Xabi Alonso tiene a Franco Mastantuono muy confundido. El futbolista de 18 años no se explica cómo ha podido pasar del todo a la nada. El argentino se ha convertido en un jugador residual y no ha vuelto a ser titular, salvo en Talavera en la Copa del Rey, desde que sufrió una pubalgia a principios de noviembre. Al reaparecer, completó cuatro partidos seguidos en el banquillo, en Vitoria jugó un minuto y el pasado domingo contra el Betis saltó al césped del Santiago Bernabéu cuando faltaban 13′ para que acabase el encuentro.
Una situación radicalmente opuesta a la que vivió en su llegada al Real Madrid. Mastantuono fue titular en nueve de los 14 primeros partidos de la temporada, una cifra más que llamativa para alguien recién llegado desde el otro lado del charco y con una edad tan corta. Sin embargo, su suplencia en el derbi contra el Atlético y la pubalgia lo cambiaron todo.
El argentino se enfadó con Xabi tras apostar por Jude Bellingham en su lugar en el Metropolitano y desde entonces la relación se enfrió. Tanto que ahora Mastantuono no es ni el jugador número ’12’, sino uno de fondo de armario para situaciones esporádicas de juego. Este giro de guion es lo que no termina de entender el sudamericano ni tampoco el club, que le ha pedido calma y paciencia.
Y es que Xabi, sin Brahim Díaz en el equipo por su presencia en la Copa África, está escogiendo a Rodrygo Goes por la derecha, posición que antes ocupaba el argentino. Pese a todo, el de Mastantuono no es el mismo caso que el de Endrick, que ha salido cedido al Olympique de Lyon en este mercado de fichajes de enero.
Mastantuono no se mueve… y espera a Xabi Alonso
Una marcha de Mastantuono ni se contempla en el Real Madrid, pues saben que Xabi tarde o temprano volverá a requerir de sus servicios. El suyo es un perfil distinto al del resto de zurdos y por ello el club blanco invirtió tal cantidad en verano (63 millones de euros). Su rol ahora mismo es incierto y lo único que puede esperar son más oportunidades para demostrar su calidad y explotar definitivamente en la élite.
Ahora está confundido, pero Franco no olvida de la oportunidad que significa en sí el hecho de jugar en el Real Madrid, su sueño desde niño. Y en el club, pues no le piden otra cosa que seguir confiando en sí mismo y en que la ocasión de brillar le llegará. Más si cabe con un Xabi que no es dudoso de apostar por él ni por la juventud en general.