¿Arbeloa es supersticioso? Pues los que le conocen aseguran que «para nada». Pero la realidad es que el entrenador del Real Madrid ha decidido cambiar tanto la hoja de ruta como las equipaciones en su regreso a Lisboa tres semanas después. El pasado 27 de enero, el equipo blanco viajó a la capital portuguesa para jugar la octava jornada de la fase liga de la Champions con el objetivo de, como mínimo, sacar un punto y asegurarse una posición entre los ocho primeros clasificados. En ese viaje, la expedición madridista se alojó en el hotel Lisboa Marriott y jugó de azul oscuro, segunda equipación de la máxima competición continental. El resultado no fue el esperado, más bien todo lo contrario.
El Real Madrid perdió 4-2, se quedó fuera del top 8, se vio obligado a jugar el playoff y recibió un gol de Trubin, portero del Benfica, en el último segundo del partido. Un cúmulo de desdichas que han llevado a los madridistas a tomar medidas tanto tácticas, ya decía Mourinho en la previa que poco o nada tiene que ver este equipo con el que perdió hace tres semanas en Da Luz, como de logística y hasta de ropa.
El Real Madrid ha decidido cambiar en este viaje absolutamente todo. Para empezar, los blancos salieron en esta ocasión 20 minutos antes de Barajas. Hace tres semanas a las 12:00 horas y el lunes a las 11:40. Luego, han cambiado el hotel, ya que están durmiendo en el hotel Corinthia Lisboa. Y lo más llamativo es que han cambiado hasta la equipación, ya que utilizarán un azul más claro. Superstición o no, la realidad es que Arbeloa ha decidido cambiar la hoja de ruta después de lo sucedido hace tres semanas.
Con la lección aprendida
El Real Madrid llega a este encuentro tres semanas después de perder 4-2 contra el Benfica en la última jornada de la fase liga de la Champions. Los blancos se vieron superados por los de Mourinho en todo momento. Esta derrota dejó a los de Arbeloa fuera del top-8 de la máxima competición continental, obligando a los madridistas a jugar un playoff contra, precisamente, el conjunto portugués.
Ahora, el Real Madrid sabe perfectamente que debe estar al cien por cien para superar a un conjunto portugués que ha experimentado una gran mejoría en las últimas semanas. Los de Arbeloa deberán estar muy bien en Da Luz, donde en 2014 ganaron la Décima.
«Somos muy conscientes de la dificultad del partido de mañana, del rival, del ambiente que siempre hay aquí; de la exigencia que supone para nosotros y del nivel que tenemos que dar si queremos ganar el partido. Muy mentalizados y focalizados para sacar lo mejor de nosotros mismos», aseguró Arbeloa en la previa del encuentro cuando acudió a rueda de prensa.