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Los secretos que esconde la sesión de fotos más natural de Kate Middleton

Kate Middleton, /Paolo Roversi
Kate Middleton, /Paolo Roversi

Hace apenas unos días que Kate Middleton cumplía 40 años. Una cifra redonda a la que llega en un momento clave para la monarquía británica. Como si de un regalo se tratase, el fotógrafo italiano de moda, Paolo Roversi, ha sido el encargado de realizar una sesión de fotos que da la vuelta al mundo. Tres retratos con mucha historia detrás y que se podrán ver en la colección permanente de la National Portrait Gallery de Londres, institución de la que la duquesa es patrona desde el 2012.

Los tres nuevos retratos que se han lanzado para conmemorar la ocasión se mostrarán a la comunidad en tres lugares significativos: Berkshire, St Andrews y Anglesey, como parte de la @NationalPortraitGallery, exposición nacional Coming Home, antes de la reapertura de la Galería en 2023″, escriben los duques de Cambridge en su cuenta oficial de Instagram.

Todos los retratos que conforman la sesión guardan una intrahistoria. Poco o nada se ha dejado al azar. Los tres comparten denominador común con nombre y apellidos: Alexander McQueen. Del modisto inglés son los tres vestidos que luce. De sobra conocido es el gusto de Kate Middleton por sus creaciones, hasta el punto de que el encargado de confeccionar el vestido con el que dio el sí quiero al príncipe Guillermo, en una boda celebrada en 2011 en la Abadía de Westminster.

Las imágenes se captaron en el invernadero del majestuoso Real Jardín Botánico -Kew Gardens- que la propia Kate bendijo para recalcar así el valro que le otorga a la naturaleza, así como su impacto en la salud mental, una disciplina en la que ella y su marido están volcados. En uno de sus looks no puede faltar el rojo, color fetiche para ella. El tono sepia evoca momentos pasados que para algunos críticos rezuma aires victorianos. ¿Es Catalina, la reina Victoria o a la reina María de Teck?

Diana de Gales también está presente en los retratos. No podía faltar. Kate Middleton ha utilizado unas alhajas, su sortija de compromiso y los pendientes de perlas que pertenecen al joyero de quien fuera su suegra.

La actitud reposada de Kate, el blanco y la gasa recuerdan a los retratos de otro gran fotógrafo como fue Cecil Beaton, quien retrató a la reina madre, a Isabel II o a su hermana, la princesa Margarita. La discreción y sutileza de Middleton en su gesto y maquillaje dan un tono suave al triángulo de imágenes.

Es la primera vez que Paolo Roversi inmortaliza a la duquesa de Cambridge. El italiano ha explicado cómo ha sido para él y todos los entresijos: «Fue un bonito encuentro, y después unas bonitas bonitas fotos. Sin embargo, al principio la duquesa desconfiaba. Cada día la ametrallan los fotógrafos pero no está acostumbrada a posar; conociendo mi trabajo con modelos se mostraba temerosa a la hora de enfrentarse a una sesión que requirió unas cuatro horas de trabajo. ‘Pero una vez que empecemos será facilísimo’, la tranquilicé. Y así fue. Kate, que estudió Arte en Florencia, es una apasionada de la fotografía, en particular de Julia Margaret Cameron y Lewis Carroll, que escribió además ‘Alicia en el país de las maravillas’».

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