Sorpresa en Mercadona con el snack barato que es perfecto para usar en tus aperitivos
Las nuevas galletas saladas que acaban de llegar a Mercadona y que ya están arrasando
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En Mercadona hay productos que pasan desapercibidos mientras otros nada más ser lanzados ya se hacen virales. Es lo que ha ocurrido con el snack salado del que ahora os hablamos, y que ahora muchos están comprando para aperitivos, reuniones improvisadas y mesas de picoteo. Un producto del que todo el mundo ya habla en redes, y que ha logrado ganar presencia porque funciona, combina con casi todo y tiene un precio que invita a probarlo.
Se trata de las galletas saladas con semillas y orégano Hacendado y que ya sean solas o colocadas en una tabla de quesos o junto a un hummus, están arrasando. Gustan, encajan y resultan más útiles de lo que uno imagina al ver la bolsa por primera vez. De ahí que muchos consumidores hayan empezado a recomendarlas. Todo apunta a que su éxito viene precisamente de esa mezcla entre sencillez y versatilidad. Son baratas, tienen buen sabor y permiten montar un aperitivo sin complicarse. Es un producto que parece discreto pero que se está quedando fijo en más de una despensa. Toma nota porque este es el nuevo snack de Mercadona que debes probar y que seguro te va a encantar.
El snack salado que está destacando en Mercadona
La bolsa de galletas saladas con semillas y orégano de Hacendado se vende en un formato de 250 gramos a 1,45 euros. A simple vista recuerda a las clásicas crackers, pero cuando se prueban, se entiende por qué generan tantos comentarios. Llevan una mezcla de trigo con pequeñas cantidades de chía, lino y quinoa, además del toque de orégano que les da un aroma diferente.
La textura es crujiente, pero no demasiado dura, lo que permite combinarlas con patés, quesos, salsas o cualquier untable sin que se rompan con facilidad. Además, no son excesivamente saladas, algo que las hace muy fáciles de integrar con ingredientes de sabores más intensos.
Por qué funcionan tan bien en los aperitivos
Quienes ya las conocen coinciden en una idea. Estas galletas sirven para casi todo. Tienen el tamaño justo para colocar encima un trozo de queso o un poco de paté, pero también funcionan como sustituto del pan tostado en desayunos rápidos. Y al tener un sabor suave, no compiten con el resto del aperitivo.
Otro detalle que está gustando es su aspecto. Las semillas que llevan incorporadas les dan un toque visual que queda bien en bandejas y tablas saladas. No ocupan demasiado, cunden mucho y se reparten sin problemas en reuniones grandes o pequeñas. Ese equilibrio entre sencillez y funcionalidad explica que hayan empezado a circular recomendaciones entre amigos y familiares. Es el típico producto que descubres por casualidad y que después terminas comprando varias veces.
Un precio que ayuda a que el producto funcione
El coste, 1,45 euros por bolsa, también tiene mucho que ver con su éxito. En un momento en el que el picoteo se ha encarecido, encontrar una opción de 250 gramos que permita montar un aperitivo completo sin gastar demasiado es un respiro. Frente a otras alternativas del mercado, su relación calidad precio es difícil de igualar.
Además, la bolsa dura varios usos si se consume en pequeñas cantidades. Muchas personas la guardan para imprevistos, como visitas inesperadas o comidas rápidas en fin de semana. Es un producto que siempre viene bien tener a mano.
Qué llevan exactamente estas galletas
Los ingredientes son bastante sencillos. Harina de trigo como base, un pequeño porcentaje de chía, lino y quinoa, aceite de girasol oleico, especias y un toque de orégano. Nada excesivamente complejo. Esta composición es la que permite que la galleta tenga un sabor equilibrado, sin matices demasiado fuertes que limiten su uso.
La presencia de semillas tampoco es casual. Aportan textura y un ligero contraste crujiente que hace que la galleta resulte más interesante que otras de formato similar. Por eso muchos consumidores las comparan con productos más caros habitualmente usados para acompañar quesos y patés.
Fabricación en España y un producto que sorprende
Estas galletas están elaboradas en Palencia por una empresa especializada en productos horneados. No es un detalle menor para quienes buscan saber de dónde viene lo que consumen. La fabricación española, unida al precio ajustado y a un sabor que funciona, ha impulsado aún más su presencia en los carritos. Lo que sorprende de este snack no es que sea un producto gourmet ni que quiera competir con marcas especializadas. Lo llamativo es que, sin grandes campañas ni presentaciones llamativas, ha conseguido hacerse un hueco entre los habituales del aperitivo.
En definitiva, estas galletas saladas con semillas y orégano se han convertido en un recurso práctico para quienes montan aperitivos sencillos y económicos. Son crujientes, combinan con casi todo y tienen un precio difícil de superar. Y quizá ahí reside su éxito. No prometen más de lo que ofrecen, pero cumplen exactamente con lo que muchos buscan: algo rápido, versátil y que siempre queda bien en la mesa.