UNA MONARQUÍA RENOVADA

La estrategia de Carlos de Inglaterra para acabar con la crisis de la Corona

El heredero al trono tiene pensados una serie de cambios para hacer que “La Firma” sea una institución más eficiente y rentable.

Ver vídeo

La reina Isabel se encuentra en los meses previos a una de las fechas más importantes de su vida. Si bien en el mes de abril la monarca cumple noventa y cinco años -una edad que muchos consideran más que apropiada para ceder el testigo a su hijo, el príncipe Carlos-, será en 2022 cuando Isabel II cumpla setenta años en el trono. Una fecha histórica que está previsto se celebre por todo lo alto, siempre que las circunstancias lo permitan.

Reina Isabel
La reina Isabel está a punto de celebrar setenta años de reinado / Gtres

A pesar de que en estos momentos la institución no pasa por su mejor etapa, la Reina mantiene su confianza con respecto al futuro. Sin embargo, la salida de los duques de Sussex y la crisis generada por el príncipe Andrés han puesto a la Corona en una complicada tesitura. No solo por los escándalos que implican, sino porque cada vez hay menos royals con capacidad para representar a Su Majestad. Una realidad que cada vez se va a complicar más, sobre todo por la edad que tienen los actuales miembros senior de la institución y que ha provocado que los duques de Cambridge cada vez asuman más responsabilidades.

Sin embargo, la tradición marca la pauta y si bien la Reina en su momento contaba con sus cuatros hijos -y algunos de sus nietos- para llevar a cabo tareas al servicio de “La Firma”, en el momento en el que el príncipe Carlos llegue al trono parece que va a cambiar esta tendencia. En algunas ocasiones, el príncipe de Gales ha dado a entender que su deseo es reducir lo más posible a quienes forman parte de la Casa Real a aquellos que se encuentran en línea superior de la sucesión. Esto implicaría que solo los duques de Cambridge y sus hijos -los Sussex ya no por motivos obvios aunque hay quien asegura que nunca entraron en los planes del futuro rey- ejercerían labores de representación.

Príncipe Carlos
El heredero pretende reducir la familia real / Gtres

Una situación compleja debido al gran número de iniciativas que en estos momentos atienden los miembros de la familia real y que sería imposible abarcar con menos personas, sobre todo hasta la mayoría de edad de los hijos de los duques de Cambridge. Mientras que la reina Isabel ha tenido cuatro hijos que han estado al servicio de la Corona -y sus consortes también-, el príncipe Carlos solo tiene dos, de los cuales, uno está ya fuera del entramado.

Este plan por parte de Carlos de Inglaterra viene de lejos y busca que la familia real sea una institución más rentable y eficiente. Varias fuentes apuntan a que hace años el duque de York insistió en que sus dos hijas fueran royals senior, mientras que los hijos de la princesa Ana o los del conde de Wessex, no solo no ejercen tareas de representación, sino que ni siquiera llevan títulos de príncipes o tratamiento de Alteza Real por expreso deseo de sus progenitores. Al parecer, fue el propio príncipe de Gales quien hizo hincapié a la monarca para que ni Beatriz ni Eugenia dependieran de la Corona, y así pasó finalmente.

Aunque aún es pronto para saber cómo se articulará la Corona en los próximos tiempos, lo que está claro es que los últimos acontecimientos hacen necesarios algunos cambios, pero es probable que muchos de ellos no se materialicen hasta la llegada del príncipe de Gales al trono. No hay que obviar que la reina Isabel ha estrechado mucho los lazos con la condesa de Wessex y confía en ella para muchos actos. Además serán Eduardo y Sophie quienes en el futuro se convertirán en duques de Edimburgo. No tendría mucho sentido apartar a dos personas que cumplen su función de manera eficiente, de la misma manera que la princesa Ana.

Príncipe Carlos
El príncipe Carlos lleva muchos años a la espera de convertirse en rey  / Gtres

El príncipe Carlos no sería el primer royal en tomar medidas para reducir la extensión de la Corona, sino que es una política que ya tomó su bisabuelo, el rey Jorge V, que fue el primero en preocuparse por estas cuestiones.

El 30 de noviembre de 1917, el rey Jorge V emitió una patente de letras que limitaba y redefinía los títulos reales, limitando así el tamaño de la familia real. En 1917, el entonces monarca firmó una Carta Patente para reducir a los miembros de la familia real, no solo por privilegios, sino también por cuestiones económicas.  En esta Carta Patente declaró que “los hijos de cualquier soberano del Reino Unido y los hijos de los hijos de dicho soberano y el hijo mayor vivo del hijo mayor del Príncipe de Gales tendrán en todo momento estilo, título o atributo de Alteza Real con su dignidad titular de Príncipe o Princesa y cesará la dignidad titular de Príncipe y Princesa, excepto aquellos títulos ya otorgados y que permanezcan sin revocar; y que los nietos de los hijos de cualquier soberano en la línea directa masculina (salvo sólo el hijo mayor vivo del hijo mayor del Príncipe de Gales) tendrán el estilo y el título que disfrutan los hijos de los duques «, rezaba el texto. Una disposición que la propia reina Isabel modificó en el segundo embarazo de Kate Middleton, para otorgar la dignidad de príncipes a todos los hijos de los Cambridge y evitar que Charlotte pudiera ser desplazada en la sucesión cuando nació Louis.

No se sabe por qué motivo el rey Jorge quiso limitar el número de títulos, pero se ha especulado con varias posibilidades, que van desde cuestiones económicas a otras de índole más personal, como despojar a su primo el príncipe Alastair de Connaught del rango que le correspondía por una presunta enemistad.

Lo último en Casa Real

Últimas noticias