No hay quien entienda a los árbitros. El ridículo perpetrado por Díaz de Mera sobre el césped de Balaídos y Pulido Santana en el VAR durante la segunda parte del Celta de Vigo-Real Madrid es digno de estudio. Corría el minuto 71, cuando una acción y un penalti claro que los blancos ni protestaron fue el motivo del cortocircuito de los responsables del arbitraje en el partido de la jornada 27 de Liga.
Pulido Santana avisó a Díaz de Mera de un penalti claro de Ferrán Jutglá por mano al saltar a por el balón y éste paró el encuentro y se fue a la pantalla a revisarlo. Tras varios segundos viendo la jugada, Díaz de Mera no pitó la pena máxima que tampoco señaló al momento y dio falta para el Celta por un supuesto empujón de César Palacios, canterano del Real Madrid, a Ilaix Moriba.
Insólito. En ese momento, el choque marchaba con 1-1 en el marcador tras el tanto inicial de Tchouaméni y el del empate de Borja Iglesias. El despeje con la mano de Jutglá, que ya debió ser expulsado en los primeros minutos por una falta con los tacos por delante al goleador del Real Madrid, claramente beneficiaba al equipo celeste y tuvo que ser castigado.
Del penalti no pitado al gol de Valverde
Pero, Díaz de Mera, que ni se inmutó en directo, tampoco consideró que fuese meritorio de penalti tras revisarlo cuando Balaídos y los dos equipos ya habían pasado página de la jugada, centrados en intentar ganar un partido súper abierto. Finalmente, el Real Madrid terminó venciendo al Celta por el gol en el descuento de Fede Valverde que le hace seguir vivo en la pelea por el título liguero.