Primeras palabras de Sonsoles tras la muerte de su padre, Fernando Ónega: "Ojalá continuar su legado"
La capilla ardiente de Fernando Ónega reunió este 4 de marzo a familiares y amigos
Fernando Ónega falleció este 3 de marzo a los 78 años
Sus hijas, Sonsoles y Cristina Ónega, acompañadas de su hermano Fernando, agradecieron el cariño recibido

La capital española vivió este miércoles 4 de marzo un día cargado de emoción y recuerdo con la despedida de Fernando Ónega, uno de los grandes referentes del periodismo político en España, quien falleció a los 78 años. La capilla ardiente, instalada en la Casa de Galicia de Madrid, se convirtió en un espacio donde se mezclaron el dolor, la admiración y la gratitud hacia un profesional que marcó la historia de la comunicación en nuestro país. Desde primera hora de la jornada, numerosos compañeros de profesión, personalidades del ámbito político y figuras culturales acudieron para rendir homenaje y arropar a la familia en uno de los momentos más difíciles que les ha tocado vivir.
Entre los asistentes se encontraron destacados periodistas como Vicente Vallés, Susanna Griso y Lorenzo Milá, así como representantes institucionales, entre ellos el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Su Majestad la Reina Letizia, amiga íntima de Sonsoles Ónega. Todos ellos quisieron dar su último adiós al comunicador que acompañó a varias generaciones de españoles con su voz y su análisis riguroso de la actualidad política, y que desempeñó un papel clave durante la Transición española. La presencia de figuras de tan alto nivel evidenció no solo la magnitud del legado profesional de Fernando Ónega, sino también la huella personal que dejó en quienes lo conocieron.

Sonsoles Ónega en el último adiós a su padre. (Foto: Gtres)
A media tarde, las hijas del periodista, Sonsoles y Cristina Ónega, acompañadas de su hermano Fernando, salieron a las puertas de la capilla ardiente para pronunciar sus primeras palabras tras la muerte de su padre. Sonsoles, visiblemente emocionada y con la voz entrecortada, expresó: «Nos habéis hecho sentir muy orgullosas de nuestro padre, que fue padre de esta profesión, y ojalá podamos seguir y continuar su legado. Nosotras siempre estamos con vosotros». Por su parte, Cristina Ónega, directora del Canal 24 Horas de Televisión Española, añadió: «Hemos salido para agradeceros a todos las muestras de cariño que hemos recibido de los compañeros, de todas las personas. También agradecer al Hospital Ramón y Cajal por cómo le han cuidado y cómo nos han cuidado… gracias por acompañarnos en estos momentos. Estamos emocionados y conmovidos por el cariño inmenso».
El recorrido por la capilla ardiente permitió ver el profundo respeto y afecto que Fernando Ónega generó entre sus colegas y amigos. Personas cercanas a él, como la periodista Terelu Campos, compartieron su admiración por su trayectoria y recordaron la relación personal con su familia. Campos destacó el vínculo con Sonsoles Ónega y cómo ambas compartían el dolor de perder a un referente y un pilar familiar: «Nos sentimos muy identificadas la una con la otra. Están hechos polvo, pero asimilando aprender a vivir sin ese pedazo de padre». Joaquín Prat, otro comunicador cercano a la familia, subrayó la dificultad de aceptar la partida de alguien que había formado parte de la vida de tantas generaciones de periodistas: «Es muy duro hacerse a la idea de que no lo vas a volver a ver», comentó.




Sonsoles Ónega en el último adiós a su padre. (Foto: Gtres)
Fernando Ónega dejó un legado profesional imborrable. Fue portavoz de la Presidencia del Gobierno durante el primer mandato de Adolfo Suárez, director de cadenas de radio nacionales como SER, COPE y Onda Cero, y presentador del telediario nocturno de Antena 3 Noticias durante años. Su labor fue reconocida con premios de gran prestigio, como el Ondas a la trayectoria, la Antena de Oro, el Micrófono de Oro y el Premio de Honor de la Asociación de la Prensa de Madrid. Además, su ejemplo profesional ha sido continuado por sus hijas mayores, Cristina y Sonsoles, quienes han consolidado sus propias carreras en el periodismo y la comunicación, convirtiéndose en referentes de la nueva generación.
El adiós a Fernando Ónega fue un acto cargado de emoción, respeto y reconocimiento, donde se fusionaron la tristeza por la pérdida, el orgullo por la trayectoria de un hombre excepcional y la esperanza de que su legado continúe a través de sus hijos y de todos aquellos a quienes inspiró a lo largo de seis décadas de ejercicio periodístico. En cada gesto, palabra y lágrima se evidenció el profundo impacto de un periodista que será recordado tanto por su labor profesional como por su calidad humana, dejando una huella imborrable en el periodismo español.