ESTILO ROYAL

“Fabricamos con amor”: Raúl Escudero, las manos detrás de los abrigos de los príncipes de Cambridge

La firma zamorana Marae Kids se ha colado en el armario de los hijos de los duques de Cambridge

No es algo extraño que las royals de todo el mundo apuesten en numerosas ocasiones por firmas españolas. Ocurre con las de las generaciones actuales, como es el caso de Máxima de Holanda, Victoria de Suecia o Kate Middleton, pero también con las más pequeñas, como es el caso de los hijos de los duques de Cambridge, los nietos de Carolina de Mónaco o las hijas del rey Guillermo de Holanda.

Precisamente entre los benjamines de la realeza hace furor una firma que tiene su base en Zamora. Se trata de Marae Kids, una empresa familiar a cuyo frente se encuentran los hermanos Manoli y Raúl Escudero, que son los responsables de algunas de las prendas más destacadas del armario de los hijos de los duques de Cambridge. Por ejemplo, de Marae es el abrigo rojo que llevó la princesa Charlotte en su primer día de colegio o el chaquetón azul que lució el príncipe Louis en una de sus últimas salidas familiares. Una chaqueta que el hijo mayor de los Duques había llevado con anteriorioridad.

Cuatro décadas de historia

Manoli y Raúl comenzaron su andadura en el mundo textil hace más de cuarenta años y pueden presumir no solo de sus impecables diseños, sino también de la calidad de sus prendas y de un proceso textil muy cuidado en el que los trabajadores ocupan un lugar preferencial. LOOK ha podido hablar con Raúl, que nos ha contado algunos de los detalles del proceso de diseño y fabricación de las prendas de la marca que ha conquistado a los hijos de los duques de Cambridge.

“Nosotros vendemos a una tienda que es Amaia Kids, que está en Londres y que nos suele comprar mucho”, comenta el empresario, que revela que no han tenido nunca contacto directo con los duques de Cambridge. Como tampoco con algunas celebrities que también han recurrido a la firma: “en España, sé que una vez lució una de nuestras prendas el hijo de Eva González y Cayetano Rivera, que lo compraron en una tienda de Madrid”.

Marae
El príncipe Louis con un chaquetón de Marae / Gtres

Raúl explica que Manoli ocupa un lugar principal en el diseño y en el control de calidad, mientras que él se encarga más de la elaboración de las telas, de la parte comercial y de las cuestiones internacionales: “todo lo diseña mi hermana”.

Con más de cuatro décadas de experiencia en el sector textil, Marae sigue siendo a día de hoy una empresa familiar: “empezaron mi madre y mis tíos. Mi madre era la modista del pueblo y mis tíos tenían una fábrica de punto. Al principio hacíamos sobre todo ropa de esquí. Luego mi tía y mi madre se asociaron y cuando mi tía se retiró entramos mi hermana y yo”, explica Raúl.

Marae
Raúl y Manoli Escudero / Marae

Resistiendo a los cambios

Una de las máximas virtudes de la firma es que ha sabido adaptarse a los cambios en la industria de la moda. “A finales de los ochenta empezamos con los tejidos austriacos y hacíamos mucha ropa de caza”, sostiene Raúl. Sin embargo, no han querido renunciar a la tradicionalidad, lo que le aporta a la marca ese carácter tan especial: “Hacemos nosotros los tejidos, traemos la hilatura de Austria, que es la mejor, mantenemos la tradicionalidad”. Una máxima que aplican a todo el proceso: “además de los tejidos, cortamos a mano cada una de las prendas, no damos nada fuera”. Y es que si hay algo que defina a Marae es el cariño y el mimo que pone cada trabajador en su cometido: “fabricamos con amor”, asegura Raúl.

Aunque apuestan por hilaturas austriacas, en estos momentos están probando nuevas opciones: “estamos probando una hilatura de España. Es una iniciativa de lana orgánica, de ovejas trashumantes”, revela. Pese a que los últimos tiempos han sido complicados, en la compañía se han mantenido fuertes: “nunca hemos perdido la ilusión. Hemos pasado unos años muy malos y bueno, hemos resistido. No hemos querido deslocalizar nuestra fabricación, hemos querido mantenernos aquí, aunque ha sido duro, pero bueno, parece que al final todo tiene su recompensa”, mantiene el empresario.

Marae
En Marae son muy cuidadosos con la elaboración de las prendas / Marae

El valor de las personas 

Es cierto que la crisis del coronavirus ha pasado factura a la mayoría de sectores, pero desde Marae reconocen que están viviendo un buen momento. “Somos pequeños y nuestros métodos tradicionales de fabricar no nos permiten tener un crecimiento demasiado grande, pero sí que vamos creciendo poco a poco”. Tanto es así, que en 2020 han incrementado sus ventas fuera de España, sobre todo en Estados Unidos y Asia.

Marae
Todo el proceso se lleva a cabo de manera artesanal / Marae

Pese a la pandemia, en la fábrica “se está trabajando más que nunca”, asegura Raúl. El empresario es consciente de que “donde hay una crisis también hay una oportunidad”. «En el primer confinamiento hicimos y donamos 12.000 mascarillas , con tejido TNT válido, gracias al trabajo voluntario de algunas nuestras trabajadoras», recalca.  Pero, a pesar de que a día de hoy el alma de la firma sean Raúl y Manoli, reconocen que no habrían llegado tan lejos sin el esfuerzo de sus trabajadoras: “nuestras trabajadoras han estado en los tiempos malos apoyándonos. Hay muchas personas a nuestro alrededor que han ayudado a nuestro éxito”, sentencia.

Lo último en Estilo

Últimas noticias