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Economía
Ingreso Mínimo Vital

La Seguridad Social lo confirma: puedes seguir cobrando el Ingreso Mínimo Vital aunque tus ingresos aumenten más de 6.000 euros

El Ingreso Mínimo Vital es una prestación pensada para garantizar un nivel mínimo de ingresos a quienes están en una situación económica complicada, pero eso no significa que quien lo cobra tenga que mantenerse siempre en el mismo nivel de renta. De hecho, uno de los objetivos de esta ayuda es precisamente que sus beneficiarios puedan incorporarse al mercado laboral o mejorar sus condiciones sin perder de golpe la prestación. Y es por ello que existe el denominado incentivo al empleo, que permite que una parte del aumento de los ingresos no se tenga en cuenta a la hora de revisar cuánto corresponde cobrar.

La cifra que se debe tener en cuenta son los 6.000 euros ya que hasta esa cantidad, el incremento de los ingresos puede quedar completamente fuera del cálculo. Y si se supera tampoco quiere decir que la Seguridad Social vaya a retirar automáticamente el Ingreso Mínimo Vital. Los primeros 6.000 euros continúan exentos y, a partir de ahí, parte de lo que se gane de más también puede quedar fuera. Una medida que busca que empezar a trabajar, ampliar la jornada o mejorar el salario pueda seguir siendo una ventaja económica real.

Puedes seguir cobrando el Ingreso Mínimo Vital aunque tus ingresos aumenten más de 6.000 euros

El incentivo al empleo se aplica cuando una persona que ya cobra el Ingreso Mínimo Vital consigue aumentar sus ingresos procedentes del trabajo o de una actividad económica por cuenta propia. Puede ocurrir porque encuentra un empleo nuevo, porque trabaja más horas, porque mejora su salario o porque sus ingresos como autónomo aumentan respecto al año anterior.

Cuando ese incremento es igual o inferior a 6.000 euros, la exención es del 100%. Es decir, que el hecho de que se gane más, no se tiene en cuenta en el cálculo que se hace para revisar la cuantía de la prestación. Esto no quiere decir que cualquier beneficiario pueda sumar 6.000 euros a sus ingresos sin que nunca cambie el IMV. La clave está en que hablamos del aumento respecto al periodo anterior y no de los ingresos totales que tenga esa persona o unidad de convivencia.

Qué pasa si ganas más de 6.000 euros

La duda aparece cuando el aumento supera ese límite. En este caso, los primeros 6.000 euros siguen estando exentos al 100%, mientras que la parte que exceda de esa cantidad se trata de forma diferente. Con carácter general, se excluye el 50% de ese exceso. Por ejemplo, si una persona aumenta sus ingresos en 8.000 euros, los primeros 6.000 no cuentan. De los 2.000 euros restantes, sólo se tendría en cuenta la mitad. Esto significa que, de ese aumento total, únicamente 1.000 euros entrarían en el cálculo que se hace para revisar el Ingreso Mínimo Vital.

En las unidades de convivencia que tienen reconocidos complementos por discapacidad o monoparentalidad, la exención en el tramo que supera los 6.000 euros es algo mayor y puede llegar al 55%. Por eso, ganar más de 6.000 euros no supone perder automáticamente la ayuda, pero sí que puede pasar que la cuantía se reduzca dependiendo del nivel total de ingresos y de la situación de cada hogar.

Cómo revisa la Seguridad Social el Ingreso Mínimo Vital

El importe del IMV se calcula a partir de la diferencia entre la renta garantizada que corresponde a cada beneficiario o unidad de convivencia y los ingresos que ya tiene ese hogar. Por ese motivo, cuando la situación económica mejora, la prestación puede cambiar. Pero precisamente ahí entra en juego el incentivo al empleo, porque evita que todo lo que se gane de más pase directamente a restarse de la ayuda.

La revisión se hace comparando los ingresos de un ejercicio con los del anterior. Sobre esa diferencia se aplican después las exenciones que correspondan. Así, dos personas que hayan aumentado sus ingresos en la misma cantidad no tienen por qué acabar cobrando exactamente lo mismo de IMV. Influyen otros factores, como el número de miembros de la unidad familiar, los ingresos totales o los complementos reconocidos.

El objetivo es que trabajar no suponga perder la ayuda de golpe

Este incentivo lleva funcionando desde 2023, aunque su regulación se ha ido modificando para hacer más sencillo el sistema. La referencia de los 6.000 euros permite saber de una manera más clara qué parte del aumento de ingresos queda fuera del cálculo. Como decimos, hasta esa cantidad, la exención es completa y si se supera, parte del exceso también queda excluido, de modo que sirve para que una persona pueda mejorar sus ingresos y seguir cobrando el Ingreso Mínimo Vital, aunque la cuantía final pueda cambiar.

La diferencia es importante porque una cosa es que el IMV se reduzca al mejorar los ingresos y otra muy distinta que desaparezca automáticamente por superar los 6.000 euros. Por eso, quienes cobren esta prestación y empiecen a trabajar o mejoren su sueldo no deben dar por hecho que van a perderla. La Seguridad Social tiene en cuenta ese aumento, pero aplica las exenciones previstas precisamente para que la incorporación al empleo siga compensando.