Complementos

Lo usaba mi abuela y juré no ponérmelo, pero ahora está de moda: el complemento que eleva cualquier look

Su encanto reside en la capacidad de cambiar por completo un estilismo

Además, diseñadores y marcas han empezado a explorar nuevas formas de llevarlos

Este resurgir conecta tradición y modernidad

Lo usaba mi abuela y juré no ponérmelo, pero ahora está de moda: el complemento que eleva cualquier look

En los últimos años, los broches han recuperado un lugar destacado en la moda, pasando de ser un simple adorno asociado a épocas pasadas a convertirse en uno de los complementos más versátiles y creativos del armario actual. Su encanto reside en la capacidad de cambiar por completo un estilismo sin necesidad de grandes inversiones: basta una pieza bien elegida para añadir personalidad, sofisticación o incluso un punto inesperado. Las firmas de moda han contribuido a esta tendencia con diseños originales que reinterpretan el broche desde una mirada contemporánea. Y, como ocurre en muchas corrientes estilísticas, este complemento que eleva cualquier look, narra  una historia visual propia.

Además, diseñadores y marcas han empezado a explorar nuevas formas de llevarlos: en chaquetas, bufandas, camisas, bolsos e incluso cinturones, demostrando que un broche no es solo un elemento decorativo, sino un recurso estilístico con múltiples usos. Instituciones como el Victoria and Albert Museum han destacado en sus estudios históricos cómo el broche ha sido, desde la antigüedad, un símbolo de estatus, protección o identidad cultural, evolucionando en técnicas y materiales a lo largo de los siglos. También entidades como la Universidad de Murcia subrayan el valor del complemento como pieza artística y como testimonio de tendencias sociales. Este resurgir conecta tradición y modernidad, permitiendo que elementos minúsculos construyan looks llenos de carácter.

Cómo es el complemento que eleva cualquier look

El broche ha vuelto porque encaja a la perfección con la moda modular y personalizable que domina el estilo urbano. Frente a la uniformidad de prendas básicas o minimalistas, este pequeño complemento sirve para aportar contraste y enriquecer el conjunto.

Su presencia es capaz de transformar una blazer sencilla en una pieza llamativa, o dar un toque de brillo a un jersey de punto grueso. Y, a diferencia de otros accesorios, no depende de tamaños ni tendencias de temporada: los broches funcionan todo el año.

Algunas de las propuestas más populares siguen la línea floral, un recurso que aporta elegancia y un punto orgánico a cualquier look. Dentro de esta tendencia, destacan dos opciones especialmente interesantes para quienes buscan una pieza asequible, versátil y con aire contemporáneo.

El complemento que eleva cualquier look: Maxi Broche Aguja Flor de Zara

Zara ha lanzado esta temporada el Maxi Broche Aguja Flor, un diseño metálico en color dorado que destaca tanto por su forma en relieve como por su acabado brillante. Con un precio de 17,95 euros, es una pieza que funciona como punto focal del look. Su formato tipo aguja permite colocarlo en chaquetas de lana, abrigos estructurados o incluso en una bufanda gruesa, aportando un efecto escultórico que recuerda a los broches vintage, pero con una estética actualizada.

El cierre con imperdible asegura buena sujeción, lo que facilita su uso incluso en tejidos más consistentes. La flor, modelada en volumen, consigue un equilibrio entre elegancia y protagonismo visual, sin resultar excesiva. Este tipo de broche funciona especialmente bien en looks monocromáticos, donde el dorado resalta con sutileza y añade profundidad a la composición.

Broche Flor de Parfois: delicadeza y múltiples opciones

Por su parte, Parfois propone un Broche Flor por 5,99 euros, también en dorado, pero con un diseño más ligero y adaptable. Dentro de su colección, la firma trabaja el complemento que eleva cualquier look.

En distintos motivos —flores, corazones, libélulas, hojas, serpientes o diseños abstractos— con acabados brillantes, mates o con efecto envejecido. Esto permite elegir un estilo que se adapte tanto a un look clásico como a uno más atrevido.

Su tamaño más discreto lo convierte en un complemento ideal para personalizar prendas como blusas, pañuelos o bolsos. Además, su detallado relieve añade textura sin sobrecargar el conjunto, lo que lo vuelve perfecto para quienes desean un toque sofisticado pero sutil. Es un broche pensado para el uso cotidiano, cómodo y fácil de combinar.

Cómo integrar el complemento que eleva cualquier look

Una de las grandes ventajas del broche es que no requiere experiencia estilística: basta con encontrar un punto del outfit donde añadirlo para que el conjunto cobre vida. Algunas ideas prácticas:

  • En abrigos y chaquetas: situarlo a la altura del pecho aporta un toque clásico y elegante.
  • En bufandas o fulares: además de decorativo, sirve para fijar la tela sin hacer nudos.
  • En bolsos: transforma un bolso sencillo en una pieza diferente según el broche que uses.
  • En camisas: cerca del cuello, sustituye al collar y añade personalidad al outfit.
  • En vestidos lisos: especialmente en los de corte recto, aporta un punto visual que rompe la uniformidad.

Elegir entre un broche maxi, como el de Zara, o uno más delicado, como el de Parfois, depende del efecto que se busque. Los maxi funcionan como pieza central; los pequeños, como detalle refinado.

El interés renovado por los broches tiene que ver con una necesidad creciente de dotar de identidad a la manera de vestir. En un contexto donde muchas prendas son similares entre sí, los complementos permiten destacar sin complicar el vestuario.

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