JUBILEO DE PLATINO

Una de oro y otra cargada de simbolismo: las carrozas protagonistas del Jubileo de la Reina Isabel

Quedan apenas unas semanas para que se celebren los actos previstos con motivo del Jubileo de la Reina Isabel. Será a comienzos del mes de junio cuando tenga lugar esta especial fiesta en la que se espera que pueda participar lo más posible la monarca. No hay que olvidar que la soberana ha tenido que restringir de manera significativa su agenda debido a que está experimentando algunos problemas de movilidad. Por este motivo, todavía no se ha confirmado en qué actos del Jubileo participará, aunque lo que sí se sabe es que en el balcón de Buckingham solo estarán los miembros que en la actualidad trabajan para ‘La Firma’.

Reina Isabel
La Reina Isabel en una imagen de archivo. / Gtres

A la espera de que fuentes oficiales vayan anunciando todos los compromisos previstos para estos importantes días, lo que sí se sabe es que habrá dos carruajes que tendrán un lugar destacado en las celebraciones. Por un lado, se encuentra la Carroza de Estado de oro y, por otro, el carruaje preferido del duque de Edimburgo. Dos carrozas que, por motivos diferentes, acapararán parte de la atención.

La Carroza de Estado es un carruaje de ocho caballos utilizado por la familia real en momentos especiales desde hace ya varios siglos. Fue encargada por el rey Jorge III en torno al año 1760 y construida en los fue talleres londinenses de Samuel Butler. Su precio original era de casi dos millones de libras al cambio actual y su construcción se prolongó durante dos años.

Carroza
La Reina Isabel en la carroza de oro. / Gtres

Este carruaje se ha utilizado en la coronación de todos los monarcas británicos desde Jorge IV. Su antigüedad, su peso y las complicaciones relacionadas con la maniobrabilidad han limitado su uso a grandes ocasiones estatales como coronaciones, bodas reales y jubileos reales. En la actualidad se encuentra en el Royal Mews del Palacio de Buckingham, expuesta al público.

La carroza pesa cuatro toneladas y mide 7,3 metros de largo y 3,7 metros de alto. Cuenta con paneles pintados por Giovanni Battista Cipriani y una rica escultura dorada que incluye tres querubines en el techo (que representan a Inglaterra, Irlanda y Escocia), así como cuatro tritones, uno en cada esquina (que representan el poder imperial de Gran Bretaña). El interior está forrado con terciopelo y raso.

La Reina Isabel en la carroza dorada. / Gtres

Un total de ocho caballos son los encargados de tirar de la carroza, ya que su peso es considerable. De hecho, los frenos son accionados por mozos. Como está suspendido sobre tirantes, carece de la comodidad moderna de los carruajes actuales. Los carruajes modernos como el Australian State Coach y el Diamond Jubilee State Coach tienen elevalunas eléctricos, calefacción y estabilizadores hidráulicos.

Aunque lleva utilizándose durante varios siglos, algunos monarcas se han quejado de él. Por ejemplo, la Reina Victoria criticaba la “angustiosa oscilación” de la cabina; el Rey Jorge VI, dijo que su viaje desde el palacio hasta la abadía de Westminster para su coronación fue «uno de los paseos más incómodos que he tenido en mi vida» y la propia Reina Isabel prescindió de él en el Jubileo de Diamante, aunque es probable que ahora vuelva a escena.

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