Anécdotas de un gemelo idéntico y recuerdos de Toledo: el lado íntimo de García-Page
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, será entrevistado esta noche en 'El Hormiguero'
Con una larga trayectoria institucional desde su juventud, ha construido un perfil propio dentro del socialismo español
La entrevista se presenta como un escaparate mediático clave para medir su influencia

La entrevista de esta noche promete situarse en el cruce entre espectáculo televisivo y análisis político, con la presencia de Emiliano García-Page en el plató de El Hormiguero, el programa de máxima audiencia presentado por Pablo Motos. La visita del presidente autonómico no llega en un momento cualquiera, sino en plena efervescencia dentro del panorama político español, lo que convierte su intervención en una cita mediática cargada de lectura política. El dirigente manchego, conocido por su tono directo y su tendencia a opinar sin rodeos, se ha consolidado como una de las voces territoriales más singulares del socialismo español, capaz de combinar la disciplina de partido con posicionamientos propios que a menudo generan debate.
Al frente de Castilla-La Mancha desde 2015, ha construido una carrera institucional que comenzó muy pronto. Su vocación política se manifestó antes incluso de alcanzar la mayoría de edad, cuando decidió afiliarse a las Juventudes Socialistas. Ese temprano compromiso fue el preludio de una trayectoria ascendente que lo llevó a ser concejal y posteriormente alcalde de Toledo, etapa en la que forjó buena parte de su perfil público y su reputación como gestor cercano al ciudadano. Desde entonces, su figura se ha mantenido ligada al territorio y al discurso autonomista dentro del PSOE, formación en la que milita desde joven y en la que hoy ocupa un lugar relevante, aunque no exento de tensiones.

Emiliano García-Page y Pablo Motos en ‘El Hormiguero’. (Foto: Gtres)
En las últimas semanas, sus declaraciones reclamando autocrítica tras diversos resultados electorales han provocado fricciones con sectores de la dirección nacional encabezada por Pedro Sánchez. Ese clima se intensificó con reproches públicos de dirigentes como Rebeca Torró, a los que desde la estructura regional respondieron voces como la de Sergio Gutiérrez. Este contexto convierte su aparición televisiva en algo más que una entrevista promocional: es una oportunidad para explicar su postura directamente al gran público y reforzar su perfil político autónomo, una estrategia que muchos analistas interpretan como parte de su identidad política.
Pero la figura del presidente castellanomanchego no se entiende solo desde la confrontación interna o el debate ideológico. Su biografía personal revela rasgos que ayudan a comprender su carácter. Nació en 1968 en el seno de una familia humilde; su padre trabajaba como encuadernador y su madre se dedicaba al hogar. Ese origen ha sido una constante en su relato vital, un elemento que él mismo suele destacar para explicar su forma de ver la política y la gestión pública. Se licenció en Derecho en la Universidad de Castilla-La Mancha en 1991, el mismo año en que ya desempeñaba responsabilidades municipales, reflejo de una carrera que siempre ha avanzado en paralelo entre formación y acción política.




Emiliano García-Page y Pablo Motos en ‘El Hormiguero’. (Foto: Gtres)
En el plano personal, su historia también presenta episodios singulares. Es uno de cinco hermanos y tiene un gemelo, Javier, con quien mantiene un vínculo especialmente estrecho y con quien comparte no solo parecido físico sino también formación académica, ya que ambos estudiaron Derecho y terminaron la carrera el mismo año. Las coincidencias entre ambos han dado lugar a anécdotas familiares y situaciones curiosas, alimentando esa dimensión más humana que en televisión suele despertar interés entre los espectadores.
En 1996 contrajo matrimonio con Yolanda Fernández, hija del primer alcalde socialista democrático de Puertollano. La relación se prolongó durante casi un cuarto de siglo y terminó en 2020, poco antes de la pandemia. Durante ese periodo de cambios personales y políticos, el presidente llegó a instalarse temporalmente en el Palacio de Fuensalida, residencia oficial del jefe del Ejecutivo regional. De su matrimonio nacieron dos hijos, Raquel y David, que han permanecido en gran medida alejados del foco mediático, aunque él mismo ha hablado en ocasiones de la buena relación que mantiene con ambos. Quienes lo conocen destacan que, fuera de la política, conserva aficiones sencillas, como su gusto por conducir largas distancias. En una entrevista anterior confesó que disfruta de los viajes largos en coche, una actividad que asocia con la reflexión y la desconexión mental. Esa imagen de dirigente que combina responsabilidades institucionales con hábitos cotidianos contribuye a reforzar la percepción de cercanía que intenta proyectar.