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El blog de Paloma García-Pelayo

Don Juan Carlos ‘vuelve’ con Marta Gayá

El rey Juan Carlos y Marta Gayá
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GALERÍA: El encuentro del rey Juan Carlos y Marta Gayá en Irlanda
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“Nunca he sido tan feliz”. El rey Juan Carlos hablaba así de lo que sentía por Marta Gayá, se lo dijo a un íntimo suyo y quedó grabado. Tanto como la confirmación de su historia de amor con la mallorquina, un secreto a voces durante décadas, que reveló la grabación del CESID al Rey, publicada por OKDIARIO en marzo pasado, en una información firmada por Manuel Cerdán. Me atrevería a decir que todo el mundo sabe ya quién es Marta Gayá y lo que supuso en la vida del rey Juan Carlos. Pasado el aluvión mediático y el revuelo que supuso conocer por boca del anterior monarca que quien verdaderamente le hacía feliz era otra mujer que no era la reina Sofía, Marta Gayá ‘vuelve’ con don Juan Carlos o viceversa. Se reencuentran. Una cámara les ha captado durante la reapertura de la iglesia San Juan Bautista del pueblo irlandés de Clonmellon, convertida en espacio de arte y jardines. De nuevo, aunque la historia es ya diferente, se repite: Doña Sofía, en Marivent lejos de la vida de su marido y don Juan Carlos con Marta Gayá, la mujer que aseguran es o ha sido el gran amor de su vida.

‘Ella nunca se ha ido de su vida del todo porque, cuando se separaron, aunque estuvieron un tiempo sin verse, sabían mutuamente que el otro, pese a todo, estaba ahí. Marta siempre se ha portado muy bien con él, sobre todo, cuando el escándalo Corinna. Se quedó solo y con el problema de su cadera’, me explica una fuente muy cercana a la pareja, antes y ahora, la misma que añade que mucha gente no estuvo a su lado, pero que Marta es su amiga, su gran amiga; su gran amor.

El rey Juan Carlos y Marta Gayá
El rey Juan Carlos y Marta Gayá en la reapertura de la antigua iglesia de San Juan Bautista de Clonmellon (Irlanda)

En Palma, alguien que me exige anonimato, me confirma que Gayá estuvo unos días en julio fuera de la isla: “Se fue de viaje. Pero no te voy a decir si se fue con él. No me lo pidas. Ella es muy discreta y lo dejamos ahí”. Este verano ha sido para Gayá el primero después de que trascendiera públicamente la confesión de don Juan Carlos a su amigo. Si antes salía poco, este año, mucho menos. Ha faltado a cenas cuya asistencia era fija, incluso en casa de anfitriones cómplices de la discreción de los selectos invitados; tampoco se la ha visto en la Copa de Vela. Sí ha seguido con su vida los primeros días de verano, cuando todavía no había mucha gente en la isla. De cenas con algunos íntimos y sus paseos en barco, no se ha privado. Ella sabe dónde y con quién. “Después de las cintas, siguió haciendo su vida normal, pero estrechó aún más su círculo y se ha mantenido tiempo fuera de Mallorca”.

Marta Gayá no esperaba nunca que su historia se pudiera confirmar de boca del propio Juan Carlos y que sus palabras grabadas se publicaran y no dejaran lugar a dudas. La declaración de amor de don Juan Carlos fue grabada el 4 de octubre de 1990 por el antiguo CESID mientras hablaba desde el teléfono móvil de su coche. 17 años después los españoles las escuchábamos al reproducir el audio publicado en marzo pasado. ‘Los primeros días fueron más difíciles, pero es mujer de mucha calma, lo más en discreción y desde luego eso no le iba a hacer perder los nervios ahora. Todo se pasaría’. Por algo algunos la llamaban la serenísima.

Marta Gayá
Marta Gayá en una imagen de 2007 / Gtres

Quien bien lo sabe me cuenta: “esa relación fue verdadera y por eso nunca se rompió del todo. Se quieren y se respetan”. Cuando salieron a la luz las grabaciones y se hacía público el romance escribía también cómo llegó la ruptura: ‘La historia se acabó como empezó la suya cuando él la conoció. Don Juan Carlos se interesó por otra mujer que no era la suya,  y según un testimonio que no duda un ápice en confirmarlo, “no fue por Corinna”. Ella llegó después. Primero fue con la mujer de un buen amigo. La serenísima perdió su calma y todo acabó, pero, tras el disgusto inicial, ha mantenido una buena amistad con el Rey’.

Mientras toda la familia del rey Felipe, o al menos, todos a excepción de la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, disfrutaba hace tan solo unos días de Marivent y Palma de Mallorca, don Juan Carlos tenía otros planes. El año pasado sí reservó cuatro días y viajó a la isla después de varios veranos de ausencia, incluso se le pudo fotografiar en una cena familiar en Puerto Portals. Su hermana Pilar cumplía 80 años y era un buen motivo para volverá Marivent y celebrarlo junto a doña Sofía, sus hijos y nietos. Este año parece que no hay motivo o, mejor dicho, sí lo hay para no reunirse con don Felipe, doña Letizia y todos los demás. Con la reina Sofía se han dulcificado mucho las cosas y ya se entienden de otra manera. ‘El feo de no contar con él en los 40 años de la Constitución, no lo olvida’. Vuelve a hacer su vida y se le vuelve a ver con Marta Gayá.

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