las condiciones necesarias.

Cambios en el permiso de conducir para mayores de 65 años

España afronta una realidad demográfica clara: el envejecimiento de la población ha elevado a niveles récord el número de conductores de mayor edad. Según datos de la DGT, en la actualidad hay unos 4,8 millones de conductores mayores de 65 años, lo que supone aproximadamente el 17,5 % del total del censo de conductores. «A medida que se incrementa la edad se dan una serie de deterioros físicos y psíquicos que pueden afectar a la conducción», asegura el profesor Francisco Alonso, director del Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS).

En este contexto, con el objetivo de reforzar la seguridad vial, la DGT ha adaptado la normativa para aumentar la frecuencia de los controles médicos. Desde 2026, la renovación del carné para conductores que cumplan 65 años pasa a ser más frecuente: cada cinco años en los permisos más habituales y cada tres en los profesionales. Esta medida busca detectar de forma precoz cualquier alteración en la visión, los reflejos, la audición o el estado cognitivo que pueda afectar a la conducción.

Otro de los cambios más relevantes afecta a quienes alcanzan los 70 años. A partir de esa edad, los conductores quedan exentos del pago de las tasas administrativas. Ahora bien, esta exención no elimina la obligación de superar el reconocimiento médico, que continúa siendo un requisito indispensable para mantener la validez del permiso de conducir, según la DGT.

En lo relativo a las sanciones, la normativa mantiene que circular con el permiso de conducir caducado conlleva una multa de 200 euros. Aunque esta infracción no implica la retirada de puntos, sí se considera grave y puede acarrear consecuencias administrativas.

Renovación del carnet

Los conductores menores de 65 años deben renovar su permiso cada 10 años; sin embargo, al alcanzar esa edad, los plazos se acortan para permitir un control más frecuente de las capacidades físicas y mentales de cada conductor. Según recoge la DGT, los periodos máximos de vigencia son los siguientes:

  • Permisos de coche y moto: renovación cada cinco años.
  • Permisos profesionales: renovación cada tres años.

Además, si en el reconocimiento médico se detecta alguna enfermedad o limitación que pueda empeorar con el tiempo, Tráfico puede reducir aún más estos periodos de validez. Aunque las pruebas de visión, audición, reflejos y coordinación son comunes a todas las edades, en el caso de los mayores de 65 años la evaluación suele ser más detallada para detectar posibles deterioros que puedan comprometer la seguridad vial. En función del resultado, la DGT puede expedir un permiso de conducir con condiciones adaptadas a las capacidades reales de cada persona. Las restricciones más habituales son las siguientes:

  • Prohibición de conducir en horario nocturno.
  • Limitación para circular por autopistas o vías rápidas.
  • Restricción de la conducción a un área geográfica concreta o a trayectos cortos y conocidos.
  • Uso obligatorio de elementos correctores, como gafas o audífonos.

Los datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA) indican que «los mayores tienen un 10% menos de probabilidades de sufrir un accidente que la media de conductores en España. En general, no se dan más partes a medida que se suman años, sino menos, excepto en el caso de las reclamaciones por daños propios, con un 16% más que la media».

Finalmente, cabe señalar que «Tráfico está desarrollando una Estrategia de Seguridad Vial para Mayores que pretende convertirse en una hoja de ruta para trabajar con las personas mayores y su relación con el entorno vial de modo que, partiendo de datos empíricos y estadísticos, se puedan identificar los desafíos y por tanto, proponer soluciones en forma de recursos, formación y proyectos que faciliten esa labor de concienciación personal y social, que incidan positivamente en la seguridad de los mayores y en su bienestar».

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