Casa Real

NUEVA VIDA EN LOS ÁNGELES

Historia de una incoherencia: Harry y Meghan en paparazziland

Las claves detrás de la calculada estrategia de los duques de Sussex después de la culminación del Megixt

  • Andrea Mori
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Los duques de Sussex querían una vida alejada del foco mediático, pero quizás la elección de la ciudad de Los Ángeles como lugar de residencia, sumada a su sonada renuncia a las responsabilidades como miembros senior de la Familia Real no han sido la manera más acertada para pasar desapercibidos. El príncipe Harry y Meghan Markle daban la campanada a principios del mes de enero, cuando recurrían a las redes sociales para anunciar su intención de comenzara una nueva etapa alejados de los deberes que implica ser parte de una de las monarquías más estrictas del mundo. Era el 8 de enero cuando los duques de Sussex hacían oficiales sus deseos, sin siquiera habérselo confirmado a la reina Isabel, apenas un día después de regresar de un período de varias semanas de reflexión en Canadá que ya de por sí había despertado todas las sospechas sobre su compromiso con la Corona.

Este ‘comunicado’ fue el inicio de una serie de negociaciones que la prensa bautizó como el Megixt y que culminaron con la marcha de Harry y Meghan de Londres y el comienzo de una nueva etapa independiente. Canadá fue, en un principio el país elegido para que los Sussex, ya personas sin ningún tipo de tratamiento especial, pudieran pensar en labrarse un nuevo camino junto a su hijo Archie. Sin embargo, desacuerdos en torno a los costes de la seguridad de la pareja, así como los posibles proyectos futuros de la exactriz les hicieron replantearse la situación.

Su mudanza a Los Ángeles tomó a muchos por sorpresa. Si bien llevaban tiempo planeándolo, se dio de forma precipitada y en plena crisis del coronavirus. / Gtres

Una Los Ángeles en medio de la pandemia del coronavirus ha sido el lugar elegido por Harry y Meghan para empezar de cero. Una decisión que resulta, cuanto menos, curiosa, pero también comprensible. Por un lado, no hay que dejar de lado que la exactriz es originaria de ahí y que su madre, a quien está muy unida, aún reside en la capital de la costa oeste. A esto, hay que sumar, que, dado que Meghan parece decidida a retomar su carrera cinematográfica, lo cual quedó claro cuando en el estreno londinense de “El rey león” comenzaron las negociaciones del que ha sido su primer proyecto con Disney, “Elephant”, la ciudad de las estrellas es idónea para estar en contacto con productores y estudios.

Sin embargo, no hay que olvidar que en numerosas ocasiones los duques de Sussex, y en especial el príncipe Harry, se ha quejado del acoso de los medios, una realidad que no se ve favorecida con una mudanza a una ciudad que bien podría tener el sobrenombre de “paparazziland”. No hay que olvidar que cuando se hizo ‘oficial’ la relación entre la norteamericana y el hijo menor de Carlos de Inglaterra, Harry no dudó en enviar un comunicado a la prensa pidiendo respeto por su ‘novia’, un hecho insólito ya que el hoy Duque no podía dejar de pensar en que su madre, Diana de Gales fue una víctima del acoso de los fotógrafos y no quería que la historia se repitiese con la que iba a convertirse en su esposa. Por si esto no fuera suficiente, los duques de Sussex han hecho un gran esfuerzo por proteger su intimidad y la de su hijo, Archie Harrison, hasta el punto de que se les ha criticado mucho por no desvelar detalles de su nacimiento ni hacer público su bautizo, como sí han hecho los duques de Cambridge con sus tres hijos. Pero Harry tiene claro, como se ha demostrado tiempo después, que él no está llamado a heredar la Corona, y es por eso por lo que ha insistido en proteger lo que considera ‘faceta privada’ de su familia.

Fue en el estreno londinense de «El rey león» donde se gestó el proyecto de Meghan con Disney / Gtres

Pese a que pueda resultar comprensible que el hijo menor de Diana de Gales haya tomado la decisión de desvincularse del clan Windsor, la actitud de los Sussex estos últimos meses resulta un tanto errática. Buscar la privacidad llama la atención cuando uno se muda a una ciudad en la que viven el mayor número de estrellas del Séptimo Arte y, por tanto, el número de fotógrafos interesados por conseguir una imagen de la familia es bastante considerable. Es cierto que la pareja ha respetado las medidas de confinamiento de manera escrupulosa pero en cuanto han tenido la oportunidad han salido a la calle para ejercer de voluntarios con una organización en la que Meghan ha colaborado otras veces y que colabora de manera habitual la madre de la Duquesa, Doria Ragland. Se trata de Project Angel Food, una institución a la que Harry y Meghan contactaron de forma directa para repartir comidas a domicilio a hogares en los que alguno de sus miembros padece una enfermedad grave. En lugar de optar por cualquier otra actividad que no guardara relación con la madre de Meghan, o simplemente limitarse a colaborar con una donación, los Sussex prefirieron exponerse -eso sí, sin renunciar al equipo de seguridad que financia, en parte, el príncipe Carlos-, conscientes de que podrían ser captados por los objetivos de las cámaras, como así fue, aunque primero lo hicieron las de seguridad en lugar de los paparazzi. Una actitud que choca con el deseo de privacidad, igual que ocurre con la ‘entrevista’ que Meghan ofreció al programa ‘Good Morning America’ la víspera del cumpleaños de la reina Isabel para hablar de su trabajo con Disney.

Todavía es pronto para saber cuál es el siguiente paso que dará la pareja que, según se ha podido confirmar, ha alquilado una mansión cerca de la propiedad de Elton John, gran amigo de la familia e íntimo de Diana de Gales, en la que podrá disfrutar de la tan ansiada provacidad. Sin embargo, sus proyectos profesionales permanecen ‘en cuarentena’ debido a la crisis sanitaria y lo único que está abierto es su guerra contra los medios que, de hecho, ha comenzado en los juzgados por la publicación de los mensajes entre la Duquesa y su padre y otras noticias que presuntamente dañan la imagen de Meghan. Una guerra que implica además que Harry y Meghan se desvinculan del pacto que la Familia Real Británica tienen con la Royal Rota, el sistema de prensa que desde hace más de cuatro décadas informa sobre las actividades de los Windsor y que además les ofrece cierta tranquilidad para sus salidas privadas.

Meghan y Harry no han confirmado sus inmediatos planes de futuro / Gtres

Lo que está claro a tenor de los últimos acontecimientos es que Meghan y Harry no podrán disfrutar de intimidad en la ciudad de las estrellas pero, ¿realmente querían eso? Sus últimos movimientos lo ponen en duda. Parece que la tranquilidad les habría acompañado más en la preciosa casa que reformaron en Windsor, cuya reforma además, ahora tienen que devolver a los contribuyentes, que lo esperan con ansias tras la crisis sanitaria.

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