La rodilla de Mbappé está bajo vigilancia, bajo la supervisión de los servicios médicos del Real Madrid. La rodilla izquierda del galo está siendo vigilada al máximo con el objetivo de que el delantero pueda seguir estando disponible para Arbeloa. Esta semana, sin ir más lejos, no entrenó ni miércoles ni jueves, haciendo trabajo específico en el gimnasio, mientras que sí se ejercitó este viernes junto al resto de sus compañeros, pero a «medio gas». Estará, si no hay contratiempos, contra la Real Sociedad y su deseo es formar en el once titular para ayudar a su equipo, pero la realidad es que se debe ir con cuidado y todos coinciden en Valdebebas en que, antes o después, deberá parar para terminar de recuperarse.
Mbappé arrastra esta dolencia desde finales de 2025, cuando fue suplente y no jugó ni un solo minuto contra el Manchester City. Esa misma mañana fue examinado por el doctor Leyes, eminencia de la medicina a la hora de tratar lesiones de rodilla, para descartar una dolencia mayor. Sí jugó los siguientes partidos, pero en la sesión a puerta abierta que se celebró en el estadio Alfredo Di Stéfano el 30 de diciembre se volvió a hacer daño. Sufrió un esguince que le obligó a perderse el partido de Liga contra el Betis y la semifinal de la Supercopa de España contra el Atlético de Madrid. Sí jugó 15 minutos en la final contra el Barcelona, no estuvo en Copa del Rey en la debacle de Albacete y, después, lo ha jugado todo, pero siempre estando entre algodones.
En el Real Madrid saben perfectamente que la rodilla de Mbappé no está al cien por cien. No tiene una lesión grave, pero no le permite estar cómodo. Por ello, es habitual que durante la semana en Valdebebas haga sesiones específicas para fortalecer y recuperar esa parte de su cuerpo. El galo lo está dando todo por ayudar a su equipo, pero el riesgo que está corriendo está encima de la mesa.
Toca mimar a Mbappé
Ahora, el Real Madrid encara un tramo decisivo de la temporada con el playoff de la Champions frente al Benfica y partidos complicados en la Liga. Los de Arbeloa necesitan la mejor versión de un Mbappé que, siempre que su físico se lo permita, va a estar sobre el césped. Para ello, todos en Valdebebas trabajan para intentar que su rodilla esté en las mejores condiciones posibles y que le permita llegar a final de temporada. Después del Mundial, llegará el momento de descansar y terminar de recuperarse.