UNA IMPORTANTE CONTRADICCIÓN

La inesperada decepción del rey Felipe

Hasta la fecha, la infanta Elena había destacado por su intachable comportamiento, tanto en los momentos en los que ha estado al servicio de la Corona como en su vida privada.

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Ha sido durante mucho tiempo la ‘eterna segundona’ en el núcleo de la familia real. A sus cincuenta y siete años, la infanta Elena se ha caracterizado por cumplir con gran profesionalidad todos y cada uno de los compromisos a los que ha asistido y mantener una actitud discreta en medio de las diversas polémicas que han sacudido en los últimos tiempos a los Borbones. La duquesa de Lugo, de no haber sido por la Ley Sálica, ocuparía ahora mismo el puesto de su hermano el rey Felipe en la jefatura del Estado, pero ella siempre ha sido consciente de su papel dentro de la organización de la Casa.

La infanta Elena ya ha recibido la vacuna durante una visita a don Juan Carlos / Gtres

Sin embargo, ella siempre ha sido muy consciente de cuál era su papel y además ha aceptado de buen grado todas las labores que el actual rey le ha encomendado, pese a que desde el año 2014 dejara de ser un miembro de la familia real. Es cierto que no han sido muchos los actos a los que ha acudido desde entonces como representante de la Corona, de hecho, cada vez se han ido reduciendo más, pero siempre que lo ha hecho ha destacado por su impecable actitud. Una actitud que ahora mismo ha quedado ensombrecida por la reciente revelación en torno a la hija mayor de los reyes don Juan Carlos y doña Sofía.

Ayer conocíamos que tanto doña Elena como doña Cristina habían sido vacunadas contra el coronavirus en un reciente viaje a Emiratos Árabes. Las Infantas recibieron la vacuna china de Sinopharm, que solo requiere una dosis, y lo hicieron para poder obtener un pasaporte sanitario que facilitara las visitas al exmonarca, que se encuentra en Abu Dabi desde el pasado mes de agosto. “Tanto mi hermana como yo hemos acudido a visitar a nuestro padre, y con el objeto de tener un pasaporte sanitario que nos permitiera hacerlo regularmente, se nos ofreció la posibilidad de vacunarnos, a lo que accedimos”, reza el comunicado emitido por parte de las hermanas de Felipe VI, en el que explican también que si no hubiera sido por esta circunstancia habrían esperado a que les llegara el turno para vacunarse, como el resto de los españoles y la propia familia real, incluida la reina doña Sofía, que forma parte de un grupo de riesgo.

Un nuevo golpe para el rey Felipe, que tiene varios frentes abiertos / Gtres

Las Infantas recibían la misma vacuna que se le ha inoculado al propio rey Juan Carlos y que, al parecer, le provocó una reacción virulenta -pero dentro de los efectos secundarios normales del fármaco-. A pesar de las explicaciones dadas por parte de las hermanas del actual rey Felipe VI, lo cierto es que su comportamiento se sale de lo esperado en un miembro de la familia del monarca, sobre todo en el caso de doña Elena.

Desde hace años, la infanta Cristina ha quedado desvinculada de las actividades de la Casa de S.M. el Rey, a raíz del estallido del Caso Nóos y, a pesar de que ha saldado sus cuentas con la Justicia, no ha recuperado el papel que tenía antaño -ni se espera que lo haga-. Es cierto que la exduquesa sí que ha vuelto a pisar Zarzuela, pero los encuentros con la familia real se han limitado al ámbito exclusivamente privado.

Hasta ahora, la actitud de doña Elena había sido intachable / Gtres

No ha sido tal el caso de la infanta doña Elena. Al margen de que la duquesa de Lugo siempre ha estado dispuesta a representar a la Corona cuando se le ha pedido -y lo ha hecho en algunos actos cuando ya no era parte del núcleo central de la familia-, su actitud a lo largo de los últimos meses ha sido ejemplar. La Infanta fue una de las primeras que tomó conciencia de la emergencia sanitaria. La hemos visto día tras día aplaudiendo en el balcón de su residencia a los sanitarios y entonando el “Resistiré”, auténtico himno contra la pandemia. De hecho, incluso cuando en alguna ocasión se ha criticado la actitud de sus hijos por saltarse las restricciones, ella ha dado ejemplo observando en todo momento las medidas de seguridad.

Sin embargo, el hecho de que se haya prestado a ponerse la vacuna la pone en una delicada situación. Es cierto que las circunstancias actuales del rey Juan Carlos no son las más favorables y que ella siempre ha demostrado estar a su lado en cualquier situación. Una realidad que le hace debatirse en su papel de hija y de infanta de España, por el cual debería haber esperado su turno y adaptar sus viajes a las opciones que tenía a su disposión.

 

En un momento en el que la monarquía no pasa por su mejor etapa, cualquier error o actitud desafortunada son un nuevo quebradero de cabeza para el rey Felipe y, sin duda, esto ha hecho que casi por primera vez -son muy escasas las ocasiones en las que doña Elena ha sido objeto de críticas en el desempeño de su labor- la infanta Elena ponga una grave mancha en su intachable historial.

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