La triquiñuela que el Hapoel le ha preparado al Real Madrid en los cuartos de la Euroliga
Pasará de unos ingresos estimados cercanos al millón de euros a menos de 300.000
Se trasladará a Botevgrad, una pequeña localidad de Bulgaria
Los abonados identificados con DNI podrán acudir al Real Madrid-Hapoel de la Euroliga
El cruce de cuartos de final de la Euroliga entre el Real Madrid y el Hapoel Tel Aviv ha sufrido un giro inesperado a pocos días de su inicio. El conjunto israelí no disputará finalmente su partido como local en Sofía, tal y como estaba previsto inicialmente, en una decisión que ha generado sorpresa y complicaciones logísticas en la competición.
La Euroliga había designado la capital búlgara como sede neutral para los equipos israelíes debido al conflicto en Oriente Próximo, que les impide jugar en su país. Sin embargo, el Hapoel no reservó a tiempo el pabellón principal de la ciudad, el Arena 8888, lo que ha obligado a buscar una alternativa de urgencia. Finalmente, el encuentro se trasladará a Botevgrad, una pequeña localidad de Bulgaria sin tradición en el baloncesto europeo.
El cambio de escenario no es menor. El pabellón de Botevgrad cuenta con una capacidad aproximada de 4.500 espectadores, muy lejos de los más de 12.000 que podía albergar el recinto de Sofía. Esta reducción de aforo implica también un fuerte impacto económico para el Hapoel, que pasará de unos ingresos estimados cercanos al millón de euros a menos de 300.000.
Además del golpe financiero, la situación añade dificultades logísticas para ambos equipos. El Real Madrid, que debía desplazarse a Sofía, tendrá ahora que completar parte del viaje por carretera hasta la nueva sede, lo que complica la planificación de la eliminatoria.
Todo este contexto refleja cómo el conflicto geopolítico sigue afectando directamente al deporte europeo. Equipos israelíes como el Hapoel se han visto obligados a competir fuera de su país durante toda la temporada, adaptándose constantemente a sedes provisionales y decisiones de última hora.
La serie, al mejor de cinco partidos, arrancará el 29 de abril en Madrid en el Movistar Arena, donde sí habrá público, aunque con restricciones de seguridad. Posteriormente, la eliminatoria viajará a Bulgaria en un escenario marcado por la improvisación y la incertidumbre, en uno de los episodios más insólitos de la presente Euroliga.