El Real Madrid sigue trabajando en las ventas de cara a la temporada 26/27. El club ha conseguido sacarle un gran partido a la cantera con las futuras salidas de Gonzalo García y César Palacios al Fulham. El conjunto londinense pagará 45 millones de euros por el 70% de los derechos del delantero. En Valdebebas esperan que Franco Mastantuono y Eduardo Camavinga sigan sus pasos.
La situación es mucho más sencilla con el argentino, que está cada vez más cerca de marcharse en calidad de cedido. Por el momento, parece que su destino más viable está en la Serie A, donde tiene varios pretendientes al contar con la nacionalidad italiana.
«Salir no es irse al infierno», explican en el club. Un buen movimiento puede suponer una gran mejora en el rendimiento de un futbolista. Además, en el caso de una venta como la de Gonzalo, el equipo se reserva una opción de recompra preferente. Sin embargo, pCamavinga tiene claro que quiere seguir en la plantilla., o al menos eso es lo que le han trasnmitido sus agentes al club.
El mediocentro podría dejar una buena suma de dinero al equipo, que está dando un golpe sobre la mesa en este mercado de fichajes. Además, el francés podría disfrutar de más minutos en otros proyectos, ya que su posición actualmente está muy demandada y tiene muy difícil volver a ser protagonista.
Overbooking en el centro del campo
José Mourinho tiene muchas opciones para una demarcación limitada. El conjunto blanco se reforzó con el fichaje de Bernardo Silva, que también podría jugar por banda. Además, Jude Bellingham y Fede Valverde se presentan como candidatos claros al 11 inicial. Arda Güler y Thiago Pitarch también suponen una amenaza. Por último, Aurélien Tchouaméni está por delante de su compatriota para el pivote.
El asunto no termina ahí. La posible llegada de Rodri le pone todo aún más cuesta arriba al francés. Sin embargo, el jugador tiene contrato hasta el 30 de junio de 2029, por lo que el Madrid deberá convencerle si quiere una venta o proponerle una cesión que le interese.